Fiebre de Lassa: la enfermedad mortal para la que no hay vacuna
Por: BBC Mundo
Marzo 2018
Fotografia: SPL

Desde principios de a√Īo, Nigeria se ha visto afectada por un brote mortal: la fiebre de Lassa, una de una serie de enfermedades que pueden causar epidemias peligrosas, pero para las cuales no existe vacuna en la actualidad.

La fiebre de Lassa no es una enfermedad nueva, pero el brote de ahora no tiene precedentes ya que se extiende m√°s r√°pido que nunca.

Los trabajadores de la salud est√°n sobrecargados, y algunos se infectaron y murieron.

La enfermedad conocida como "fiebre hemorr√°gica viral", puede afectar a muchos √≥rganos y da√Īar los vasos sangu√≠neos del cuerpo.

Pero es difícil de tratar.

La mayoría de las personas que contraen la fiebre solo muestran síntomas leves, como fiebre, dolor de cabeza y debilidad general. También es posible que no tengan ninguno.

Sin embargo, en casos severos, puede simular otra fiebre hemorrágica mortal, el ébola, que causa sangrado a través de la nariz, la boca y otras partes del cuerpo.

Se cree que alrededor del 1% de los casos son fatales, pero las mujeres que contraen la enfermedad al final del embarazo enfrentan una probabilidad del 80% de perder a su hijo o morir ellas.

Cifras inciertas

Desde enero, se han reportado m√°s de 1.000 casos sospechosos de Lassa en todo Nigeria, seg√ļn el Centro para el Control de Enfermedades del pa√≠s.

Se cree que, hasta el momento, han muerto unas 90 personas, pero la cifra real puede ser mucho mayor, porque es muy difícil de diagnosticar.

En las primeras etapas es casi imposible distinguirla de otras enfermedades comunes como la malaria y el dengue.

Sin una prueba disponible, la √ļnica forma de confirmar un diagn√≥stico es analizar una muestra de sangre o tejido en uno de los pocos laboratorios especializados.

La enfermedad se identificó por primera vez en la ciudad nigeriana de Lassa en 1969, luego de un brote en un hospital misionero.

Desde entonces se ha visto en muchos pa√≠ses de √Āfrica Occidental, incluidos Ghana, Mal√≠ y Sierra Leona.

Sin embargo, este brote est√° causando particular preocupaci√≥n porque el n√ļmero de casos es inusualmente alto para la √©poca del a√Īo.

Los funcionarios de salud están trabajando para entender por qué.

El huésped natural

Los brotes pueden verse influenciados por las condiciones clim√°ticas estacionales, que afectan el n√ļmero del hu√©sped natural del virus: la rata com√ļn africana.

Este peque√Īo mam√≠fero es com√ļn en el oeste de √Āfrica, donde f√°cilmente encuentra su camino hacia los hogares de sus habitantes..

Otra posibilidad de por qu√© se habla de una mayor epidemia que en otras ocasiones es que el elevado n√ļmero de casos refleje una mayor conciencia p√ļblica.

O también es posible que algo en el virus haya cambiado.

La mayoría de las personas contraen la fiebre de Lassa a través del contacto con cualquier cosa contaminada con orina de rata, heces, sangre o saliva.

También puede transmitirse de persona a persona a través de fluidos corporales, lo que significa que los trabajadores de la salud y las personas que cuidan a parientes enfermos sin equipo de protección corren un riesgo especial.

El período de incubación del virus es de hasta tres semanas. Los investigadores están tratando de determinar si, como el ébola, la fiebre de Lassa puede permanecer en el cuerpo y transmitirse a través del contacto sexual, incluso después de que la enfermedad ceda.

Nigeria tiene un s√≥lido sistema de salud p√ļblica y est√° acostumbrado a lidiar con epidemias como esta.

Qué hacer

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está trabajando con las autoridades nigerianas para ayudar a coordinar la respuesta y el gobierno de Reino Unido ha desplegado un equipo de expertos.

Se aconseja a las personas que viven en las zonas afectadas que tomen precauciones básicas como bloquear los agujeros que puedan permitir que las ratas entren a sus casas, tirar la basura en cubos de basura cubiertos y almacenar alimentos y agua en recipientes herméticos.

También se aconseja a las personas que usen guantes de protección cuando cuiden a alguien que pueda tener la enfermedad y cuando lleven a cabo prácticas seguras de entierro.

A pesar de estas medidas, la lucha contra esta fiebre y otras enfermedades infecciosas se ve obstaculizada por la falta de herramientas médicas efectivas, como pruebas de diagnóstico, tratamientos y vacunas.

En busca de la vacuna

Es probable que en alg√ļn momento se encuentre una vacuna para la fiebre Lassa, reduciendo la posibilidad de que un brote se convierta en una emergencia sanitaria mundial, pero al igual que otras enfermedades epid√©micas que afectan principalmente a los pa√≠ses m√°s pobres, el progreso se ha estancado.

El desarrollo de vacunas es un proceso largo, complejo y costoso. Esto es así, sobre todo, para las enfermedades epidémicas emergentes, en las que, por lo general, una vacuna prototipo solo puede analizarse cuando hay un brote.

Una nueva organización llamada CEPI, creada en 2017 con el apoyo financiero de Wellcome Trust, los gobiernos nacionales y la Fundación Bill y Melinda Gates, espera acelerar la producción de vacunas.

El objetivo es el de resaltar lagunas en nuestro conocimiento de estas enfermedades y comenzar nuevas investigaciones.

Pero la investigación sola no es suficiente.

Se necesitan sistemas de salud más fuertes en los países donde es más probable que surjan epidemias.

Esto podría significar construir mejores instalaciones de salud y capacitar al personal para reconocer y responder a los brotes.

También significa trabajar con las comunidades para comprender cómo identificar los brotes en una etapa temprana y prevenir su propagación.

 

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