El incendio de Notre Dame es un llamado de conciencia sobre el patrimonio hist贸rico mundial
Por: The New York Times
Abril 2019
Fotografia: Veronique De Viguerie-Getty Images
Fotografia: Geoffroy Van Der Hasselt-Agence France-Presse 鈥 Getty Images
Fotografia: Leo Correa-Associated Press

Notre Dame de Par铆s, una de las iglesias m谩s visitadas del mundo, ha ardido en plena Semana Santa por causas a煤n desconocidas. Fuentes oficiales se帽alan los trabajos de restauraci贸n de la iglesia como el posible origen del incendio. Se sabe ya que han desaparecido para siempre la aguja central del siglo XIX y numerosas vidrieras, algunas de las cuales databan de la Edad Media. La estructura de la nave y las dos torres se han salvado. Sin embargo, el da帽o simb贸lico es quiz谩s mayor que el da帽o material. Situada en el coraz贸n de Par铆s, Notre Dame es un s铆mbolo de Francia y ahora tambi茅n es un s铆mbolo de la desidia pol铆tica y ciudadana global hacia la gesti贸n y la protecci贸n del patrimonio hist贸rico-art铆stico.

Notre Dame se comenz贸 a edificar en el siglo XII y su arquitectura se convirti贸 en uno de los mejores ejemplos del estilo g贸tico europeo. Dentro y en los alrededores de la iglesia ocurrieron varios episodios capitales de la historia francesa y europea. Durante la Revoluci贸n francesa de 1789, el edificio sufri贸 da帽os聽graves, entre ellos la mutilaci贸n y decapitaci贸n de las figuras de los reyes en la fachada occidental. A帽os despu茅s, en 1804, Napole贸n Bonaparte fue coronado ah铆 como emperador y se lanz贸 a la conquista de Europa, Egipto y Rusia. Notre Dame ha inspirado decenas de obras de arte, como el amor tr谩gico de Quasimodo en la novela Nuestra Se帽ora de Par铆s del escritor Victor Hugo. Pero para la mayor铆a de sus 30.000 visitantes diarios, Notre Dame es poco m谩s que una de las postales m谩s reconocibles de Par铆s, como la Torre Eiffel, la pir谩mide del Louvre (y la Mona Lisa), un lugar donde hacerse el selfi de turno.

El incendio de Notre Dame de Par铆s ocurre m谩s de siete meses despu茅s del incendio que destruy贸 otro s铆mbolo patrimonial: el Museo Nacional de Brasil en R铆o de Janeiro y las aproximadamente 20 millones de piezas que resguardaba. Ahora en Francia, en medio de la consternaci贸n por la p茅rdida irreparable, la opini贸n p煤blica ha vuelto a conocer las grandes dificultades que un monumento como la catedral parisina, pese a su valor patrimonial, ten铆a para recaudar el dinero de la restauraci贸n, incluso pese a que su propietario es el Estado franc茅s. Por desgracia, el caso de Notre Dame no es la excepci贸n sino la triste norma en el mundo patrimonial.

Desde hace a帽os, me dedico a estudiar los informes anuales que la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Educaci贸n, la Ciencia y la Cultura (Unesco) publica sobre el estado de salud de los monumentos m谩s valiosos de la humanidad, y que est谩n incluidos en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Se trata de m谩s de 1092 sitios聽entre los cuales se encuentran, Machu Picchu en Per煤, el Taj Mahal en la India, la Gran Muralla china y, por supuesto, las orillas del r铆o Sena, que incluyen la catedral de Notre Dame. A帽o tras a帽o, la desoladora conclusi贸n de numerosos informes es la misma: los bienes de nuestro patrimonio mundial desaparecen o sufren da帽os irreversibles sobre todo por la falta de recursos y del impacto del turismo globalizado.

En el caso de Notre Dame, un informe de la Unesco ya alertaba en el a帽o 2000 de los graves da帽os provocados por las tormentas. Pese al valor universal del edificio, se tard贸 m谩s de una d茅cada en iniciar las obras de restauraci贸n. Lo que no mencionan los informes de la Unesco son los efectos negativos del turismo de masas, que no ha ayudado a recaudar suficiente dinero para la restauraci贸n, pese a que Notre Dame recib铆a aproximadamente trece millones de visitantes cada a帽o.

Ha tenido que ocurrir una cat谩strofe hist贸rica para que no le falte dinero a Notre Dame, como anunci贸 el presidente de Francia, un cariacontecido Emmanuel Macron, ante las c谩maras de todo el mundo. Pero no ser谩 una restauraci贸n, sino una reconstrucci贸n que con seguridad generar谩 pol茅mica, como la que llev贸 a cabo el arquitecto Eug猫ne Emmanuel Viollet-le-Duc en el siglo XIX al a帽adir, entre otros elementos, las famosas g谩rgolas y la aguja que se desmoron贸 entre las llamas.

El incendio de Notre Dame evidencia tambi茅n un grave problema denunciado por la Unesco y otras instituciones de conservaci贸n patrimonial: la carencia generalizada de planes para gestionar siniestros en edificios de alto valor hist贸rico. En un incendio en pleno centro de Par铆s, pasaron preciados minutos antes de que los bomberos apareciesen con sus mangueras en el techo de la iglesia. Para ese entonces las llamas se hab铆an adue帽ado del techo de maderas centenarias y su avance era imparable.

Tras el infortunio, llover谩 el aluvi贸n de selfis en las redes sociales con la iglesia quemada de fondo y el hashtag de turno para demostrar que uno estuvo all铆. Acaso, la reflexi贸n m谩s importante se extinguir谩 con la misma rapidez que las llamas: la falta de una sensibilidad real y colectiva hacia el patrimonio hist贸rico-art铆stico que se traduzca en acciones pol铆ticas de preservaci贸n. Notre Dame de Par铆s llevaba d茅cadas pidiendo dinero para su restauraci贸n mientras聽empeoraba el estado del edificio.

Durante las grandes obras de reforma urbana de Georges-Eug猫ne Haussmann, entre 1852 y 1870, que destruyeron gran parte del Par铆s medieval que rodeaba a Notre Dame, la capital francesa se convirti贸 en una de las cunas de la conciencia moderna de la defensa del patrimonio hist贸rico y art铆stico. Incendios como el de Par铆s y R铆o de Janeiro nos alertan de que esa conciencia debe modernizarse y eso pasa por dotarse de medios econ贸micos y ciudadanos para evitar la destrucci贸n del patrimonio hist贸rico que simboliza naciones y valores globales.

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Mundo
Artículos Relacionados:
Crimen & Drogas
Medio Ambiente