Pedaleando por encima de las nubes Yolosa La Cumbre - YLC
Edición "dat0s 225"
Septiembre 2019


La competencia ciclística más dura del mundo


El a√Īo 2003, National Geographic transmiti√≥ un documental de dos ciclistas, uno de down hill y el otro de monta√Īa, llevando a cabo un reto: subir en bicicleta a m√°s de 4000 mts en un solo dia en menos de 100 Km, el reto era Yolosa - Chacaltaya. El a√Īo 2005 organizado por el grupo de ciclistas Los Huanca, se realiz√≥ el primer asenso, denominado Yolosa - La Cumbre. En la competencia participaron 19 ciclistas y llegaron a la meta apenas ocho. Posteriormente, los siguientes cinco a√Īos se realiz√≥ la prueba a la que se fueron uniendo m√°s atletas. De esta manera se dio origen a lo que hoy se conoce como" Ascenso al Cielo por el Camino de la Muerte Yolosa la Cumbre", organizado por Los Huanca.
El recorrido empieza en Yolosa (1200 msnm) a las 6 de la ma√Īana, ascendiendo por el camino de la muerte, pasando por el parque Cotapata, una de las reservas ecologicas mas bellas de Bolivia. En los primeros 28 kms, el camino de tierra llega a tener desniveles del 12%, y en casos de lluvias, la sensacion de esfuerzo aumenta para los ciclistas.


Luego contin√ļan 35 km sobre una v√≠a de asfalto con un gradiente de 7% desde Chuspipata hasta La Cumbre, pasando por Unduavi, Pongo, La Rinconada y la tan ansiada Cumbre. Durante el recorrido el clima puede variar entre lluvia, niebla, granizo, nieve, viento y m√°s lluvia. Pero adem√°s, existe otro componente, que a medida se avanza la imponente cordillera hace sentir su territorio y los efectos de la altura se van asentuando en las piernas, sin que este factor signifique una barrera para continuar y llegar a la meta a 4.657 msnm.


El denominado grupo de elite realiza el ascenso en La competencia cicl√≠stica m√°s dura del mundo Pedaleando por encima de las nubes YOLOSA LA CUMBRE - YLC menos de cuatro horas y existen competidores que con la meta fijada de "hacer cumbre" est√°n encima de una bicicleta 11 horas, con un solo pensamiento: "ganarle a la monta√Īa". Jorge Antonio Moreira, competidor y organizador de la carrera nos relata la experiencia de luchar contra en esta competitiva prueba. "Para muchos suena una locura pensar hacer un acenso en bicicleta de m√°s de 3.400 metros en tan solo 63 kil√≥metros, pero nosotros decimos que los atletas que quieren probar el v√©rtigo son los que hacen el descenso; los verdaderos guerreros son los que vencen La Cumbre. Cuando uno entra por primera vez a la competencia, la mente empieza a jugar con uno, imagin√°ndose todo tipo de situaciones desde llegar primero, hasta abandonar a los 10 kil√≥metros. La adrenalina se la empieza a sentir semanas antes y va en acenso hasta el momento de la largada, la noche anterior no se puede dormir y para matar el tiempo uno revisa y revisa su bicicleta, contando los segundos para el gran examen".
"Una vez ya en el punto de largada la inexperiencia te lleva a querer pelear la punta, sin pensar en todo lo que viene por adelante. En la ruta uno procura distraerse entre el paisaje y cada competidor que te pasa en un impulso m√°s para seguir pedaleando. En las curvas antes de llegar a Chuspipata (primer punto de cronometraje) empieza la lucha interna entre ya no puedo y debo llegar".


Al entrar al asfalto no solo cambia el suelo y el paisaje.¬† Cambia el clima, el viento te va frenando mientras asciendes, el frio perforando tus pulmones y en la mayor√≠a de los casos llueve y nieva. Pero t√ļ sabes que estas m√°s cerca de cumplir tu meta; ya no es importante el lugar en que te ubicas porque sabes que has ganado con solo cruzar la meta. Despu√©s, conservas durante meses una sonrisa en el rostro recordando tu victoria y contando los d√≠as para nuevamente ir a retar a la monta√Īa".
Manfred Aguirre, era un ciclista ocasional de fin de semana, participaba en los paseos organizados por los Huanca, grupo precursor del ciclismo "Amateur" en Bolivia. En este grupo,como él los denomina, ¡fuertes, aguerridos y admirables! pedaleó por la Ecovía Las Nubes, Copacabana, Taraco, Sorata, la media vuelta al Illimani, y su preferida (sufrida como ninguna) la Ecovía de los Yungas. "Era como salir con titanes, acababa muerto pero con la satisfacción de haberme codeado con los capos". Cuando habla de la prueba Yolosa - La Cumbre, dice que se le hacía "ridículo pensar en atreverme siquiera decir ¡No! Eso era para locos, imaginarme tremendo sufrimiento me daba escalofríos.


"Mirtha Mu√Īoz es el nombre de la culpable, la matriarca de los Huanca, me dec√≠a que "si yo puedo con mis 63 a√Īos encima (hoy tiene 70 a√Īos y sigue compitiendo), ¬Ņc√≥mo no vas a poder t√ļ? A mis 47 a√Īos me anime; es como meter el dedo gordo del pie al agua fr√≠a, pagu√© la inscripci√≥n para la S√©ptima Versi√≥n YLC denominada ¬īEl Ascenso al Cielo por el Camino de la Muerte¬ī con 186 inscritos. Recuerdo fue un s√°bado 27 de octubre de 2012, la fecha que marc√≥ un antes y un despu√©s en mi vida".
"Entrené seis meses, gimnasio, salidas largas, uno empieza a sentir los progresos, mejoras tus tiempos, llegas más entero a casa, tu ropa empieza a quedar holgada, etc. te sientes orgulloso de ti mismo. Los consejos de los expertos te vienen bien, aunque la información llega en tal cantidad que te sientes confundido, tienes que llevar agua, geles, sándwiches, mate de coca, ropa de recambio abrigada, herramienta, repuestos, el clima es muy caprichoso te hará calor, luego la neblina densa y el viento frío.


¬ŅLlover√°? ¬ŅNevar√°? Llegas a Chuspipata y te cambias, vas a necesitar auxilio para el tramo de asfalto, el tramo de tierra es terrible, ¬Ņo no tanto? La ¬īFalsa Cumbre¬ī te desbarata la voluntad. En fin, te animan y te amedrentan por igual".


"El gran d√≠a empieza con el correteo muy temprano. Todos quieren usar el ba√Īo, otros desayunan y te encuentras envuelto en una espiral de acontecimientos tan r√°pidos que de repente est√°s en el punto de partida esperando tu turno. Tu coraz√≥n late aceleradamente y ni siquiera has empezado, escuchas la cuenta regresiva, diez, nueve, ocho... y entonces empiezan las interrogantes: ¬Ņa qu√© diablos me met√≠? Ha pasado una hora y te duelen los m√ļsculos y reci√©n has avanzado alrededor de seis kil√≥metros. El paisaje, el mundialmente famoso "Camino de la Muerte" de subida y a esa velocidad es impresionante, es hermoso, exuberante; la humedad, el olor, la extensa gama de verdes, todo te agobia, te encanta, te absorbe, te golpea. ¬°Te dice que estas vivo!


"Subes y subes y subes, pedaleas r√°pido, pedaleas lento, no encuentras un ritmo c√≥modo, te hace calor, paras, descansas, tomas l√≠quido, geles de hidrataci√≥n, te ofrecen de todo, aceptas, no aceptas; cansancio, fatiga y llega la tercera interrogante: ¬Ņcu√°ndo aparece Chuspipata? No aparece nunca, la tipica, preguntas y los capos te dicen a la vueltita, ¬Ņa la vueltita de d√≥nde? A duras penas llegas a Chuspipata, en mi caso dur√≥ cuatro horas y media, y lo √ļnico que piensas es abandonar la competencia. Entonces ves a tu familia, gritando como locos y saltando, alent√°ndote como si fueras el √ļnico competidor o el primero (pura imaginaci√≥n). De repente eres el centro de la atenci√≥n; fotos, aplausos, vivas, y sientes que te invade una repentina oleada de energ√≠a (breve por cierto) y te repites a ti mismo: ¬īYo puedo¬ī".


"Paro y me cambio ¬†completamente de ropa, bien abrigado y comido (error de principiante) retomas el desaf√≠o con renovadas fuerzas. Est√°s en la mitad del desafi√≥. Tu familia, ahora auxilio, se adelanta a distancia prudente para monitorear y responder a cualquier necesidad que se presente. Hace frio y la neblina es leve. El tramo de asfalto hasta Unduavi es, dig√°moslo as√≠: ¬īesperanzadoramente pedaleable¬ī, agarras un buen ritmo y te llenas de la falsa ilusi√≥n de que ser√° as√≠ de ¬īf√°cil¬ī hasta La Cumbre. En Unduavi paramos porque -en la jerga ciclista mi condici√≥n se pod√≠a describir con la palabra ¬īfundido sople culata¬ī- no ten√≠a m√°s reservas de energ√≠a y habiendo recorrido alrededor de 42 kil√≥metros, empezaron los temidos calambres (son unos aliens en tus piernas). No contento con ello, el destino (a estas alturas, tu enemigo) pone en tu camino un nuevo obst√°culo: empieza a llover profusamente. Nueva interrogante: ¬Ņ¬īllegare¬ī?"


Ahora entra en juego un nuevo participante: la mente.


"Faltan 21 kil√≥metros y la pendiente se torna constante y pronunciada, las paradas se vuelven frecuentes, intentando encontrar en cada una, un ¬īalgo m√°gico¬ī que te ayude a seguir; han pasado seis horas y me niego a aceptar que al ritmo que voy tendr√© que pedalear otras cuatro horas m√°s. Alejo esa idea de mi cabeza. Mirtha aparece en el escenario, como un nuevo castigo a mi insuficiente preparaci√≥n, me pasa y con su dulce pero firme voz me dice ¬īdale que t√ļ puedes hijito¬ī. No s√© si me dol√≠a m√°s el f√≠sico o el ego en ese momento. Una nueva interrogante: ¬Ņqu√© hice mal?" "Literal, pedaleaba un kilometro y paraba, otro kilometro y paraba, los calambres y la fatiga se adue√Īaron de mi cuerpo. Otra interrogante: ¬Ņpodr√≠a empeorar? ¬°Claro! Y ahora lo que faltaba, empez√≥ a granizar. Los √ļltimos seis kil√≥metros, hab√≠an transcurridocasi nueve horas y los calambres eran tan intensos que no pod√≠a ni bajarme de la bici, recib√≠ masajes en los muslos y piernas, continu√© pedaleando muy cerca de La Cumbre y se perfilaba en el horizonte la √ļltima curva. Entonces, uno sonr√≠e y dice: ¬īLa logr√©¬ī, tomas la curva y entre nubes te percatas que lo que acabas de pasar es la mentada "Falsa Cumbre" ¬°hab√≠a sido real! y logras distinguir arriba y lejos la verdadera La Cumbre, logras apreciar la cruz que domina el majestuoso ca√Īad√≥n andino hacia Los Yungas y sientes tal frustraci√≥n que dices: ¬īhasta aqu√≠ llegu√©¬ī".


"Los carteles de los auspiciadores te anuncian la tan a√Īorada Meta a unos cien metros y algunos fot√≥grafos y amigos van a tu encuentro. Sent√≠ una emoci√≥n de tal magnitud que pas√© la meta y me puse a llorar, abrac√© a los m√≠os y recib√≠ la medalla de "Finisher". Era tan grande mi alegr√≠a que la suave nevada que hab√≠a empezado pas√≥ desapercibida. Llegu√© a las 16:30, con un tiempo total de 10:05 horas en el puesto 90 de la general. Jurando no hacerla nunca m√°s".


"Pero falt√© a mi juramento, particip√© en las siguientes versiones como ciclista y organizador, mejorando cada vez m√°s, entrenando met√≥dicamente y el a√Īo pasado en la versi√≥n D√©cima Tercera logr√© un tiempo de 5 horas 38 minutos, haci√©ndome del tercer puesto en mi categor√≠a y la enorme satisfacci√≥n de subir por primera vez al podio. Ahora soy un ciclista amateur. Hoy la YLC, es famosa en todo el mundo y el mayor reto para los ciclistas de monta√Īa. Se hacen reportajes especiales en distintas cadenas del mundo y los competidores extranjeros se han convertido en los mejores embajadores, transmitiendo que en La Paz - Bolivia existe un grupo de locos que cada a√Īo desaf√≠an y vencen a las monta√Īas".

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