400 millonarios piden a Trump que no les recorte los impuestos
Por: El País
Noviembre 2017
Fotografia: Reuters

El dinero, a veces, no lo es todo. El gran proyecto fiscal del presidente Donald Trump se ha topado con un inesperado adversario: 400 millonarios y multimillonarios han firmado una carta en la que piden al Congreso que no recorte sus impuestos. La misiva, suscrita por nombres como George Soros y Steven Rockefeller, considera que la rebaja de impuestos solo favorecerá la desigualdad y aumentará la deuda. "Creemos firmemente que la forma de crear más trabajos de calidad y fortalecer la economía no es mediante reducciones de impuestos para los que más tenemos, sino invirtiendo en el pueblo americano", afirma el escrito.

"Este recorte es absurdo. Seg√ļn los republicanos no nos podemos permitir gastar m√°s dinero p√ļblico, pero s√≠ reducir los impuestos a los m√°s ricos. Esto no tiene sentido", afirm√≥ Bob Crandall, antiguo presidente de American Airlines y uno de los firmantes de la carta. Promovida por la organizaci√≥n Riqueza Responsable, pr√≥xima a los dem√≥cratas y a la que tambi√©n pertenecen los fundadores de la marca de helados Ben & Jerry's, la dise√Īadora Eileen Fischer y otros millonarios, la misiva entronca con la gran tradici√≥n de la filantrop√≠a estadounidense. "Somos ricos a los que nos preocupa profundamente nuestra naci√≥n y su gente, y escribimos con una sola petici√≥n: no nos corten los impuestos", arranca el escrito.

Ya con otros presidentes, potentados como Bill Gates y Warren Buffet, considerados los dos hombres más ricos del planeta, se declararon en favor de pagar más. "Mientras las clases medias y bajas combaten por nosotros en Afganistán, mientras los norteamericanos luchan por ganarse la vida, nosotros los megarricos, continuamos teniendo exenciones fiscales extraordinarias", escribió Buffet a Barack Obama en 2011. En aquel momento, el principal accionista de Berkshire Hathaway tributaba el 17%, cuando sus trabajadores pagaban por encima del 33%.

Ahora la batalla se repite, pero con un golpe a√Īadido a la credibilidad de Trump. A diferencia de otras √©pocas, la Casa Blanca ha declarado que su proyecto mantiene intacta la presi√≥n fiscal sobre los m√°s ricos. Pero una lectura atenta de los documentos enviados al Senado y a la C√°mara de Representantes muestra que las rebajas son m√ļltiples. No s√≥lo se reduce el tope fiscal del 39,6% al 38,5% para las parejas que ganen m√°s de un mill√≥n de d√≥lares al a√Īo, sino que la iniciativa remitida a la C√°mara Baja elimina el impuesto de sucesiones, que ahora mismo pagan unas 5.000 familias al a√Īo y que se circunscribe a herencias por encima de los 5,49 millones de d√≥lares.

"Quitar este impuesto acarrear√≠a unas p√©rdidas de 269.000 millones en un decenio, m√°s de lo que se gasta en conjunto en la Agencia del Medicamento, el Centro de Control de Enfermedades y la Agencia de Protecci√≥n Ambiental", indica la carta. "Ni es justo ni sabio proporcionar una rebaja fiscal a los ricos a expensas de las familias trabajadoras, especialmente si se financia desmantelando programas que permiten cubrir necesidades fundamentales como la salud y la alimentaci√≥n", a√Īade.

La Casa Blanca no ha respondido a√ļn al ob√ļs. Pero a nadie se le escapa que el asunto es altamente inflamable. El recorte de impuestos es unas de las grandes bazas electorales de Trump. Un presidente multimillonario que ha hecho de su pretendida habilidad para gestionar la econom√≠a su se√Īa de identidad. √Čl mismo ha presentado su propuesta como "el mayor recorte fiscal de la historia de Estados Unidos" y un revulsivo para las clases medias y trabajadores. Pero detr√°s de las grandes palabras, los grietas son evidentes.

Los c√°lculos m√°s conservadores establecen que la rebaja impositiva incrementar√° la deuda p√ļblica en 1,5 billones de d√≥lares en 10 a√Īos. Una subida dif√≠cil de asimilar para unas arcas que ya deben 20 billones y que en el pr√≥ximo decenio aumentar√°n la carga en otros 10 billones.

La respuesta oficial a este desequilibrio es el optimismo reaganiano. Los republicanos, con Trump a la cabeza, sostienen que el recorte desencadenar√° una ola de inversiones de tal magnitud que detonar√° el crecimiento y permitir√° r√°pidamente compensar la p√©rdida fiscal. "Nuestro plan est√° dise√Īado para favorecer la inversi√≥n", ha resumido el consejero econ√≥mico de la Casa Blanca, Gary Cohn.

Los dem√≥cratas desconf√≠an de esta previsi√≥n. Y los millonarios firmantes de la carta tambi√©n. Para ellos, las empresas ya han alcanzado beneficios r√©cord y viven d√≠as de enorme bonanza. M√°s importante es, a su juicio, dirigir los fondos p√ļblicos a la educaci√≥n, la sanidad y la investigaci√≥n. √Āreas en las que Trump ha sacado la guillotina. "Yo gano mucho dinero. Si mi ingreso crece, no pienso invertir m√°s, simplemente ahorrar√© m√°s", ha sentenciado Crandall. Y no es el √ļnico.

 

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Mundo
Artículos Relacionados:
Crimen & Drogas
Medio Ambiente