Colombia: ELN ofrece rehenes para continuar el di√°logo con el gobierno
Por: Nicholas Casey / The New York Times
Agosto 2018
Fotografia: Federico Rios /TNYT

El domingo 19 de agosto, en el subsuelo de un hotel de la capital cubana, el jefe negociador del Ej√©rcito de Liberaci√≥n Nacional en las conversaciones con el gobierno de Colombia, Pablo Beltr√°n, asegur√≥ a The New York Times que el ELN liberar√° pronto a nueve secuestrados. "Son cuatro soldados, tres polic√≠as y dos contratistas militares", dijo el guerrillero de 64 a√Īos, cuyo nombre real es Israel Ram√≠rez Pineda. Al d√≠a siguiente, el ELN difundi√≥ un video con pruebas de supervivencia donde tres de los prisioneros enviaban mensajes desde la selva.

Durante la entrevista con The New York Times, aunque no aport√≥ datos precisos, Beltr√°n se√Īal√≥ tambi√©n que era "muy posible" que hubiera m√°s secuestrados en poder del ELN y que est√°n dispuestos a entregarlos en el futuro. Seg√ļn fuentes en la delegaci√≥n negociadora del movimiento guerrillero, el gobierno de Iv√°n Duque, elegido el 17 de junio, exigi√≥ una liberaci√≥n como gesto humanitario y pidi√≥ que se concretara antes de la toma de posesi√≥n, celebrada el 7 de agosto. De acuerdo con el ELN, retrasos en los protocolos de seguridad han demorado la entrega.

Beltr√°n curs√≥ estudios de ingenier√≠a y empez√≥ como guerrillero urbano en los a√Īos ochenta. Ha sido sentenciado a 39 a√Īos de prisi√≥n por el secuestro de un avi√≥n comercial en 1999. Es miembro del Comando Central que dirige el ELN y suele ser considerado su vocero internacional. A lo largo de los √ļltimos veinte a√Īos ha participado en distintas conversaciones de paz entre ese movimiento marxista y varios presidentes de Colombia.

 

Instalado en La Habana desde mayo de este a√Īo -luego de que la mesa de negociaci√≥n fuera trasladada desde Quito, Ecuador-, Beltr√°n espera que el gobierno entrante designe a sus nuevos delegados. Declar√≥ que estaban listos para silenciar los fusiles por un tiempo. "Con el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos avanzamos un 90 por ciento y dejamos casi listo el dise√Īo para un nuevo cese al fuego bilateral", dijo.

Las Fuerzas Armadas de Colombia y el ELN ya han suspendido sus combates en ocasiones anteriores, pero siempre han sido acuerdos parciales: las tropas no abandonan sus posiciones ni sus objetivos militares. Solo detienen temporalmente las acciones ofensivas. Actos b√©licos como los secuestros de militares, la detenci√≥n de guerrilleros y la voladura de oleoductos contin√ļan.¬†Esta semana, en El Tarra, al nororiente del pa√≠s, fue capturado quien es conocido como Brayan, el supuesto jefe de finanzas del ELN, en la regi√≥n del Catatumbo, junto a otros cuatro miembros de esta guerrilla.

"Mientras negociamos la paz acá en Cuba, la guerra en Colombia sigue", dijo Beltrán, que pasa sus días en un barrio alejado del casco histórico en La Habana.

 

El Acuerdo de Paz firmado hace dos a√Īos entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, la guerrilla m√°s grande del pa√≠s, signific√≥ su repliegue del campo de batalla y tambi√©n una oportunidad para otros grupos que a√ļn combaten. El ELN pas√≥ a ocupar varios de esos territorios, aunque Beltr√°n asegura que el costo ha sido alto. "En la medida en que las Farc se retiraron, la arremetida militar ha sido total contra nosotros. Eso lleva m√°s de dos a√Īos".

Pero el ELN no est√° dispuesto a una desmovilizaci√≥n en los mismos t√©rminos que las Farc. Seg√ļn el comandante, ese proceso les ha ense√Īado que un posible acuerdo debe basarse en la reciprocidad. "Si usted cumple, yo cumplo", dijo. A diferencia de las Farc, que entregaron todas sus armas en unos pocos d√≠as, Beltr√°n dijo que el ELN ha propuesto soltar las suyas de forma gradual, a medida que vean gestos concretos del gobierno: primero un 30 por ciento, despu√©s otro 30 por ciento y, al final, un 40 por ciento.

"Tenemos el ejemplo de las Farc y nos tiene muy asustados. Porque el gobierno firma y después sus niveles de incumplimiento son altísimos", argumentó Beltrán. Muchos de sus hombres ven con incredulidad un acuerdo de paz con el nuevo gobierno, dijo; otros están preocupados por su seguridad después de un eventual desarme. Existe un grave precedente del lado de las Farc: 76 de sus excombatientes han sido asesinados desde la firma del Acuerdo de Paz a fines de 2016.

Esta violencia focalizada contrasta con las cifras generales de homicidios en el pa√≠s, que alcanzaron su nivel m√°s bajo en los √ļltimos 42 a√Īos, seg√ļn un informe reciente de la Fiscal√≠a General de la Naci√≥n.

Durante la campa√Īa electoral, Iv√°n Duque y su partido, el Centro Democr√°tico, plantearon propuestas que sembraron dudas sobre la continuidad de las negociaciones con las distintas guerrillas. Pero el d√≠a que asumi√≥ el poder, el nuevo presidente fij√≥ un plazo de treinta d√≠as para "realizar una evaluaci√≥n responsable, prudente y completa del proceso de conversaciones que durante diecisiete meses se ha adelantado con el ELN", sin suspenderlo a priori, como muchos en la oposici√≥n tem√≠an que har√≠a.

El gesto de Duque represent√≥ un cambio en su discurso tradicional contra la insurgencia. Pero tambi√©n fue inesperado si se tienen en cuenta las acciones violentas del ELN a principios de este a√Īo, que parecieron alejarlos de la mesa de negociaci√≥n. En febrero, atentados de esta guerrilla en los departamentos de Atl√°ntico y Bol√≠var dejaron seis polic√≠as muertos y varios heridos. En Norte de Santander, otro atentado provoc√≥ la muerte de cinco militares.

"Creo que el presidente fue mucho m√°s all√° de lo que todo el mundo esperaba en relaci√≥n con su discurso de campa√Īa. √Čl mostr√≥ un inter√©s en alcanzar una soluci√≥n negociada", dijo el acad√©mico y pol√≠tico Frank Pearl, que fue quien inici√≥ las prolongadas conversaciones con el ELN en abril de 2009, como alto comisionado de Paz durante el mandato de √Ālvaro Uribe, y continu√≥ con Juan Manuel Santos como jefe negociador del gobierno.

Pearl trabaj√≥ tambi√©n en la negociaci√≥n con las antiguas Farc, y reconoce en el ELN un interlocutor muy distinto. "El ELN es una organizaci√≥n con redes que act√ļan de manera invisible. Ellos no operan como un ej√©rcito con comando y control, sino como una confederaci√≥n, como la Iglesia. Lo que piensa un cura no es lo mismo que piensa el papa. En este caso el riesgo de disidencia es sin duda mayor".

Seg√ļn Pearl, hay un grupo dentro del movimiento guerrillero, donde est√°n Pablo Beltr√°n y Juan Carlos Cu√©llar, que genuinamente quiere alcanzar una soluci√≥n pol√≠tica negociada. "Pero hay otro grupo que no quiere eso", se√Īal√≥.¬†"Lo que no puede ocurrir es que ellos por un lado digan que est√°n negociando y realicen 'gestos humanitarios' liberando secuestrados. Eso nunca debi√≥ ocurrir. Lo humanitario hubiera sido nunca secuestrar a nadie".

Las tropas del ELN -que existe desde 1964 y se ha convertido en la guerrilla más antigua del hemisferio tras el desarme de las Farc- suman "varios miles" de hombres, de acuerdo con Beltrán, la mayoría camuflados en las zonas urbanas de Colombia.

 

Pero el jefe negociador insisti√≥ en que no buscan la implementaci√≥n del socialismo en Colombia, sino "cambios b√°sicos urgentes. Entre ellos, sacar la violencia de la pol√≠tica, para que ser l√≠der social no signifique cargar una l√°pida en la espalda", dijo. Y aclar√≥ que lo que piden al gobierno es "que entregue el anillo, no el dedo": que ceda privilegios y que ayude a revertir la inequidad que mantiene a Colombia como uno de los tres pa√≠ses m√°s desiguales de Latinoam√©rica, seg√ļn el Banco Mundial.

Sentado en una silla en un solitario hotel de La Habana, el veterano comandante guerrillero dice que cada tanto habla con Miguel Ceballos, el nuevo alto comisionado de Paz. A partir de estas conversaciones, Beltrán dice que ha percibido voluntad política de parte del nuevo gobierno. Sin embargo, Ceballos prefirió no hacer declaraciones para este reportaje.

El próximo 7 de septiembre vence el plazo que estableció Iván Duque para revisar las conversaciones con el ELN. Mientras tanto, Pablo Beltrán y los demás miembros de la delegación permanecen en La Habana y algunos viajan a Colombia cada tanto para intentar impulsar un nuevo ciclo de conversaciones.

"Este cambio de gobierno es para nosotros un receso", dijo Beltr√°n. "Pero en los cuatro a√Īos de Duque es posible lograr un acuerdo con el ELN. Ese es el mensaje".

 

 

 

 

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