Las sanciones petroleras derrumban lo que quedaba de las industrias venezolanas
Por: The New York Times
Abril 2019
Fotografia: Meridith Kohut para The New York Times

A principios de marzo, el presidente Nicol谩s Maduro visit贸 una f谩brica acerera algo derruida para presumir la capacidad exportadora del pa铆s en medio de sanciones econ贸micas estadounidenses cada vez m谩s fuertes.

"Nadie nos va a detener", dijo, al lado de la primera dama Cilia Flores, mientras observaban una cinta transportadora de briquetas de acero en el Complejo Sider煤rgico de Guayana (Comsigua). "Estamos en tiempo de la victoria. Nuestra mayor victoria es llevar adelante la producci贸n econ贸mica de todas las empresas".

Dos d铆as despu茅s, el complejo dej贸 de operar. Fue paralizado por el apag贸n nacional que dur贸 casi cinco d铆as y devast贸 lo que quedaba de las industrias b谩sicas venezolanas. El apag贸n, junto con nuevas sanciones estadounidenses contra el cr铆tico sector petrolero de Venezuela, han empujado el pa铆s a煤n m谩s hacia un colapso econ贸mico total.

Los ciudadanos menos desfavorecidos de Venezuela han utilizado sus ahorros en d贸lares para comprar generadores port谩tiles, importar alimentos no perecederos y conseguir descanso y comida en hoteles o churrasquer铆as. Para los m谩s desfavorecidos hubo cierta se帽al de alivio el viernes 29 de marzo cuando la Cruz Roja anunci贸 que pronto realizar谩 una campa帽a de ayuda de emergencia en Venezuela.

Sin embargo, para muchas personas el 煤nico paliativo a las crecientes adversidades es la esperanza de que las condiciones propicien la salida de Maduro.

Por el apag贸n de inicios de marzo, el producto interno bruto de Venezuela perdi贸 mil millones de d贸lares, alrededor de 1 por ciento del PIB, seg煤n el banco de inversiones Torino Capital. Dej贸 a su paso m谩s de quinientos negocios saqueados, fallecieron al menos cuarenta pacientes hospitalizados y media decena de f谩bricas cerr贸 sus puertas.

La producci贸n petrolera equivalente al total de un Estado petrolero peque帽o, como Brunei, se perdi贸 de forma irrecuperable por el da帽o que causa贸 a los campos petrol铆feros el corte repentino de la electricidad, de acuerdo con la consultora IPD Latin America.

Y el apag贸n sucedi贸 despu茅s de que se anunciaran sanciones en contra de cualquier compra de petr贸leo venezolano desde Estados Unidos, emitidas en enero y cuyo efecto se sum贸 al de a帽os de malos manejos y de corrupci贸n en esa industria durante las gestiones de Maduro y su fallecido antecesor, Hugo Ch谩vez.

"Las sanciones hacen casi imposible para el gobierno comprar e importar las cosas que necesitan para dirigir el pa铆s", dijo Francisco Rodr铆guez, economista jefe de Torino Capital.

Muchos simpatizantes de la oposici贸n ven el pesar econ贸mico actual como un mal necesario para deshacerse de Maduro. Pero las sanciones tambi茅n proveen para los partidarios del presidente un enemigo sustancioso al cual culpar por los males econ贸micos.

Pocos venezolanos dicen estar preparados en caso de que empeoren las condiciones, de por s铆 extremas, si Maduro sobrelleva el golpe de las nuevas sanciones, cuyos efectos apenas empiezan a sentirse entre los venezolanos de a pie.

"La crisis se pondr谩 peor", dijo Mar铆a Altagracia Perozo, jubilada del vecindario Concag眉ita en Caracas, de clase obrera. "Nos dicen que busquemos velas, f贸sforos y keroseno por si se va la luz".

Ante la reducci贸n de ingresos petroleros y el 茅xodo de los t茅cnicos energ茅ticos, Maduro ha batallado para tratar de restablecer varios servicios b谩sicos desde el apag贸n del 7 de marzo, el peor en la historia del pa铆s. El suministro de agua ha sido intermitente en la mayor铆a de las ciudades y los estudiantes y empleados p煤blicos se quedaron en casa esta semana pues el incendio en una subestaci贸n el茅ctrica provoc贸 otro apag贸n.

Menos de la mitad de los venezolanos rechazan las sanciones del gobierno estadounidense de Donald Trump en contra de la industria petrolera, de acuerdo con un sondeo publicado a principios de marzo por la principal encuestadora en el pa铆s, Datanalisis. Es un porcentaje sorpresivamente bajo dado el impacto directo que han tenido esas sanciones en los est谩ndares de vida.

"Si hay que sacrificar un mes sin electricidad ni agua, lo vamos a hacer porque es la 煤nica v铆a de mejorar este pa铆s", dijo Valdemar 脕lvarez, quien se opone a Maduro y es analista de laboratorio del complejo acerero Sidor, en Puerto Ordaz.

Se prev茅 que la econom铆a venezolana se reduzca en m谩s del 25 por ciento este a帽o, seg煤n Rodr铆guez, uno de los pocos economistas que a煤n intenta hacer pron贸sticos sobre la escala del declive econ贸mico del pa铆s. La inflaci贸n se encamina a superar el 51 millones por ciento para finales del a帽o, con lo que la moneda nacional, el bol铆var, perder谩 pr谩cticamente todo su valor.

Solo la crisis financiera de Zimbabue hace una d茅cada supera la magnitud del colapso de Venezuela, seg煤n el Instituto de Finanzas Internacionales.

La producci贸n de crudo en Venezuela, de la cual el pa铆s obten铆a antes m谩s del 90 por ciento de sus ingresos en efectivo, cay贸 en 13 por ciento durante febrero -la peor baja en una d茅cada-, de acuerdo con la OPEP.

Febrero fue el primer mes despu茅s de la imposici贸n de las sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense, que prohibieron a las empresas con sede en Estados Unidos hacer negocio alguno con Petr贸leos de Venezuela, S. A., o Pdvsa. Desde entonces el derrumbe solo se ha agravado.

Con las sanciones, cortes el茅ctricos y la creciente fuga de cerebros se perder铆a el 60 por ciento de la producci贸n petrolera venezolana tan solo este a帽o, seg煤n consultores de IPD. Los analistas de esa empresa calculan que la producci贸n del pa铆s bajar谩 de 1,36 millones de barriles diarios, la cifra de febrero, a 550.000 barriles al d铆a para diciembre. Eso pondr铆a a la alguna vez potencia petrolera en el rango de producci贸n de un pa铆s peque帽o como Ecuador.

Estados Unidos, alguna vez el principal cliente de Pdvsa, no compr贸 nada de crudo venezolano en marzo por primera vez desde los a帽os setenta, seg煤n el Departamento de Energ铆a. Y eso que la prohibici贸n no entra oficialmente en vigor hasta abril.

Maduro ha tenido problemas para reorientar las exportaciones a otros compradores.

Pdvsa consideraba a India como el mejor sustituto, pero el pa铆s asi谩tico redujo sus compras de petr贸leo venezolano en marzo por las presiones ejercidas desde Estados Unidos. Empresas petroleras como la rusa Lukoil o Trafigura, con sede en Suiza, dejaron de suministrar a Venezuela los productos petroleros que necesita Pdvsa para mantener sus operaciones.

Las sanciones entonces han acelerado el ciclo econ贸mico vicioso de Venezuela, en el que la reducci贸n de las exportaciones de petr贸leo deja a Maduro con menos fondos para invertir en los servicios b谩sicos. Eso, en tanto, reduce a煤n m谩s la producci贸n petrolera, dijo Siobhan Morden, estratega para mercados emergentes del banco de inversiones Nomura, con sede en Nueva York.

"Este efecto multiplicador de la retroalimentaci贸n es muy poderoso y afecta a casi todos" en Venezuela, explic贸 Morden. "El impacto ser谩 grav铆simo".

Las sanciones han dificultado que el gobierno pueda importar el di茅sel necesario para hacer correr las plantas termoel茅ctricas. Las refiner铆as en ruinas de Pdvsa, que alguna vez fueron de las m谩s grandes del mundo, desde hace tiempo dejaron de ser suficientes para surtir las cantidades necesarias de combustible y di茅sel a nivel nacional.

La falta de mantenimiento y de suministros para las termoel茅ctricas signific贸 que Venezuela no ten铆a una reserva el茅ctrica a la cual recurrir cuando un incendio forestal debajo de un tendido el茅ctrico de alta tensi贸n afect贸 a la principal planta hidroel茅ctrica del pa铆s el 7 de marzo.

Para cuando regres贸 la luz, industrias enteras en Venezuela ya no exist铆an.

El apag贸n elimin贸 los 煤ltimos remanentes de las producciones sider煤rgica, de aluminio y de hierro, a las que Maduro hab铆a se帽alado como alternativas al petr贸leo para la generaci贸n de ingresos.

M谩s de 10.000 trabajadores se hab铆an estado reportando para sus turnos en f谩bricas y plantas moribundas con el fin de conseguir la alimentaci贸n gratuita de los comedores, para muchos la via principal de conseguir comida. La hiperinflaci贸n ha diezmado de tal manera su salarios que apenas rondan unos cuantos d贸lares por mes.

"Es como trabajar estando en coma", dijo Rona Figueredo, l铆der sindical de la planta Briquetera del Orinoco, en Puerto Ordaz, que suspendi贸 su cadena de producci贸n durante el apag贸n.

Por lo menos media decena de otras plantas estatales de metales han dejado de operar despu茅s del apag贸n, incluidas Sidor, las productoras de aluminio Alcasa y Venalum y tres fundidoras de acero, de acuerdo con los trabajadores.

La falta de electricidad fue "el 煤ltimo clavo en el ata煤d" de industrias que hab铆an estado operando en m铆nimos tras a帽os de malos manejos, dijo Dami谩n Prat, activista laboral en Puerto Ordaz desde hace a帽os y autor de un libro sobre las industrias b谩sicas de Venezuela.

El gobierno de Maduro ha culpado por los problemas el茅ctricos a lo que llama sabotaje dirigido desde Estados Unidos, sin dar evidencia de ello. Los funcionarios tambi茅n dicen que las industrias pesadas controladas por el Estado han mantenido su producci贸n sin importar el apag贸n.

"Sin estas industrias, no hay recuperaci贸n econ贸mica en Venezuela", dijo Prat.

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