Patricia Mariaca: "Para mí esto ha sido una alegría total"
Por: Redacción Dat0s
Septiembre 2018

Los colores de Patricia Mariaca son los colores de su carrera. Sab√≠a a sus 10 a√Īos que su azul preferido pasar√≠a una excursi√≥n de tonos hasta encontrar la superaci√≥n. Patricia es intensa y descomunalmente sencilla. Recuerda algunas experiencias hasta aqu√≠. Guatemala donde descubri√≥ sin ninguna obsesi√≥n que el siguiente matiz de su obra tendr√≠a que usar la arena ocre de Mauritania. All√≠, metida en la arena des√©rtica volvi√≥ a descubrir que la experimentaci√≥n no tiene idioma. Se comunicaba en el franc√©s de los dibujos. El lenguaje universal del arte como ella lo describe. Sensualidad, v√©rtigo y afectos. En Dallas, Estados Unidos, los tonos se mezclaron con objetos de metal y se volvieron a mezclar en sus posteriores obras. Fue un largo periodo. Los descubrimientos llegaban para explicar su permanencia en el mundo de las artes. Hasta que hace poco, son√≥ el timbre de una voz c√°lida en su celular. "No fue un descubrimiento fue la percepci√≥n que algo ten√≠a que suceder". La transformaci√≥n del color que toca el azul del cielo y se junta con la arboleda amaz√≥nica donde todo invita a so√Īar.

Su exposición "Amazónica" no fue un acaso. Llego temprano para descubrir que algo estaba pasando en el horizonte desmembrado de la naturaleza. En el verde los árboles, en cavernas, piedras, en las manos de los artistas que sin saberlo obedecen periodos de creación y se dejan llevar. "Pase un largo periodo de investigación", dice para explicar que ninguna de las pinceladas que adquirieron formas, están allí por casualidad. Explica y no tiene palabras mientras inquiere en el descubrimiento.

Monopol indag√≥ una de sus obras para descubrir sus bases. Tom√≥ un cuadro y desbord√≥ el efecto y los qu√≠micos del color. Patricia hab√≠a sufrido una mutaci√≥n investigando las pinturas rupestres que viajan por todas partes en las misiones jesu√≠ticas. "Creo que si no sientes cosas no puedes pintarlas, es un proceso verdadero", dice. "Observo, saco fotos, siento; las pinturas de mi √ļltima expo est√°n en el interior de una cueva; quise sentir lo que esa gente sent√≠a, el poder transmitir sensaciones en todo el Matogrosso; la l√≠nea de las migraciones que recorr√≠an desde el mar a Santa Cruz y est√° todo se√Īalado, estaban tan bien dispuestas que aun las podemos ver. Eso es lo que yo llam√≥ la qu√≠mica del color, mezclas y pruebas que han existido siglos"

La voz c√°lida se le hab√≠a asomado al o√≠do para contarle que fue elegida para convertir su arte en una manifestaci√≥n de colores que la representan. Sus propias paletas de color. Que m√°s puede pedir un artista. Tener sus propios colores que de alguna manera la hacen eterna. Ella r√≠e. "Ha sido una alegr√≠a total, en la historia de la pintura creo que deben haber muy pocos artistas que tienen su propio color. Lo he tomado como un premio al proceso de pensar en el color. He reflexionado mucho acerca del significado del color, desde que me levanto en la ma√Īana y piensas en el color que vas a lucir ese d√≠a, el color es algo muy individual y tener una paleta que te identifique como artista para m√≠ ha sido una alegr√≠a total".

Lo acabas de decir, llegar hasta aquí tiene un proceso, tiene su propia historia. Ha sido un momento especial, qué color te puede representar realmente, o sea no creo que pueda decir este es mi color, pero sí piensas en el proceso en los colores que te representan y puedan durar mucho tiempo, es algo increíble.

Esta ma√Īana Patricia se ha volcado el cabello atr√°s suspendido en una especie de hongo sin las pa√Īoletas que descubren su personalidad, sirve un caf√© y se acerca con las tasas en su mano sin darse cuenta que ha volcado la inspiraci√≥n de sus colores en el cat√°logo, el √ļnico que est√° sobre la mesa. "Es el √ļnico que tengo", dice. Nueve tonos adquieren una impresionante posibilidad de fuerza. Una fuente de energ√≠a cosmopolita que representa su paleta. "Los colores me hacen vibrar me emocionan; veo que esa emoci√≥n se transmite en mis cuadros. Y aunque no s√© qui√©n es la persona que los ve; siente a trav√©s del color, se comunica. Esa comunicaci√≥n se ha convertido en este cat√°logo".

Patricia toma entre sus manos el catálogo y lo suelta encima de la mesa tratando de encontrar una respuesta del porque no tiene más. Habla de la construcción del color y del proceso de deconstrucción; entregado a la química es lo que Monopol refleja gradualmente en la muestra. "Ha sido sorpresivo reflexionar lo que uno pinta mezclando colores". "Qué proceso es ese", se pregunta. Al cabo de un rato ella misma responde: "no sé", dice.

Los ingenieros de la industria de pinturas Monopol siguieron variables a través del viaje febril del artista, de ella y de otros tres más, en la elección de los cuadros. "Lo lindo es haber llegado a una carta que contiene una variedad de colores que los utilizó de la misma manera". Luego reflexiona: "mi proceso interior". Ese proceso interior del color es como la luz que evoca en sus pinturas. Los que están presentes en su paleta. "Las personas que utilicen estos colores van a experimentar la sensación de que son armónicos. La historia del color es una historia de misterios. Llegaban de países remotos en forma de polvo muy exóticos y difíciles de acceder; alquimia total", dice. Luego baja a la base. "Otra vez vuelves a los químicos con este proceso".

Sab√≠a desde ni√Īa que iba a ser pintora y el color que era mi favorito est√° reflejado en la paleta. Es el azul, es un color que vibra mucho". Sonr√≠e. Toma un sorbo del caf√© fr√≠o y lee en voz alta: 1. Dorado Chiquitano Mariaca. 2. Cielo Florido. 3. P√©talo de Orqu√≠dea. 4. Pirai Caim√°n. 5. Afluente del Para√≠so. 6. Pizcade Amarillo. 7. Portal de Selva. 8. Citrino Moxe√Īo y 9. Monte Viol√≠n. Sus colores.

Ya tiene los matices para elegir. Patricia dice que la mujer tiene sus propios colores. "Creo que la historia de la pintura en los hombres tiene una historia registrada, en cambio la pintura de las mujeres es una pintura de interiores de casa, de cosas bonitas, pero cuando me fui adentrando en los colores me fui dando cuanta que habían sido definidos en una especie de patriarcado; la historia del arte es la historia de los hombres porque solo la escribían ellos; la historia de las mujeres en el arte se comienza a escribir en el siglo XX, se la registra como una decisión. Así se puede decir que hay colores de hombres y de mujeres

El titulo te da mucha información el título es la clave poético y tiene que atraer y lo mismo hemos hecho con los colores. Son los colores que van a vivir eternos. Ríe.

 

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