Así se adulteran las drogas en América Latina
Por: Guillermo Garat / The New York Times
Septiembre 2018
Fotografia: Fernando Vergara/Associated Press

Las carpas de marcas, de estilos musicales, de comidas y bebidas, son parte habitual del escenario de los festivales de m√ļsica.

Pero desde hace cinco a√Īos, en los festivales de Uruguay, M√©xico y Colombia tambi√©n hay otro tipo de puestos. En la √ļltima edici√≥n de Est√©reo P√≠cnic -celebrada en marzo en Bogot√°- muchos j√≥venes hac√≠an fila frente a una carpa distinta: la de √Čchele Cabeza Cuando Se D√© en la Cabeza, un programa que promueve la reducci√≥n de riesgo y la mitigaci√≥n de da√Īo en el consumo de drogas. M√°s que una tienda de campa√Īa parec√≠a un laboratorio ambulante lleno de frascos, reactivos y colorantes para hacer pruebas r√°pidas de drogas de tr√°fico il√≠cito pero de uso regular. Aquella noche, √Čchele Cabeza analiz√≥ 548 muestras.

"Las personas que consumen drogas no son kamikazes, lo hacen por placer y diversi√≥n, no porque quieran morir", dice Nuria Calzada, miembro de Energy Control, una organizaci√≥n que hace veinti√ļn a√Īos testea drogas en Espa√Īa y que ha entrenado en el uso de reactivos qu√≠micos y luces UV a grupos de activistas en M√©xico, Colombia y Uruguay.

Calzada subraya que, por lo general, la mayor fuente de información de alguien que usa drogas es otra persona que también las consume. Pero el boca a boca no garantiza la seguridad de los consumidores. En cambio, las organizaciones sociales que analizan sustancias hablan su mismo lenguaje, sin preconceptos ni juicios morales. Montan su estand en una fiesta y explican los efectos esperados de tal o cual sustancia y sus adulterantes más frecuentes; además, ofrecen recomendaciones sobre hidratación, alimentación y cómo actuar frente a una mala experiencia.

Iv√°n Duque, el presidente de Colombia, anunci√≥ el pasado 2 de septiembre que cumplir√° una de sus promesas de campa√Īa: volver a penalizar la dosis m√≠nima de droga en el pa√≠s, que dej√≥ de ser sancionada por la Corte Constitucional en 1994. "No se trata de criminalizar sino de quitar las dosis de las calles para que esa tentaci√≥n no amenace a nuestras familias", dijo el mandatario. Quienes trabajan activamente para tratar los problemas asociados al consumo de sustancias no est√°n convencidos. Lo consideran un gran retroceso.

El testeo de drogas forma parte del enfoque de reducci√≥n de da√Īos, un principio rector de los programas de salud p√ļblica que ha sido ampliamente recomendado por la Organizaci√≥n Mundial de la Salud y refiere a pol√≠ticas y pr√°cticas encaminadas a reducir los da√Īos sin exigir abstinencia necesariamente.

Esta aproximaci√≥n de tratar al uso, el abuso o la adicci√≥n como un problema de salud p√ļblica, m√°s que como un problema de seguridad o justicia, fue implementada por varios pa√≠ses europeos desde la d√©cada de los setenta. Y tuvo gran √©xito en Portugal, pa√≠s que despenaliz√≥ el uso de drogas en 2001. Desde entonces el n√ļmero de muertes por sobredosis cay√≥ m√°s del 85 por ciento -la tasa de mortalidad por drogas m√°s baja de Europa occidental- y las autoridades estiman que en la actualidad solo unos 25.000 portugueses utilizan hero√≠na, un descenso en comparaci√≥n con los 100.000 que la usaban cuando comenz√≥ a aplicarse la pol√≠tica.

Parad√≥jicamente, Duque escribi√≥ en 2009 una columna de opini√≥n en la que citaba a Portugal como un ejemplo "correcto y m√°s eficiente que la represi√≥n carcelaria" imperante en otros pa√≠ses como Estados Unidos. Incluso, el expresidente y senador √Ālvaro Uribe V√©lez, m√°ximo l√≠der del Centro Democr√°tico -el partido que llev√≥ a Duque al poder-, tambi√©n lleg√≥ a abogar por la despenalizaci√≥n en sus albores en la pol√≠tica.

Seg√ļn Naciones Unidas, 275 millones de personas usaron drogas en 2016. Y 450.000 murieron de sobredosis o por enfermedades asociadas como hepatitis C o HIV. Pero pocos gobiernos saben a ciencia cierta cu√°l sustancia adultera las drogas sujetas a fiscalizaci√≥n. Generalmente, las autoridades hacen una prueba para confirmar que una incautaci√≥n es, por ejemplo, coca√≠na, y abren un proceso judicial. Lo poco que el hemisferio americano revela son las cifras del uso y est√° en aumento, seg√ļn reportes del Observatorio Interamericano de Drogas de la Organizaci√≥n de Estados Americanos (OEA).

Cocaína, éxtasis, LSD y cannabis cada vez son más utilizadas en la región, pero son pocos los Estados que hacen circular la información sobre la composición química de estas sustancias. La OEA trabaja con los países en un Sistema de Alerta Temprana (SAT) que pueda advertir qué contiene esa bolsa que dice ser cocaína, qué tiene el papel secante que se vende como LSD o el cristal que llaman éxtasis. Por ahora, este SAT está más desarrollado en Uruguay y Colombia, pero sigue en fase embrionaria.

En las calles latinoamericanas se venden remedos. Ni siquiera se salva la ciudad de Pablo Escobar: Medell√≠n "tiene la peor coca√≠na del pa√≠s. Es barata, pero una buena es dif√≠cil de conseguir. Es como el caf√©: lo mejor se va de Colombia", afirma Juli√°n Quintero, un soci√≥logo bogotano que en los √ļltimos cinco a√Īos analiz√≥ cuatro mil muestras de drogas de tr√°fico il√≠cito, pero de uso habitual entre j√≥venes y adultos en Am√©rica Latina.

Hace diez a√Īos, Quintero fue uno de los fundadores de Acci√≥n T√©cnica y Social (ATS), uno de los grupos m√°s activos en la reforma latinoamericana sobre pol√≠ticas de drogas. Hoy es su director ejecutivo. √Čchele Cabeza -el programa de ATS que testea drogas en fiestas- hizo los primeros once an√°lisis de sustancias en Am√©rica Latina para una rave, en las afueras de Bogot√°, en febrero de 2013. Desde entonces no han parado de testear coca√≠na, LSD, ketamina y sobre todo √©xtasis en concurridos festivales. Los usuarios comparten un trocito de su sustancia voluntariamente. A cambio, conocen qu√© compraron y quiz√° puedan prever algunas consecuencias.

Cocaína: mucho adulterante

Un usuario de cocaína en Colombia no imagina qué esconde lo que esnifa. Se dice que tienen la droga más refinada del mundo por cercanía. Pero los perfiles químicos analizados por la sociedad civil y los gobiernos muestran que esa idea es otro supuesto nunca demostrado en el mundo de las drogas.

En Espa√Īa se estima que la pureza media de la coca√≠na es del 60 por ciento. En Medell√≠n puede caer al 20 o -muy excepcionalmente- ara√Īar el 80 por ciento. La media en Colombia roza el 50 por ciento. La otra mitad son excipientes, adulterantes y suplantadores.

En todo el hemisferio se encuentran m√°s o menos los mismos adulterantes en las mismas drogas. Grandes y peque√Īos traficantes y otros oportunistas estiran su ganancia echando mano de los suplantadores, qu√≠micos agregados para ganar peso. Antes de llegar al usuario final pasan por toda la cadena: laboratorios en la selva, acopios en la ciudad, traficantes y minoristas que sucesivamente van agregando gato por liebre.

La adulteraci√≥n no es inocente ni pasiva porque agrega varias sustancias activas, mol√©culas que comparten efectos o potencian una sensaci√≥n. Adem√°s, aumentan el riesgo de "mal viaje", intoxicaci√≥n, sobredosis o lesiones. Las sustancias elegidas cambian con el tiempo. En los a√Īos ochenta eran az√ļcares y almidones inertes. Hoy son activos. Dependen, entre otros factores, de la disponibilidad de los precursores qu√≠micos que cocinan al producto final.

El levamisol, por ejemplo, le aporta volumen a la cocaína desde fines de los noventa. El aminorex, un antiparasitario veterinario, es su principal metabolito y tiene propiedades anfetamínicas que potencian la "euforia" de la cocaína. Además, debilita el sistema inmunitario humano, auspicia infecciones y reacciones cutáneas. Su presencia es constante en las incautaciones policiales de todo el hemisferio y de Europa. Todo indica que la cocaína se corta con levamisol en origen.

La cafeína es otro suplantador habitual en las cocaínas fumables y para esnifar. La literatura científica coincide en que potencia la compulsión, el querer más. La cafeína induce ansiedad, insomnio, palpitaciones y hasta convulsiones. También aparecen anestésicos como lidocaína o xilocaína, que adormecen la lengua al probarla -suplantando el efecto anestésico- y sustancias inertes como lactosa o glucosa.

Otra de las sustancias activas que suelen encontrarse en la coca√≠na del continente americano es la fenacetina, un popular analg√©sico del pasado que tambi√©n tiene efectos antipir√©ticos (baja la temperatura corporal). La industria farmac√©utica la abandon√≥ en los a√Īos ochenta por su hepatotoxicidad y los efectos card√≠acos adversos; desde entonces la adoptaron los laboratorios clandestinos de drogas.

El Ministerio de Salud de Colombia ha detectado diltiazem, un vasodilatador antiarrítmico asociado a cambios del humor, inhibición de la motilidad intestinal, alteraciones cardiovasculares y dermatológicas. También se usa la aminopirina, un analgésico y antinflamatorio discontinuado por la industria farmacéutica.

Anfetaminas por LSD

El LSD tampoco se salva de la adulteraci√≥n. Una familia de estimulantes anfetam√≠nicos con destellos psicod√©licos, llamada NBOMe, lo suplanta en todo Occidente. En los papeles secantes de quienes toman "√°cido" hay con frecuencia superlativa NBOMe. En Chile se incautaron 41.762 dosis de NBOMe y 1733 de LSD durante 2015, seg√ļn ha se√Īalado la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Con el LSD, "las personas esperan introspección, relajación y contemplación. Pero llega un efecto estimulante muy fuerte que puede llevar a leves alucinaciones y dura mucho tiempo. La mente está preparada para una cosa y llega otra. Es cuando aparece la crisis", explica Julián Quintero.

Desde hace dos a√Īos las organizaciones de la sociedad civil que testean drogas en fiestas comprobaron que la metanfetamina suplanta o adultera al MDMA en M√©xico y Colombia. Su coloc√≥n es agresivo en el cerebro, permea r√°pido y prolonga los efectos. Un pu√Īado de usuarios reportaron a √Čchele Cabeza crisis de p√°nico y falta de sue√Īo de hasta treinta horas. Una pastilla de √©xtasis termina el viaje a las cuatro horas.

En M√©xico, el programa de an√°lisis de sustancias colectivo Reverdeser hizo seiscientos testeos en fiestas. En las p√≠ldoras de MDMA encontraron metanfetamina, cafe√≠na y paracetamol. Estas dos √ļltimas tambi√©n aparecieron en Uruguay, donde la organizaci√≥n Imaginario 9 tambi√©n encontr√≥ dipirona. El √©xtasis eleva la temperatura corporal, la dipirona la baja.

De la incautación a la pista de baile

Un reactivo colorimétrico detecta en segundos si la sustancia tiene o no lo que alguien pensó que iba a usar en una fiesta electrónica. Otra técnica analítica, la cromatografía de capa fina, revela adulterantes o suplantadores. En dos horas, desde los primeros testeos, puede emitirse una alerta sobre adulterantes y suplantadores en una fiesta.

Imaginario 9 analizó doscientas muestras en fiestas electrónicas, sobre todo de éxtasis. Encontraron cafeína, paracetamol y también MCPP, una molécula ansiogénica bastante tóxica que induce disforia y depresión. La alerta llegó a los teléfonos móviles de dos mil personas en la fiesta. La recomendación era evitar una pastilla con aspecto de Winnie the Pooh.

En Colombia, una p√≠ldora que parec√≠a de MDMA ten√≠a estampada la cara de Heisenberg, el seud√≥nimo del protagonista de la serie Breaking Bad. Entre varios usuarios provoc√≥ insomnios de veinticuatro horas y m√°s. Despu√©s de hacer las pruebas con los reactivos, los miembros de √Čchele Cabeza entendieron el efecto. No ten√≠a MDMA sino DOC, un estimulante que en dosis altas puede ser letal.

Muchas intoxicaciones con éxtasis ocurren por sobredosificación. Las pastillas son cada vez más grandes en América Latina, cargan más droga, están biseladas para poder administrarlas en dosis. Pero no todos lo saben. Aunque una persona de 45 kilos debería saberlo.

La Junta Nacional de Drogas en Uruguay encontró PMK (de efectos colaterales desconocidos), MDEA (que provoca rigidez mandibular y temblores) y MDA (más neurotóxico que el MDMA) como los adulterantes más frecuentes del éxtasis incautado en junio de 2017.

Las asociaciones que hacen testeo están convencidas de que los riesgos aparecen por no tener información veraz. "Ni siquiera saben qué sustancia se están metiendo", dice Fany Pineda de Reverdeser.

En febrero pasado, el grupo mexicano particip√≥ en el √ļltimo festival Bahidor√° donde cuatro personas entre diez mil asistentes requirieron ayuda para sobrellevar un mal viaje. Son casos aislados que no requieren de ambulancias ni sueros, sino tranquilidad y confianza. La mayor√≠a son j√≥venes primerizos.

"La informaci√≥n llama mucho la atenci√≥n de los usuarios. Lo que se conoce de las drogas es nada", dice el psic√≥logo carioca Fernando Beserra, de la Asociaci√≥n Psicod√©lica Brasilera. La asociaci√≥n hizo colorimetr√≠as en 160 muestras de MDMA y encontraron sales de ba√Īo en dos cada diez testeos. Estas sustancias comenz√≥ a reportarse en Estados Unidos en 2010.

Comercializadas con ese nombre genérico que esconde distintas moléculas, las más frecuentes son las catinonas sintéticas que promueven taquicardia, comportamiento agresivo, alucinaciones o paranoia.

Información y sobredosis

En los √ļltimos a√Īos, la sobredosis se convirti√≥ en la primera causa de muerte entre menores de 50 a√Īos en Estados Unidos. Un suplantador de la hero√≠na, el fentanilo, es el principal responsable: es entre cincuenta y cien veces m√°s potente que la hero√≠na.

"Los usuarios saben manejar el uso de heroína muy bien", recuerda Marya Hynes, directora del Observatorio Interamericano de Drogas de la OEA. En los noventa, Hynes trabajó en Boston con quienes buscaban escapar de los opiáceos. Pero el suplantador de la heroína no permite dosificar correctamente.

La intervenci√≥n de la sociedad civil testeando en fiestas "tiene el potencial de una intervenci√≥n efectiva en el consumo", afirma Hynes. "En otras partes del mundo ha tenido efectos positivos, al menos en reducir los da√Īos por sobredosis", explica.

La falta de informaci√≥n afecta principalmente a quienes usan drogas, pero no solo a ellos. "Es posible que muchas personas llegaran intoxicadas o con problemas a los servicios de salud y nunca se supiera qu√© pas√≥", advierte Andr√©s L√≥pez Velasco, director del Fondo Nacional de Estupefacientes de Colombia. La instituci√≥n otorg√≥ en 2015 el permiso de transporte y an√°lisis a √Čchele Cabeza y comparten informaci√≥n.

Sin embargo, con el nuevo decreto que propone el gobierno de Duque, expertos como Quintero advierten que cualquier medida que apunte a la penalización, restricción o criminalización del consumo es un retroceso. "La gente va a tener miedo de analizar la sustancia y eso aumentará la intoxicación y las posibilidades de muerte. Además, es perjudicial porque estigmatiza y criminaliza a quienes consumen sustancias. Quien no tenga una fórmula médica que acredite que es enfermo será tenido en cuenta como delincuente", apunta Quintero.

Los peritos forenses en el mundo analizan incautaciones a pedido judicial. Rara vez, los laboratorios miden la pureza o las sustancias farmacológicamente activas en las drogas fiscalizadas en aduanas o en las incautaciones policiales. Cuando ocurre, la información no circula más que entre algunos expertos.

"Nosotros queremos dar información donde el uso de sustancias está instalado pero es invisibilizado y eso hace que los riesgos aumenten por todos lados", explica Florencia Lemos de Imaginario 9.

El √ļnico acercamiento a lo que pasa en la calle se ha dado en las fiestas electr√≥nicas. All√≠ hay "una poblaci√≥n an√≥nima que aporta una visi√≥n global de lo que est√° pasando. Te aproximas mucho m√°s a la realidad", explica Eleuterio Umpi√©rrez, el profesor y qu√≠mico responsable del laboratorio de Drogas y Doping de la Facultad de Qu√≠mica uruguaya, quien hace peritajes forenses de drogas desde 1984.

Recién en 2016 participó por primera vez en el testeo de una fiesta junto a Imaginario 9. Se llevó al laboratorio cien muestras de lo que se conseguía en la pista de baile: juntó material para analizar como nunca antes.

Los usuarios de drogas nunca habían tenido tanto acceso a un laboratorio. Y los científicos, tampoco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Mundo
Artículos Relacionados:
Crimen & Drogas
Medio Ambiente
Actualidad