Bolsonaro ataca la universidad p√ļblica, la ciencia y el pensamiento cr√≠tico
Por: El País
Mayo 2019
Fotografia: CAMILA SVENSON

 

El Gobierno ha logrado algo poco habitual en Brasil, que los¬†cient√≠ficos salieran de sus laboratorios a protestar a la calle. En concreto, al centro neur√°lgico de S√£o Paulo, la avenida Paulista. La ocean√≥grafa Maila Guilhom, de 28 a√Īos, estaba entre los manifestantes que clamaron contra el anuncio de que se congelan el 30% de los gastos no obligatorios de las universidades federales, poniendo en riesgos numerosas investigaciones. "Intentamos hacer presi√≥n (contra los recortes), explicar la importancia de la ciencia para el avance, el desarrollo y el bienestar del pa√≠s", afirma antes de admitir que "en Brasil la ciencia nunca fue prioridad".

Marina Correa, de 27, con la que Guilhom investiga sobre la sostenibilidad de los oc√©anos, est√° especialmente preocupada por el desd√©n presidencial. "Sus declaraciones da√Īan nuestra credibilidad, dice que la ciencia no es productiva en un intento de apartarnos a√ļn m√°s de la sociedad", explica rodeada de pancartas con lemas como "El Gobierno quiere derribar la educaci√≥n porque ella derriba Gobiernos" o "los cient√≠ficos no existen solo en las pelis".

Jair Messias Bolsonaro, el¬†ultraderechista que preside de Brasil, estudi√≥ en una academia militar en los setenta, durante la dictadura. Lleg√≥ a ser capit√°n paracaidista antes de emprender una larga carrera parlamentaria. Jam√°s ha ocultado que considera las universidades un nido de rojos peligrosos y la calidad de la educaci√≥n, nefasta. Durante la campa√Īa electoral propuso implantar "la educaci√≥n a distancia porque as√≠ ayudamos a combatir el marxismo". Erradicar lo que denomina "el marxismo cultural" y "la ideolog√≠a de g√©nero" de las aulas es una de sus obsesiones.

Otra es que la escuela ense√Īe a leer, escribir y un oficio que produzca beneficios tangibles. De ah√≠ que recientemente sugiriera en un tuit que el presupuesto de Sociolog√≠a y Filosof√≠a fuera redirigido para "centrarse en √°reas que generen un retorno inmediato al contribuyente: veterinaria, ingenier√≠a y medicina".

Balb√ļrdia (caos, desorden en portugu√©s) se ha convertido en el grito de guerra de los afectados porque es la que el ministro, Abraham Weintraub, utiliz√≥ al anunciar los recortes: "Las universidades que, en vez se procurar mejorar el rendimiento acad√©mico est√©n generando caos, tendr√°n recursos reducidos", advirti√≥ en una entrevista. Ante el calibre de la pol√©mica, Weintraub sali√≥ a explicarse en una escena inolvidable: se uni√≥ a¬†una retransmisi√≥n en vivo v√≠a Facebook de Bolsonaro para explicar did√°cticamente con un centenar de bombones sobre la mesa el impacto de los recortes. "No estamos recortando, estamos dejando (una parte) para com√©rnosla despu√©s de septiembre", dijo.

Jo√£o Marcelo Borges, director de estrategia pol√≠tica de¬†Todos Pela Educa√ß√£o, un movimiento de la sociedad civil, explica que todos los Gobiernos suelen bloquear temporalmente fondos para cuadrar las cuentas. Pero critica que este sea "un corte lineal, sin criterio" y sin di√°logo con los rectores. A√Īade que, "como desde las elecciones varios ministros han manifestado una cierta oposici√≥n a la universidad p√ļblica en base a percepciones ideol√≥gicas, necesitamos saber si los recortes van m√°s all√° de la crisis fiscal".

Los cuatro meses largos de Bolsonaro en la Presidencia han sido especialmente tormentosos en el ministerio de Educaci√≥n, escenario de una guerra fratricida entre sectores gubernamentales que implic√≥ la ca√≠da del ministro original, 15 dimisiones y semanas de paralizaci√≥n. El actual ministro, un ideologizado bolsonarista que es economista y profesor universitario, ha anunciado sin grandes detalles que pretende mantener el plan nacional de alfabetizaci√≥n anunciado por su predecesor y expandir la ense√Īanza t√©cnica y profesional. Borges se√Īala que el ministro s√≠ ha abierto un di√°logo con el mundo educativo. "A√ļn no tenemos prioridades claras, pero s√≠ un cambio de procedimiento", dice.

Aunque Brasil gasta un 6% del PIB en educaci√≥n, el gasto medio por alumno es un tercio de la media de la OCDE (un club de pa√≠ses ricos) y sus resultados son a√ļn pobres pese a las mejora de la √ļltima d√©cada. Salvo en rincones remot√≠simos, el problema no es ir a la escuela sino aprender. El Banco Mundial ha calculado que el alumnado brasile√Īo¬†tardar√° 260 a√Īos en alcanzar en capacidad lectora la media de la OCDE y 75 a√Īos en matem√°ticas. Ocurre en el resto de Latinoam√©rica y es a√ļn m√°s grave en √Āfrica.

La sugerencia del mandatario de dejar de invertir en ense√Īar sociolog√≠a y filosof√≠a ha sido r√°pidamente respondida tambi√©n desde el extranjero. Unas¬†800 instituciones de todo el mundo y 17.000 personas han suscrito¬†una carta abierta, ideada por dos estudiantes de Harvard, a favor de mantener la financiaci√≥n de ambas disciplinas. Una de las firmantes, la profesora Jocelyn Viternam, explica al diario estudiantil¬†Harvard Crimson que "cuando los partidos intentan limitar la creaci√≥n y desarrollo del conocimiento sobre el poder, la desigualdad y la sociedad, es para preocuparse".

Los firmantes de la carta piden al Gobierno de Bolsonaro que reconsidere su propuesta porque, recalcan, "el propósito de la educación superior no es producir "rendimientos inmediatos" sobre una inversión. El objetivo "debe ser siempre crear una sociedad bien educada y enriquecida que se beneficie del esfuerzo colectivo para crear conocimiento humano". "La educación superior es un propósito en sí mismo", destacan.

La política de contención del gasto ha golpeado también al Ministerio de Ciencia y Tecnología, que ha perdido el 42% del presupuesto, para enfado de su titular, el astronauta y militar retirado Marcos Pontes. Las Fuerzas Armadas también han visto volar el 44% de sus fondos.

Cuando en campa√Īa propuso la ense√Īanza a distancia como gran soluci√≥n, Bolsonaro alab√≥ que los chavales chinos, japoneses o israel√≠es sepan ecuaciones qu√≠micas, hacer una integral, una derivada... y se mof√≥ de lo que interpreta como pensamiento cr√≠tico: "Mientras, nuestro chaval tiene pensamiento cr√≠tico. Est√° decidiendo si es hombre o mujer, que es la gran cuesti√≥n de su vida, adem√°s de la militancia pol√≠tica".

 

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