La Paz se vuelve popular
Edición "dat0s 212"
Por: FLAVIO MACHICADO Y REDACCIÓN REVISTA DAT0S
Julio 2018

POR FLAVIO MACHICADO Y REDACCIÓN REVISTA DAT0S

FOTOGRAFIAS GONZALO LASERNA / IVAN RODRIGUEZ PETKOVIC

LA GRAN CHUQUIAGO Marka recibe su nombre de un sembradío de papa, pero en realidad son los fetos de llama que han quedado plantados en todo rincón. Los cementerios de elefante, donde alcohólicos van a terminar para siempre su adicción, inspiraron relatos de autores como Jaime Saenz, René Bascopé y Víctor Hugo  Viscarra. En la actual generación ese submundo fantástico es celebrado por Marco Loayza en Averno o Adolfo Cárdenas en Periférica Blvd. En nuestra ciudad fantástica las paredes se convierten en una red social y el aymarañol es también un ser vivo, fruto del mestizaje lingüístico. Entre entradas folklóricas que celebran el sincretismo religioso y bares como la Ruta 66, reconocido como el primer bar de cocaína del mundo, los extranjeros que visitan nuestra urbe se asombran cuando descubren la irónica y retorcida vibra del paceño.

Una frontera de ladrillos y cemento entre picos nevados y la puerta a la Amazonia, conectada por la apropiadamente bautizada carretera de la muerte, nuestra ciudad alucina a todo turista que entra en nuestro laberinto. Con la nueva red de teleféricos y transporte moderno, como el Puma Katari, se incrementa la funcionalidad de la hoyada como un Hub para visitar Copacabana, Tiwanaku, Coroico,  Rurrenabaque, el Salar de Uyuni, Sorata y muchos otros destinos. Con cada avance en nuestra  infraestructura y servicios, la urbe paceña se hace cada vez más atractiva para los visitantes que pierden el miedo a la altura y descubren un espacio geográfico de ensueño.

Este mundo de encanto ha hecho con que La Paz se convierta en la primera ciudad de Bolivia a ser visitada por turistas de distintos países. De acuerdo a datos proporcionados por las oficinas de La Paz Maravillosa, esta ciudad  recibe al año alrededor de 600 mil visitantes bolivianos y extranjeros. Hace apenas 20 años era raro ver europeos o asiáticos caminar las empinadas calles paceñas. Ahora gozamos de una afluencia mediana de turistas que descubren hostales entre recónditos callejones, para luego aventurarse a la feria de El Alto y ver volar a cholitas luchadoras.

El ritmo de una era digital, donde la información se comparte en tiempo real, obliga a nuestra urbe a seguir trabajando en mejorar sus servicios. Los turistas tienen información cada vez más completa del entorno en las ciudades que pudieran elegir.

Variables como el clima, tipo cambiario y estabilidad política influyen en el mercado de destinos. Pero es innegable que los visitantes que llegan a La Paz lo hacen atraídos por una fuerza mágica que los obliga a una introspección  de espiritualidad y aventura.

Varias revistas y diarios del mundo han volcado sus atentos ojos a este lado del mundo, quizá atraídos por los cambios políticos que han convertido a esta capital en un atractivo centro cultural.

Dat0s pudo constatar después de hacer un recorrido por la noche paceña que muchos turistas son atraídos por los pubs nocturnos que ofrecen una infinidad de opciones; desde los destilados que se producen en La Paz, como el gin La República, Vodka 1.825 y una variedad de buenos vinos de altura. Hay por lo menos un docena de sitios en la capital paceña que ofrecen bastante amenidad; discotecas, pubs y bares que funcionan en zonas destinadas exclusivamente al turismo. Calles enteras del centro paceño y barrios tradicionales como Sopocachi -que han crecido su oferta de servicios ofrecen una diversidad de buenas opciones.

La noche paceña es destaque de interés en algunas publicaciones internacionales; conceptuada por National Geographic entre las diez mejores capitales del mundo por su vida nocturna.

El turismo que llega a La Paz es muy variado. Montañistas de países vecinos que la visitan al menos una vez al año, a los que se suman cientos de norteamericanos, alemanes, franceses, italianos, españoles, belgas, checos, rusos y de otros países europeos. Llegan a La Paz por información que ellos mismos recogen de publicaciones en las redes sociales y se informan por cuenta propia de los lugares aptos para visitar durante sus vacaciones. Entre estos lugares muchos turistas optan por La Paz. Aquí encuentran  calles mágicas como la Linares, la Sagárnaga, donde por primera vez han visto un amauta o un feto de llama para ofrendar a la Pachamama; campesinos que venden ponchos de ahuayo coloridos; se encuentran con reliquias indias en sus museos; prendas de alpaca, joyas, plateria de la Colonia y el sincretismo religioso en su magistrales entradas del Gran Poder y otras tantas fiestas que corren el calendario aimara.

Hay muchas atracciones y sorpresas en La Paz: el mirador de Killi Killi, el valle de Zongo, un viaje de montaña al Huayna Potosí o un viaje en lancha a la Isla del Sol.

Para los más intrépidos el fascinante Camino de la Muerte que une cielo y asfalto a 4.000 metros de altura para precipitarse en bicicleta a las zonas húmedas y boscosas que posee La Paz, a través de un camino de no más de cuatro metros de ancho en tramos que penetran vertiginosamente a la Amazonia.

En nuestro recorrido conversamos con una pareja de turistas belgas hospedados en Green House, acogedora hostal en el tradicional barrio de Sopocachi. Ellos hablan muy bien de los servicios que ofrece la ciudad. Estaban complacidos por los contrastes;  los colectivos de la década de los 60 que aun circulan las calles con el moderno sistema de transporte por cable que une a la ciudad por aire para sortear con mayor facilidad el tráfico vehicular de capital. Y los buses Puma Katari que le han dado un moderno aspecto de orden a la ciudad. Orientados por el servicio seguro que ofrece el hospedaje, otros huespedes extranjeros dijeron que estuvieron en pubs: Magic, La Costilla de Adán, la Muela del Diablo, Hard Rock, entre otros y disfrutaron la atención en restaurantes de buen nivel en Comida Popular, Ali Pacha, Munay y otros tantos que han abierto en La Paz.

Estamos en camino a ser una ciudad moderna. Cuando el turismo progresa como en los últimos años siempre hay más que hacer para garantizar la seguridad al visitante, limpieza, orden vehicular, requerimientos de visas y - sobre todo - para mejorar la estética de la ciudad. La fama de La Paz como un destino turístico de clase mundial crece cada día.

 

QUÉ DICEN LOS TURISTAS QUE VISITAN LA SEDE DE GOBIERNO

"LA PAZ ES UNA CIUDAD  INCREÍBLE, TIENE TODO, LLEGANDO A BRASIL LA RECOMIENDO A MIS AMIGOS", ROQUE  SERRA, BRASILEÑO DE SAO PAOLO, LLEGÓ A LA CAPITAL MÁS ALTA POR TRES DIAS A TRAVÉS DE CRILLON TOUR QUE VENDE PAQUETES PARA VENIR A BOLIVIA (LA PAZ LA VISITA COMPLETA AL  LAGO TITICACA Y AL SALAR DE UYUNI), GASTANDO UN PROMEDIO DE US$ 500 DOLÁRES POR DIA

"ESTAMOS FELICES POR CONOCER LA PAZ. ES UNA CIUDAD DE MUCHOS CONTRASTES. SU TRANSPORTE POR AIRE ES MUY BUENO Y SUS COLECTIVOS SON ALGO QUE NO HABIAMOS VISTO NUNCA", DOS TURISTAS BELGAS QUE REALIZARON UNA ESCALADA AL HUAYNA POTOSI

DURANTE LOS TRES DIAS Y DOS NOCHES QUE SE QUEDARON EN LA PAZ, GASTANDO UN PROMEDIO DE BS. 500 POR DÍA

UN TURISTA SERBIO Y UNA ARGENTINA ENTREVISTADOS POR DAT0S DURANTE UN RECORRIDO POR LA CALLE DE LOS BRUJOS (LINARES Y

ALREDEDORES) DIJERON QUE LES HABÍA CAÍDO MUY BIEN LA VARIEDAD DE OFERTAS DE COMIDA Y MENCIONARON QUE LA CULTURA PROPIA DEL LUGAR Y LA AMABILIDAD DE LA GENTE ESTABA JUGANDO A FAVOR DEL TURISMO EN LA CIUDAD.

 

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