Detienen al impulsor del 'impeachment' contra Rousseff
Por: El País
Octubre 2016
Fotografia: El País

Eduardo Cunha, el hasta hace meses todopoderoso presidente de la C√°mara de diputados brasile√Īa, ha sido arrestado hoy cerca de su residencia oficial de Brasilia y trasladado en avi√≥n a un penal del Estado de Curitiba, acusado de corrupci√≥n. El pol√≠tico, al que la polic√≠a buscaba desde por la ma√Īana, fue el que desencaden√≥ -y condujo con mano experta- el proceso de destituci√≥n parlamentaria contra Dilma Rousseff, seg√ļn muchos por pura venganza personal. Ahora, Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) languidece fuera del cargo de presidenta y Cunha, del centrista Partido do Movimento Democr√°tico Brasileiro (PMDB; el mismo que el actual presidente Michel Temer) pasar√° su primer d√≠a en una celda.

El ex presidente de la Cámara había perdido, por una amplia mayoría, su condición de diputado el pasado 12 de septiembre, menos de dos semanas después de que Rousseff perdiera la de presidenta. Y lo más importante: además del cargo, Cunha perdió también el aforamiento que le protegía del activo juez Sérgio Moro, el conocido jurista que conduce la investigación del caso Petrobras, especializado en investigar la corrupción que atravesaba de arriba abajo a la petrolera estatal Petrobras.

Por eso todo el mundo esperaba que, un d√≠a u otro, Cunha iba a ser detenido. La Fiscal√≠a especifica en un escrito hecho p√ļblico hoy que la detenci√≥n es pertinente porque Cunha, con cuentas voluminosas en el exterior y doble nacionalidad italiano-brasile√Īa, pod√≠a fugarse del pa√≠s y que, adem√°s, exist√≠a un riesgo cierto de que destruyera pruebas decisivas para su inculpaci√≥n.

El declive de Cunha, pastor evang√©lico, due√Īo de innumerables dominios web con la palabra Jes√ļs, comenz√≥ el 5 de mayo, cuando -debido a las acusaciones de corrupci√≥n y lavado de dinero que pend√≠an sobre √©l- el Tribunal Supremo Federal le apart√≥ provisionalmente del cargo de presidente de la C√°mara. Hasta ese d√≠a era, junto a Rousseff (y tal vez m√°s) la persona m√°s poderosa e influyente de Brasilia. De hecho, hab√≠a ya iniciado y encarrilado el proceso de impeachment de Rousseff, un proceso que ya a esa altura arrastraba una inercia imparable. Desde el PT criticaron que los partidarios del impeachment se deshicieran del criticado Cunha cuando ya no serv√≠a, o mejor, cuando ya se hab√≠an servido de √©l. D√≠as despu√©s de ser apartado, con l√°grimas en los ojos y delante de las c√°maras de televisi√≥n que retransmit√≠an en directo la escena a todo un pa√≠s estupefacto, Cunha renunciaba definitivamente al cargo de presidente, quedando como parlamentario raso pero guardando el salvoconducto del aforamiento.

Ya por esa fecha Cunha era el pol√≠tico m√°s impopular del pa√≠s. Maquiav√©lico, inteligent√≠simo, c√≠nico, adicto al trabajo, conocedor al dedillo del reglamento de la C√°mara y de los entresijos y los atajos del poder de Brasilia, siempre mantuvo influencia directa en muchos diputados del Congreso brasile√Īo. La Fiscal√≠a le acusaba desde hac√≠a meses de detentar cuentas de m√°s de cinco millones de d√≥lares en Suiza alimentadas de sobornos de Petrobras. √Čl lo neg√≥ siempre, incluso cuando sali√≥ su nombre y su firma a relucir, alegando -con el cinismo calculado y la cara de p√≥ker que le caracterizaba- que √©l no era el due√Īo de esas cuentas sino s√≥lo "su usufructuario". La Fiscal√≠a contraatac√≥ desplegando los gastos principescos que Cunha y su familia hab√≠an practicado con esas cuentas: viajes a Miami de ocho d√≠as en 2013 que costaban 43.000 d√≥lares, clases de tenis millonarias para la mujer del pol√≠tico, facturas de 5.400 d√≥lares de una tarde de la tienda de Chanel de Nueva York...

Ahora el problema es pol√≠tico: el presidente Michel Temer tiene en la c√°rcel a un miembro de su propio partido, acusado de las mismas cosas -aceptar sobornos de grandes empresas para interceder en que lograran los contratos m√°s beneficiosos en Petrobras- que los muchos detenidos del Partido de los Trabajadores. Pero el actual jefe del Estado brasile√Īo -al que la noticia le ha pillado en Jap√≥n, en un viaje oficial- corre otro peligro: la legislaci√≥n brasile√Īa prev√© que un preso pueda rebajar la eventual condena que enfrenta si aporta informaci√≥n jugosa para que la investigaci√≥n avance. Y Cunha, un pol√≠tico veterano atesora datos comprometedores para el PMDB y, posiblemente, para el propio presidente Temer. √Čl siempre ha afirmado que no se acoger√≠a a este tipo de tratos con la justicia. Pero eso mismo han asegurado otros y han cambiado de opini√≥n cuando han empezado a pasar d√≠as y noches en la c√°rcel.

 

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