El asesino Charles Manson muere a los 83 a帽os
Por: El Pa铆s
Noviembre 2017
Fotografia: AP

Muri贸 la muerte. El inescrutable y maligno Charles Manson falleci贸 este domingo en el hospital Mercy de Bakersfield (California) por causas naturales. Ten铆a 83 a帽os y un pasado que nunca dej贸 de intimidar al presente. Entre julio y agosto de 1969, Manson y sus ac贸litos, bautizados como La Familia, se sumergieron en una espiral de sangre, sexo y rock que acab贸 en nueve asesinatos, entre ellos el de la actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses. Fueron cr铆menes colectivos, org铆as sat谩nicas, aberraciones apocal铆pticas que asestaron una cuchillada feroz al mundo hippy. Tras a帽os de amor y paz, Manson y los suyos tomaron de la mano a una sociedad mutante y en muchos aspectos ingenua y la llevaron de viaje por las tinieblas. Finalizado el periplo, una 茅poca toc贸 a su fin.

El m贸vil de los cr铆menes nunca ha salido completamente de las sombras. Pero m谩s all谩 de la locura, Manson se comport贸 como un l铆der sectario que decidi贸 hacer realidad sus incomprensibles y violentas soflamas. No se trataba de un discurso elaborado ni masivo. Su ideario un铆a a Hitler con los Beatles, las luchas raciales con la cienciolog铆a, el LSD con el fin del mundo. Un pastiche marginal que reflejaba mejor que nada sus or铆genes desestructurados.

Nacido el 12 de noviembre de 1934, fue el hijo de una prostituta adolescente y alcoh贸lica. Jam谩s conoci贸 a su padre y el apellido lo hered贸 de un ef铆mero esposo de su progenitora. Tampoco tuvo un hogar. Fue un ni帽o que salt贸 de casa en casa hasta que a los 12 a帽os empez贸 a recorrer los reformatorios. Ah铆 emergieron los primeros indicios de su abismal car谩cter. Lleg贸 a violar a un compa帽ero, y se volvi贸 un ladr贸n habitual. Detenido una y otra vez, en las prisiones hall贸 su hogar. Cuando en 1967 se instal贸 en San Francisco, hab铆a pasado la mitad de su vida en correccionales, se hab铆a casado dos veces, una de ellas con una prostituta, y acumulaba un largo historial por robo, fraude y proxenetismo. En la c谩rcel, tambi茅n hab铆a aprendido a tocar la guitarra.

Fue en la dulce ciudad californiana donde sali贸 a flote su lado m铆stico. Al tiempo que intentaba ganarse la vida como m煤sico (a煤n se conservan grabaciones suyas), se rode贸 de un pu帽ado de seguidores alucinados, restos de serie de clase media, que prestaban o铆dos a sus apocal铆pticos discursos.

En aquel momento, Manson viv铆a en un estado larval. Mucho de quienes le conocieron no hab铆an detectado a煤n su lado oscuro. Sus coqueteos musicales le hab铆an acercado a la epidermis de la floreciente industria musical de la 茅poca. Incluso vivi贸 una temporada en casa de Dennis Wilson, fundador y bater铆a de los Beach Boys. Pero ninguno de sus proyectos musicales funcion贸. En cambio, su secta cada d铆a se compactaba m谩s a su alrededor. Con ellos, se lanzar铆a a la barbarie, a lo que 茅l, tomando como referencia una canci贸n de los Beatles, llam贸 el Helter Skelter.

Para materializar sus sue帽os, se marcharon a un rancho en el Valle de la Muerte. Ah铆, el gur煤 acab贸 de perfilar su estramb贸tica visi贸n del universo y, cuando consider贸 llegada la hora, envi贸 a sus ac贸litos a matar. Su objetivo declarado era desatar una revoluci贸n racial. Posiblemente, su 煤nico deseo era satisfacer su sed de sangre.

El primero en caer fue un activista de los Panteras Negras. El propio Manson, buscando un levantamiento racial, le dispar贸 y le dio por muerto. Luego le lleg贸 el turno al profesor de m煤sica Gary Hinman. Secuestrado durante dos d铆as, le cortaron las orejas y finalmente le apu帽alaron. Tras este crimen, Manson proclam贸 el Helter Skelter.

El 8 de agosto de 1969, cuatro integrantes de La Familia acudieron a casa de un productor de Hollywood, Terry Melcher, que tiempo antes hab铆a rechazado a Manson. Pasada la medianoche, la tropa cort贸 la l铆nea telef贸nica, irrumpi贸 en la vivienda y dio rienda suelta a sus instintos asesinos.

Mucho se ha escrito sobre lo que ocurri贸 en el 10050 de Cielo Drive. En un vertiginoso aquelarre, la secta tortur贸, apu帽al贸, dispar贸 y colg贸 a sus v铆ctimas. Sharon Tate, cuyo marido, Roman Polansky estaba en Londres, recibi贸 16 pu帽aladas. Ten铆a 26 a帽os e iba a dar a luz en dos semanas. Su cad谩ver apareci贸 atado con una soga al del peluquero Jay Sebring.

No hubo piedad. A煤n peor. Los asesinos mostraron una enorme felicidad al cumplir su misi贸n. Tanta que cuando acabaron de matar pintaron con sangre la palabra "cerdo" en la puerta de la vivienda.

Pero la pesadilla a煤n ten铆a vida por delante. A la noche siguiente del asesinato de Tate, el propio Manson sali贸 de su guarida y con media docena de seguidores seleccion贸 al azar una casa de Los 脕ngeles. Escogieron la del adinerado Leno LaBianca y su esposa. Una vez atados, Manson se march贸, y sus ac贸litos procedieron a matarlos a pu帽aladas. En la paredes volvieron a invocar sus demonios: "Muerte a los cerdos". "Helter Skelter". Luego se fueron a esperar el fin del mundo.

La falta de vinculaci贸n entre los asesinos y sus v铆ctimas confundieron en principio a la polic铆a. Durante meses hubo todo tipo de especulaciones hasta que una seguidora, detenida por el homicidio del m煤sico Hinman, no pudo evitar jactarse en prisi贸n.

En el juicio, Estados Unidos se enfrent贸 al fin de un sue帽o. Extravagantes, es贸tericos, incomprensibles, el gur煤 y sus fieles escenificaron un circo macabro. Manson intent贸 atacar al juez, golpe贸 a su abogado y se grab贸 en la frente una X. Mientras los fieles que no hab铆an sido detenidos entonaban c谩nticos en las proximidades del tribunal, en el interior los fiscales retrataban los pormenores del horror. Sus seguidores hicieron lo mismo. Una sensaci贸n de inseguridad colectiva recorri贸 el pa铆s. Cualquiera pod铆a ser v铆ctima. El movimiento hippy y la cultura de las sectas solares que alumbr贸 empezaron a ser vistas con desconfianza.

El 25 de enero de 1971, Manson fue condenado. El castigo era la pena de muerte, pero un cambio de doctrina judicial en California le salv贸 y qued贸 recluido a perpetuidad. La mayor铆a de sus ac贸litos tambi茅n fueron sentenciados y a煤n siguen encerrados.

En prisi贸n, Manson no abandon贸 la violencia. Su X en la frente se torn贸 esv谩stica. Pero tambi茅n, como siempre hizo en su vida, ofreci贸 una imagen trascendente de s铆 mismo. Jugaba al ajedrez en el patio, le铆a la Biblia, defend铆a un ecologismo extra帽o y recib铆a visitas de personas fascinadas por su suerte.聽A fines de 2014, pidi贸 sin 茅xito autorizaci贸n para casarse con una mujer de 26 a帽os. En enero fue hospitalizado por una hemorragia interna. Este domingo a las 20.13, muri贸. Nunca mostr贸 arrepentimiento.

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