Evo Morales no tiene un mandato, tiene una misión
Mayo 2013

El pasado fin de semana, el peri√≥dico espa√Īol El Pa√≠s, a ra√≠z de la reciente habilitaci√≥n a las elecciones 2014 del presidente Evo Morales y los conflictos sociales que se vivieron durante las √ļltimas semanas, realiz√≥ una selecci√≥n de puntos de vista de diferentes analistas, ex mandatarios y autores bolivianos y latinoamericanos en torno al gobierno de Morales, los objetivos que persigue, la base social que lo sostiene y las contradicciones que presenta.

El País.- Evo Morales, mestizo del altiplano, aclamado, sin embargo, como primer presidente indígena de Bolivia, ganó clara y democráticamente las elecciones de diciembre de 2005; acortó su periodo de gobierno a 2009 para celebrar nuevos comicios, ya bajo una constitución fuertemente indianista; y hace unas semanas hizo caso omiso de esa Carta Magna que creíamos a su medida, de forma que con el dictamen favorable de un Tribunal Supremo de estómagos agradecidos, pueda presentarse a un tercer periodo en 2014.

A diferencia, sin embargo, de colegas bolivarianos como el reformista Rafael Correa en Ecuador, y el fundador de la especie, Hugo Ch√°vez en Venezuela, que ha tratado de domesticar antes que liquidar el sistema capitalista, Morales, m√°s que un mandato, est√° cumpliendo una misi√≥n, y de naturaleza revolucionaria, puesto que aspira a restablecer una cultura y civilizaci√≥n pre-colombinas, a las que encuentra todas las gracias, en contraste con lo que califica de capitalismo deshumanizador, producto de la conquista europea. Pero esa misi√≥n topa en los √ļltimos a√Īos con crecientes dificultades incluso entre su misma parroquia, que le acosa de huelgas exigiendo el disfrute de unos bienes terrenales a los que anteriormente no hab√≠a tenido acceso, muy propios del Primer Mundo. Son m√©dicos, transportistas, mineros y hasta polic√≠as los que hoy desertan de sus banderas.

La relativa ca√≠da de la popularidad presidencial (de 80% a 60%) la explica el acad√©mico boliviano Pablo Rossell Arce: "porque el conflicto se ha trasladado de la lucha contra un adversario externo -la oligarqu√≠a, 'vendida' a los intereses occidentales- a la pugna entre las distintas corrientes de los movimientos sociales, hasta romper la coalici√≥n de campesinos, ind√≠genas, sectores populares urbanos y enclaves de clases medias" ('Nueva Sociedad'). El publicista Fernando Molina atribuye "la ruptura del tejido social a causas culturales", a que el Estado es visto por la ciudadan√≠a, como due√Īo de la tierra, el aire, el agua y el subsuelo, como el gran "proveedor", y no solo de servicios, sino de rentas, subsidios a fondo perdido, "cuyo reparto no se decide en los despachos sino en la calle" (Infolatam), de manera que el m√°s combativo es el que se alza con el santo y la pi√Īata. Eso explica la fronda anti-Evo de profesionales de todo orden, parte de los cuales est√°n representados por la COB (Central Obrera Boliviana), que ha creado su propio partido para v√©rselas electoralmente con el presidente.

La revoluci√≥n boliviana es de ret√≥rica particularmente frondosa. El 21 de diciembre de 2012 Evo Morales proclamaba, con motivo de la celebraci√≥n del solsticio de verano en la Isla del Sol (lago Titicaca), la llegada del Pachakuti, el Nuevo Tiempo, "a favor de la vida y contra el capitalismo salvaje", en el que reinar√≠a la cultura del "vivir bien", en el "Estado plurinacional boliviano, en el que el ser humano reconoce el sentido de la humanidad y la armon√≠a con la (Pachamama) Madre Tierra". Y como dice la Constituci√≥n: "jam√°s comprendimos el racismo hasta que lo sufrimos en los funestos tiempos de la colonia... (por lo que) construimos un nuevo Estado, dejando en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal". El expresidente boliviano Carlos Mesa Gisbert, periodista y escritor, criollo de pura cepa, califica de "esencial para el r√©gimen la descalificaci√≥n del periodo colonial espa√Īol, al punto que rechaza el mestizaje cultural producto de la combinaci√≥n entre las visiones del mundo europea e ind√≠gena, aunque ese discurso deje fuera a casi la mitad de los 11 millones de bolivianos que no pertenecen a ninguna 'naci√≥n originaria campesina', para usar el t√©rmino oficial que consagra la Constituci√≥n". Y en la pol√≠tica con min√ļscula, "est√° claro que el Gobierno boliviano sintonizaba m√°s y mejor con el PSOE, y que en su mirada -que lo ideologiza todo- el PP no es santo de su devoci√≥n". Carlos Malamud, investigador principal para Am√©rica Latina del Instituto Real Elcano de Madrid, cree que el objetivo de esa prolija revoluci√≥n es "negar parte de sus ra√≠ces para poner el acento en que Bolivia es b√°sicamente una sociedad ind√≠gena, lo que fuerza a eliminar todo lo occidental, europeo y espa√Īol, pese a que se hable de una realidad multi√©tnica y plurinacional". Y es significativo que "en el ministerio de Culturas (as√≠, en plural) exista un viceministerio de Descolonizaci√≥n, lo que implica que el proceso de independencia y, por tanto, de descolonizaci√≥n, no ha acabado". Carlos Mesa a√Īade que para el poder "son siempre imprescindibles los enemigos, fantasmas del pasado incluidos".

Al bicentenario de la independencia, 6 de agosto de 2025, Evo Morales prevé que se haya alcanzado una serie de metas como: 1) Democracia comunal, sin voto y por consenso, como una especie de socialismo pre-marxista; 2) Fin de la pobreza extrema; 3) Derechos humanos como universalización de los servicios, salud, alimentación, y medio ambiente; 4) Soberanía tecnológica; 5) Nueva diplomacia; 6) Nuevo orden financiero internacional, y como remate 6) "Reencuentro con nuestro mar", el litigio con Chile para recuperar la costa del Pacífico que Bolivia perdió en una lejana guerra, y disputa que ha elevado a la consideración del Tribunal de La Haya. Morales tiene tierra y aire, pero le falta mar.

El profesor boliviano Fernando Molina subraya que se vive "una exaltaci√≥n de las lenguas, las tradiciones, la (supuesta) cosmovisi√≥n filos√≥fica, as√≠ como de las organizaciones ind√≠genas, no tanto en un rechazo de lo hisp√°nico, que ya est√° interiorizado en el alma nacional, sino del factor 'hispanizante' o propuesta de simbiosis, mestizaje, entre las dos fuentes de la nacionalidad boliviana: la ind√≠gena y la espa√Īola". Y el MAS (Movimiento al Socialismo) partido-instrumento del presidente: "con todo lo super-estructural que ha sido, sirvi√≥ para algo bueno: empoder√≥ a los ind√≠genas como sujetos pol√≠ticos. Y esto es muy necesario en un pa√≠s tan racista como Bolivia". El expresidente Jaime Paz Zamora reconoce y a la vez critica: "M√°s all√° de las apariencias y los aspavientos es muy dif√≠cil descubrir en el poder una aut√©ntica preocupaci√≥n indianista, aunque es cierto que Evo Morales introdujo en el proceso democr√°tico una apertura hacia el mundo indo-mestizo, tanto en lo pol√≠tico como social y econ√≥mico".

Cuando se habla en Occidente de indios o ind√≠genas no se es, a menudo, consciente de que 'indios' los hay de tantas etnias, culturas y lenguas como en Europa las hay europeas. Los aut√≥ctonos de la llamada Media Luna, los departamentos de Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando, tierras bajas de oriente, poco tienen que ver con quechuas y aymaras, a cuya mezclada descendencia responde Morales, y donde el presidente ha encontrado un apoyo hasta hace poco berroque√Īo. Y si inicialmente este mundo le sostuvo en su "refundaci√≥n del Estado", su extra√Īamiento es hoy patente. Susana Seleme, autora cruce√Īa, recuerda que en el himno regional de Santa Cruz cantan a "la Espa√Īa grandiosa con hado benigno que aqu√≠ plant√≥ el signo de la redenci√≥n, y surgi√≥ a su sombra un pueblo eminente de l√≠mpida frente y leal coraz√≥n". Susana es criolla, y muy cr√≠tica de lo que llama "poder andinocentrista".

El preámbulo de la Constitución contiene una declaración un tanto profusa pero de orientación nítida: "Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario, Social de Derecho Plurinacional Comunitario que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos". Y termina con una doble advocación muy característica del actual tiempo boliviano: "Con la fortaleza de nuestra Pachamama y gracias a Dios, refundamos Bolivia". Dos dioses mejor que uno.

Pero la tozuda realidad siembra de trampas el camino. El polit√≥logo Horst Grebe detalla sinsabores de la presidencia: "El MAS ha ido perdiendo el respaldo de los movimientos sociales, ind√≠genas y clases populares, y no es exagerado afirmar que las √ļnicas bases que se mantienen fieles son los productores de coca en Cochabamba, junto con los cooperativistas mineros, sectores en los que priman intereses de propietario y no origen √©tnico o cultural". Por ello, "el personal del Estado se recluta predominantemente entre la militancia urbana del MAS, con una clara p√©rdida de destreza, porque un requisito para ejercer cargo p√ļblico es el dominio de una de las lenguas originarias -hay contabilizadas 36- que no hablan ni el presidente ni el vicepresidente, ni los ministros de Estado, ni hay suficientes maestros para su ense√Īanza, y por ello muy dif√≠cil de cumplir". Manuel Alc√°ntara, director del departamento de Am√©rica Latina de la universidad de Salamanca, ve junto a un presidente que en p√ļblico ha reconocido que la lectura no es lo suyo, un cultivado Richelieu de hisp√°nica raigambre: "No es posible entender a Evo Morales sin la contracara del poder, que es su vicepresidente Alvaro Garc√≠a Linera. Ambos se reparten los papeles tanto en el terreno de lo simb√≥lico como en el ejercicio del poder: indigenismo, neomarxismo, anticolonialismo y estatismo configuran los lados del cuadril√°tero en que se mueven". El vicepresidente domina, sin duda, el tipo de expresi√≥n que resuena en los pasillos del poder boliviano: "Hay que construir un Estado comunitario y socialista, contra el unicentrismo y por una territorialidad polic√©ntrica con la forma de un hept√°gono, con un centro gravitante, en la que cada uno de sus v√©rtices sea un n√ļcleo irradiante y equilibrante de las fuerzas productivas de la econom√≠a y el bienestar regional". Y pese a tan enrevesado adjetivo la Constituci√≥n jura que el Estado es unitario.

As√≠ es como "la revoluci√≥n indianista no acaba de cuajar. A siete a√Īos de su llegado a Palacio Quemado, el desgaste es m√°s que evidente y se refleja en la oleada de conflictos sociales que enfrentan al Gobierno con sus antiguos aliados, como la COB y organizaciones campesinas". Pedro Rivero, director del diario m√°s importante de Bolivia, 'El Deber' que, significativamente, se edita en Santa Cruz, motor econ√≥mico del pa√≠s, a√Īade que solo "juega en favor del presidente la bonanza econ√≥mica y la ausencia de un bloque opositor que permita dar luces a una eventual alternancia en 2014". Una oposici√≥n desarticulada, porque los adversarios de Morales se detestan tanto o m√°s entre s√≠ que al se√Īor presidente. Como apunta Esther del Campo, catedr√°tica latinoamericanista de la universidad espa√Īola: "El llamado proceso de cambio ha supuesto un relevo en el ejercicio del poder, pero no ha cambiado el patr√≥n de desarrollo extractivista, ni avanzado en la construcci√≥n de una democracia intercultural, por lo que ha sido caracterizado como socialmente progresista, econ√≥micamente conservador, y pol√≠ticamente regresivo".

Y Paz Zamora cierra con un colofón inquietante. "Esta Bolivia bloqueada, más que de un enfrentamiento político o ideológico es consecuencia de las agudas contradicciones de intereses en el bloque indomestizo de poder, en medio de una incapacidad crónica de reinversión productiva y modernización de la economía del país".

 

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
rey
el comentario es realizado desde una posiciòn derechista, incentiva a colocarse en oposiciòn al Pte Evo, no me convence....
hace 3 años    
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Bolivia
Artículos Relacionados:
Actualidad