Maiakovski y las nubes
Por: Zana Petkovic
Septiembre 2014

Me siento muy contenta si puedo llegar a la orilla de Danubio manejando bicicleta. Todo una aventura. Desde los suburbios hasta el centro de la ciudad, una vuelta por el teatro, a la izquierda y me rehuso parar en la puerta del centro comercial, y sigo. El tr√°fico de la ciudad es casi perfecto desde que funciona el sistema de parqueo inteligente que permite pagar por hora el espacio para veh√≠culos por tel√©fono celular. Un mensaje con el n√ļmero de placa y todo en orden. Cuarenta y cinco dinares la hora de parqueo. Cien dinares por¬† dia en la bicicleta.

En un lapso de media hora voy pasando por diferentes capas hist√≥ricas. Veo: Celtas, Romanos, Austrohungaros, Turcos, Austriacos de nuevo, otra vuelta por los Romanos, otro tanto ¬†de los Bizancios y llego a la isla de los pescadores. Propiamente dicho es una pen√≠nsula, una lengua de tierra que entra a las aguas de Danubio y se conecta con la ciudad por un camino rodeado de √°reas verdes. Le decimos isla, nosotros los lugare√Īos oriundos de Novi Sad, Serbia, porque toda la ciudad fue construida durante los siglos sobre arena, que alguna vez, dicen, fue el fondo de un gran oc√©ano.

Antes de la gran inundaci√≥n, forzado Noe a construir el arca por revelaci√≥n Divina, dicen los cientificos. Antes o despu√©s. ¬ŅQu√© importa? Los j√≥venes cargan de alegr√≠a los restos hist√≥ricos de las guerras y del glorioso pasado. He aqu√≠ el s√≠mbolo de la vida. Kioscos que venden sand√≠as dulces. Helader√≠as y caf√©s donde se escucha m√ļsica de los ochentas. Huele chorizo a la parilla. La vida que es m√°s fuerte que las ideolog√≠as y que la propia pol√≠tica. Recomiendo un escape de estos a todos los que pasan por una crisis de cualquier √≠ndole. Esto, claro, siempre y cuando el d√≠a sea soleado y no haya dolor de piernas y con la esperanza de que el Nuevo Orden Mundial no nos va a comer justo antes de salir por la puerta de la casa.

Claro que al mirar es cielo intento diferenciar las Nubes en pantalones de Maiakovski de las otras enviadas por el proyecto HAARP. Que las palabras del poeta llenen la mente y no los chemtrails que contaminan los cerebros y las almas.

Seg√ļn Catherin Austin Fitts: "Se est√° desarrollando una guerra en secreto y yo quiero saber qu√© relaci√≥n tiene con las fumigaciones." ¬†Hace m√°s de 15 a√Īos (dependiendo de donde ustedes vivan) que se est√°n realizando en todo el mundo fumigaciones a√©reas criminales con sustancias qu√≠micas t√≥xicas. Comenzaron en los Estados Unidos y despu√©s se extendieron a los pa√≠ses de la OTAN, pero ahora estas fumigaciones con aerosoles letales cubren el planeta entero. Aviones militares, privados y comerciales se usan para cambiar dr√°sticamente los fen√≥menos atmosf√©ricos de nuestro planeta (lo que se conoce como geoingenier√≠a). Sin que se debatiera p√ļblicamente y sin que se anunciara en los programas informativos, el ej√©rcito estadounidense dio comienzo a una agresi√≥n altamente t√≥xica contra nosotros que actualmente sigue en curso...", reza el texto que le√≠ antes del escape a la isla.

Cierro los ojos y vuelve Maiakovski: "...A vuestros pensamientos que sue√Īan sobre sus sesos reblandecidos como un gordo lacayo sobre un sof√° grasiento quiero irritarlos con un jir√≥n sangriento de mi coraz√≥n, me burlar√© hasta hartarme, mordaz y atrevido...".

Cerca comienza a escucharse una estaci√≥n de radio. Un historiador explica los comienzos de la Primera Guerra Mundial: "...Desde aproximadamente la segunda mitad del siglo XIX las grandes potencias europeas emplearon grandes cantidades de recursos y tiempo para lograr el control de regiones enteras en √Āfrica y Asia con el fin de controlar sus materias primas. Esto llev√≥ a continuos enfrentamientos entre los grandes de Europa que ten√≠an los ojos puestos en los mismos territorios...". Me rehuzo a escuhar.

M√°s tarde ir√© a verla y llevar√© en mis brazos un rayo de sol, la risa de los ni√Īos, olor de sandias dulces y ruido del r√≠o; acariciare su frente y buscare en su mirada un momento de nuestros recuerdos de la ni√Īez.

 

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