√Āfrica crece y muere de hambre
Por: El País
Mayo 2014

 

  • Mejora la econom√≠a en el continente como nunca pero tambi√©n la desnutrici√≥n: 223 millones de personas pasan hambre.
  • La paradoja se explica en el informe hecho p√ļblico hoy por el equipo internacional del Africa Progress Panel
  • La brecha es creciente y peligrosa pues los beneficios se concentran en s√≥lo unos pocos sectores de la poblaci√≥n en detrimento de la mayor√≠a

 

 

La revista¬†The Economist dedic√≥ en marzo de 2013 un n√ļmero especial a √Āfrica que llevaba entonces un t√≠tulo improbable:¬†Un continente con esperanza. Hasta hace bien poco, cualquier referencia optimista a una regi√≥n asociada desde hace medio siglo con el hambre, la guerra y la corrupci√≥n hubiese sido una frivolidad propia de las ONG. Pero hoy las cosas parecen haber cambiado. √Āfrica ha vuelto al mapa de la actualidad internacional y esta vez no es (solo) para mostrar desgracias. ¬ŅPodemos lanzar las campanas al vuelo?

Los indicadores macroecon√≥micos de los √ļltimos a√Īos har√≠an salivar a cualquier ministro europeo de finanzas: 20 naciones africanas copan la lista de los 25 pa√≠ses que m√°s han crecido entre 2008 y 2013, sorteando la crisis financiera global con un nivel medio anual de crecimiento del PIB cercano al 6% en el caso de √Āfrica subsahariana. El dinamismo econ√≥mico alcanza por igual a naciones peque√Īas y grandes (con excepci√≥n de Sud√°frica) y se extiende tanto a econom√≠as que dependen de la extracci√≥n de recursos energ√©ticos como a aquellas que est√°n forjando su futuro gracias a los servicios y la agricultura.

Estos datos son parte de un informe hecho p√ļblico hoy por el¬†Africa Progress Panel, una iniciativa de influencia internacional encabezada por el antiguo Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y en la que participan otros nueve destacados l√≠deres en los campos de la econom√≠a, la pol√≠tica y el activismo, como el expresidente de Nigeria Olusegun Obasanjo, el exdirector general del FMI Michel Camdessus o el rockero Bob Geldof.

Grano, pescado, dinero es una fotograf√≠a ambiciosa y actualizada del estado del desarrollo en √Āfrica y de las oportunidades y los riesgos a los que se enfrenta. Uno de los principales es confundir los indicadores macroecon√≥micos que hemos descrito con la realidad en la que se desenvuelven cada d√≠a la mayor parte de los africanos. A pesar del dinamismo del crecimiento y de los niveles paup√©rrimos de los que parten, 32 de los 47 pa√≠ses de la regi√≥n tardar√°n al menos una generaci√≥n en doblar su capacidad adquisitiva. Uno de cada tres pobres del mundo sigue siendo africano y los niveles de desnutrici√≥n han alcanzado el r√©cord absoluto de 223 millones de seres humanos, lo que deja en papel mojado cualquiera de los¬†objetivos internacionales.

La principal explicaci√≥n de esta paradoja resulta dolorosamente familiar para los espa√Īoles: los beneficios del crecimiento se concentran de manera desproporcionada en unos sectores de la poblaci√≥n en detrimento de la mayor√≠a. √Āfrica es la segunda regi√≥n m√°s desigual del planeta, solo por detr√°s de Am√©rica Latina. La inequidad es injusta y frustrante, pero adem√°s lastra las econom√≠as en la medida en que debilita la credibilidad de las instituciones y castiga la capacidad de consumo de las capas m√°s pobres. Un escenario en el que los niveles de crecimiento con desigualdad se mantengan como hasta ahora dejar√≠a a un 20% de la poblaci√≥n africana atrapada en la pobreza extrema en 2030, pero esa cifra podr√≠a caer al 8% si un esfuerzo decidido estimula la redistribuci√≥n de la riqueza y los beneficios macroecon√≥micos asociados a ella.

La pregunta que se harán los 413 millones de africanos que viven todavía en la pobreza es cómo lograr ese modelo de crecimiento inclusivo que les acerque al resto del mundo. Dejando a un lado las zonas que sufren todavía la tragedia de la guerra y los conflictos violentos, la mayor parte de los países de la región tienen a su favor las tendencias demográficas, la tecnología y la expansión de las democracias. Una ola sobre la que gobiernos nacionales y donantes internacionales deben auparse para transformar el modelo de desarrollo. Tres sectores resultan prioritarios, de acuerdo con el informe: el desarrollo rural, la protección de los recursos renovables y la generación de ingresos fiscales internos.

"La agricultura contin√ļa siendo el tal√≥n de Aquiles de la exitosa historia del desarrollo africano", se√Īala el¬†Africa Progress Panel. Lo que para muchos constituye una debilidad estructural de la econom√≠a regional -la abundancia de campesinos y la relevancia del sector rural- para los autores del informe es "una fortaleza" y una fuente potencial de buenas noticias. Proponen una "revoluci√≥n verde" adaptada que replique en √Āfrica los incrementos de productividad y competitividad agraria que han conocido pa√≠ses como Vietnam y Bangladesh, pero que considere las particularidades ecol√≥gicas y productivas de la regi√≥n. Los campesinos africanos necesitan la inversi√≥n, la tecnolog√≠a y la seguridad jur√≠dica para desarrollarse en un entorno peligrosamente definido por el cambio clim√°tico,¬†la volatilidad de precios y el¬†acaparamiento de recursos naturales. Se trata de un esfuerzo cuya rentabilidad resiste pocas comparaciones: ofrecer medios de vida a la poblaci√≥n m√°s numerosa y empobrecida de √Āfrica; garantizar el abastecimiento alimentario de sus pa√≠ses y de otras zonas del mundo; y reducir la costosa dependencia de las importaciones de alimentos, que solo en 2011 supuso para la regi√≥n una factura de 35.000 millones de d√≥lares.

Los sectores de la pesca y la madera ilustran el grave problema de los mercados de recursos renovables, caracterizados por niveles insoportables de irregularidad. Una estimaci√≥n conservadora para el caso de la pesca en √Āfrica occidental sugiere que las actividades ilegales y fuera de control cuestan a sus sociedades unos 1.300 millones d√≥lares anuales. El grueso de este fiasco se concentra en la p√©rdida de ingresos de las comunidades de pescadores artesanales, las consecuencias para la nutrici√≥n de las familias y los impuestos no recaudados por el Estado. Aunque las compa√Ī√≠as nacionales y extranjeras que participan en¬†este negocio sucio¬†son mucho menos conocidas que las que operan en sectores como la extracci√≥n de diamantes y el petr√≥leo, las consecuencias de sus actividades para los africanos son equiparables a las peores formas de evasi√≥n fiscal y contaminaci√≥n de los espacios naturales.

El tercer √°mbito que aparece destacado en el informe del Africa Progress Panel es el fiscal y financiero. La trayectoria media del continente en este campo es poco menos que impresionante: atr√°s quedan las d√©cadas en las que la deuda y su renegociaci√≥n lastraron las expectativas de buena parte de los pa√≠ses africanos, muchos de los cu√°les colocan hoy sus bonos en los mercados de fondos soberanos. Pero las necesidades de financiaci√≥n de la econom√≠a (incluyendo los servicios sociales que la sostienen) superan todav√≠a con mucho los recursos disponibles. Para 19 pa√≠ses de la regi√≥n la ayuda internacional supone hoy m√°s del 10% del PIB, lo que la sigue haciendo imprescindible. Sostener esta cooperaci√≥n, liberar el potencial de otros mecanismos de financiaci√≥n -por ejemplo, reduciendo el coste de las remesas que env√≠an los emigrantes,¬†como sugiere Kevin Watkins en la pieza que acompa√Īa este texto- y adaptar los sistemas fiscales a la creciente capacidad contributiva de las clases medias y altas: no hay retos peque√Īos para √Āfrica en este campo.

"Siempre parece imposible hasta que est√° hecho", dijo Mandela en una ocasi√≥n. Y √Āfrica parece empe√Īada en darle la raz√≥n. Paso tras paso, el continente est√° convirtiendo su vieja imagen tr√°gica en un clich√© que dif√≠cilmente refleja el optimismo de los nuevos tiempos. Pero el despegue de √Āfrica sigue dejando en tierra a la mayor parte de la poblaci√≥n, condenada a la miseria y la frustraci√≥n que conocieron sus padres. El mensaje de este informe es que no hay un¬†√Āfrica con esperanza si no hay africanos esperanzados.

 

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Mundo
Artículos Relacionados:
Crimen & Drogas
Medio Ambiente
Actualidad