Rusia mantiene el apoyo a Maduro y protege sus inversiones en Venezuela
Por: The New York Times
Marzo 2019
Fotografia: Credit Maxim Shemetov/Reuters

En una tarde lluviosa de esta semana, un grupo de funcionarios rusos y ejecutivos del sector petrolero se reunieron para asistir a misa en una iglesia cat√≥lica escondida tras la imponente sede del servicio secreto en el centro de Mosc√ļ.

No fueron a orar: recordaban al difunto líder venezolano Hugo Chávez, quien desembolsó miles de millones de dólares en armas y maquinaria rusas. Además mostraban su apoyo por Nicolás Maduro, su sucesor asediado.

Maduro intenta salvar el sistema político que, durante dos décadas, construyó con Chávez y el apoyo de Rusia. Su catastrófica gestión económica ha ocasionado que la oposición reclame el liderazgo del país con el apoyo de Estados Unidos, la Unión Europea y la mayoría de las naciones suramericanas.

Para Rusia eso se ha convertido en el intento más reciente de Occidente para derrocar a un gobierno adversario y limitar el alcance global del presidente Vladimir Putin. El Kremlin reaccionó cerrando filas con Maduro y ofreciéndole su apoyo diplomático, lo que fue evidente en la ceremonia celebrada el miércoles en la iglesia de San Luis de los Franceses.

Alexander Shchetinin, principal diplomático latinoamericano de Rusia, e Igor Sechin, el poderoso dirigente de la mayor estatal petrolera rusa, Rosneft, fueron algunos de los que llevaron flores al monumento a Chávez. Sin embargo, detrás de los actos oficiales, las élites políticas y económicas de Rusia se están dividiendo sobre cómo preservar sus intereses de la mejor manera.

Mientras Maduro y Juan Guaidó, el líder de la oposición, se disponen a librar una guerra de desgaste, el Kremlin enfrenta una fuerte decisión: aumentar el apoyo a su aliado o formar parte de los que eligieron a su sucesor.

El camino que tome Putin ayudará a determinar si Venezuela tendrá una transición gubernamental pacífica, si se iniciará una guerra civil o se consolidará el modelo represor del gobierno de Maduro.

"La imagen y la influencia global de Rusia están en juego en Venezuela", dijo Vladimir Rouvinski, politólogo de la Universidad Icesi en Cali, Colombia. "El impacto inicial y el miedo en Rusia de que perderían todo en Venezuela se está remplazando con la posibilidad de que puedan volverse parte de una transición negociada y asegurar que se respeten sus intereses".

Esos intereses abarcan desde los proyectos petroleros y los contratos militares de las firmas estatales rusas en Venezuela hasta el valor geopolítico de tener un aliado contrario a las políticas de Estados Unidos en el hemisferio occidental.

En a√Īos recientes, Rosneft se ha convertido en el socio petrolero m√°s grande de Venezuela y un prestamista de emergencia, pues ha adquirido acciones en cinco proyectos de producci√≥n de crudo y le ha prestado al gobierno de Maduro alrededor de 7000 millones de d√≥lares a cambio de petr√≥leo. Venezuela a√ļn le debe a Rosneft alrededor de 2300 millones de d√≥lares, seg√ļn una presentaci√≥n de la compa√Ī√≠a realizada en febrero.

Venezuela tambi√©n debe 3100 millones de d√≥lares al Ministerio de Finanzas de Rusia por armas, camiones y granos adquiridos a cr√©dito. Finalmente, el exportador de armas estatal de Mosc√ļ tiene contratos de servicio multimillonarios para dar mantenimiento a los tanques, los aviones de combate y los sistemas de defensa a√©rea fabricados en Rusia con los que cuenta Venezuela.

"Son sumas significativas, pero no es algo que hundir√≠a a la econom√≠a rusa", dijo Alexander Gabuev, acad√©mico del Centro Carnegie de Mosc√ļ. "Se trata de la habilidad de Putin para proyectar a Rusia como potencia global".

Los v√≠nculos cercanos con Rusia han permitido que Putin desaf√≠e a Estados Unidos en su propio territorio. Tanto Ch√°vez como Maduro han viajado a Rusia, visitado f√°bricas de ametralladoras y granjas estatales. Ch√°vez fue uno de los pocos l√≠deres en reconocer a las rep√ļblicas separatistas de Osetia del Sur y Abjasia, respaldadas por Rusia, mientras que Maduro apoy√≥ la campa√Īa militar rusa en Siria.

Rusia respondi√≥ con gestos simb√≥licos como enviar en avi√≥n a un coro ruso a la ciudad de origen de Ch√°vez en las llanuras verdes y c√°lidas de Venezuela e inaugurar una calle con el nombre de Hugo Ch√°vez en Mosc√ļ.

Estos v√≠nculos econ√≥micos y personales probablemente han convertido a Rusia en el √ļnico aliado, adem√°s de Cuba, que puede ejercer influencia sobre Maduro, dijo Rouvinski, el polit√≥logo. Tambi√©n han aumentado los costos que enfrenta el Kremlin ante la ca√≠da de Maduro.

Para tratar de bajar la tensi√≥n, la oposici√≥n de Venezuela ha dicho en repetidas ocasiones que el nuevo gobierno respetar√° las inversiones de Rusia en Venezuela. El pa√≠s necesitar√° capital para recuperarse de su atroz crisis econ√≥mica, se√Īalaron, y las empresas rusas ser√≠an bienvenidas en la etapa de reconstrucci√≥n.

Al seguir siendo leal a Maduro, Rusia aumenta la dependencia de la oposici√≥n en Estados Unidos, que podr√≠a presionar al nuevo gobierno para cancelar los contratos de Rosneft y destruir las armas rusas, dijo √Āngel Alvarado, legislador de la oposici√≥n.

"Cuanto más esperen, más se arriesgan a perderlo todo", comentó. "Sus inversiones están a salvo aquí, pero deben venir a la mesa de negociaciones antes de que sea demasiado tarde".

El gobierno de Trump ha dicho varias veces que considerarán todas las opciones con el fin de obligar a Maduro a renunciar al poder, incluida la intervención militar, una posibilidad que ha dividido a los altos funcionarios rusos.

En un bando est√°n los tecn√≥cratas pragm√°ticos y los diplom√°ticos de carrera que creen que el desastroso desempe√Īo econ√≥mico de Maduro vuelve insostenible a su gobierno.

Los diplom√°ticos rusos han reabierto canales de comunicaci√≥n con la oposici√≥n venezolana despu√©s de una breve pausa tras la proclamaci√≥n de Guaid√≥, seg√ļn los l√≠deres opositores y personas cercanas al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

En las √ļltimas semanas, mediante comunicados p√ļblicos, los funcionarios de la canciller√≠a rusa han pasado de apoyar de manera inequ√≠voca a Maduro a ofrecer mediaci√≥n en negociaciones con la oposici√≥n o sostener charlas sobre Venezuela con Estados Unidos.

Venezuela ha desaparecido de los programas de entrevistas en la televisi√≥n rusa del Estado. Esto es un gran contraste respecto de la postura de l√≠nea dura adoptada por la √©lite rusa de defensa y seguridad, que incluye a Sechin de Rosneft, exagente de la KGB. Consideran que la crisis pol√≠tica de Venezuela es parte de una campa√Īa global de subversi√≥n estadounidense en contra de Rusia, y creen que respaldar a Maduro es una cuesti√≥n de principios y autodefensa.

El "objetivo de Estados Unidos es acabar con los gobiernos de pa√≠ses inconvenientes y socavar la soberan√≠a", dijo en una conferencia el general Valery V. Gerasimov, el influyente jefe de la estrategia militar rusa en una conferencia en Mosc√ļ, la semana pasada. "Ese tipo de actos se observan actualmente en Venezuela".

Rosneft ha sido una v√≠a de escape para Maduro desde que Estados Unidos impuso duras sanciones a la industria petrolera de Venezuela a finales de enero. La compa√Ī√≠a dijo que aumentar√° su producci√≥n en el pa√≠s este a√Īo y ha comenzado a absorber algunas de las exportaciones de petr√≥leo que sol√≠an enviarse a Estados Unidos.

El env√≠o de gasolina y diluyentes de aceite a Venezuela ha impedido el colapso de la estatal Petr√≥leos de Venezuela (PDVSA). Tambi√©n ha sido un buen negocio para Sechin. Sin m√°s compradores alternativos, PDVSA se ve obligada a venderle a Rosneft con grandes descuentos, seg√ļn un funcionario de Rosneft y un operador de petr√≥leo que habl√≥ sobre las transacciones con la condici√≥n de mantener su anonimato.

"Sechin se ha presentado ante Putin como el protector de Venezuela, la persona que mantendr√° ondeando all√° la bandera de Rusia", dijo Gabuev del Centro Carnegie. "Le ha apostado mucho a Maduro".

Más allá de las compras oportunistas de petróleo que realiza Rosneft, el apoyo efectivo del Kremlin a Maduro se ve limitado por las realidades económicas de Rusia.

Los ingresos reales en Rusia se han estancado desde que Putin anex√≥ Crimea en 2014, antes territorio de Ucrania, lo cual debilit√≥ el apoyo nacional a las intervenciones extranjeras, como la campa√Īa de Putin para apuntalar a Bashar al Asad de Siria.

"¬ŅCu√°nta leche les podemos dar a nuestros hijos si no construimos otro misil para Siria?", pregunt√≥ Maria Potapova, gerente de la planta de productos l√°cteos Blagoveshchensk en el extremo este de Rusia. "Tienen todo ese dinero para Crimea y Siria. ¬ŅPor qu√© no darnos un poco a nosotros?".

La amenaza de las sanciones estadounidenses ha ahuyentado a la mayoría de las corporaciones rusas que tienen negocios en el país. Lukoil, el segundo productor de petróleo más grande de Rusia, dijo el mes pasado que dejó de comerciar con petróleo venezolano; Gazprombank, dirigido por el Estado, alguna vez uno de los principales banqueros de PDVSA pero ha dejado de abrir cuentas nuevas para clientes venezolanos. Incluso los exportadores de orquídeas se han ido del país latinoamericano.

Una planta de ametralladoras Kalashnikov de 1500 millones de d√≥lares fue construida en la ciudad de Maracay por la estatal rusa RosTec y deb√≠a ser un s√≠mbolo de la cooperaci√≥n militar entre Rusia y Venezuela, pero sigue vac√≠a doce a√Īos despu√©s del inicio de su construcci√≥n.

"Todos saben que la situación en Venezuela es terrible y que el gobierno debe cambiar", dijo una persona involucrada en el proyecto de RosTec, quien habló con la condición de mantener su anonimato. "Lo que quiere [Rusia] es elegir a la persona que estará al poder o por lo menos tener poder de decisión sobre la transición".

 

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