Migrantes latinoamericanos: cruzan el desierto y campos minados para llegar a Chile
Por: Jon Hernandez, Ahmed Najdat, and Michelle Ghoussoub / VICE News
Septiembre 2016
Fotografia: Captura VICE News

Cuando Guadalupe dej√≥ su hogar en Bolivia, esperaba encontrar una vida mejor para su familia. Se instal√≥ en las faldas de Arica, un puerto importante al norte de Chile, que tambi√©n es frontera con Per√ļ, donde ahora vive con su esposo y sus tres hijos.¬†Pero ellos no tienen electricidad, tampoco agua corriente, ni techo.

"La nevera no sirve", dice Guadalupe mientras el ardiente sol des√©rtico entra a trav√©s del techo abierto. "Aqu√≠ es donde lavamos la vajilla", a√Īade mientras se√Īala un bote de agua turbia.

Un sillón viejo, una carrito para bebé oxidado y banderas chilenas rotas nos reciben en la entrada. Se trata de un campamento improvisado a orillas del desierto de Atacama, el lugar más seco del planeta después de la Antártida.

Su vecina, Maura, que al igual que Guadalupe pidi√≥ que su apellido fuera omitido por cuestiones de seguridad, tambi√©n dej√≥ Bolivia persiguiendo los mismos sue√Īos.¬†"Vine aqu√≠ en busca de trabajo", dijo. "Pero todav√≠a no podemos pagar un lugar para vivir".

De acuerdo con Un Techo para Chile, una ONG dedicada a la política de vivienda para personas en situación de pobreza, más de 36.000 familias viven en campamentos en todo el país, y carecen de acceso básico al agua y electricidad. La gran mayoría de los residentes son extranjeros.

La poblaci√≥n migrante de Chile se ha duplicado a lo largo de los √ļltimos cinco a√Īos, llegando a 500.000 residentes extranjeros documentados.

El incremento se ha atribuido al √©xito de de la econom√≠a minera del pa√≠s y al creciente mercado laboral, el cual ha atra√≠do a gente de toda Latinoam√©rica, en busca de lo que ahora llaman 'el sue√Īo chileno'. Chile es el pa√≠s m√°s rico de Sudam√©rica por su Producto Interno Bruto per capita; por el contrario,¬†Bolivia es el m√°s pobre.

"Su sue√Īo [de los migrantes] es la estabilidad financiera, social y algunas veces emocional", dijo Javier Cerda, un agente de extensi√≥n del¬†Servicio Jesuita a Migrantes en Arica.

Javier Cerda ayuda a los nuevos migrantes a ajustarse a su nueva vida en Chile, trabajando para darles alojamiento y cuidado de la salud. Sin embargo, las estrictas políticas migratorias del país, todavía guiadas por una ley aprobada durante la dictadura de Augusto Pinochet, la cual veía a los migrantes como una amenaza a la seguridad nacional, siguen haciendo difícil que los migrantes crucen legalmente.

De hecho, las dificultades para entrar al país llevan a un gran numero de personas a hacerlo de forma ilegal, a través del desierto. A pesar de eso, aquí se encuentran con reminiscencias mucho más peligrosas de la dictadura de Pinochet: franjas de minas terrestres.

"Hace dos a√Īos hab√≠a una cantidad considerable de lluvia que inundaba el r√≠o, y las minas se regaron", explic√≥ Cerda. "El gobierno ya no sabe donde est√°n".

Más de 120 desafortunados se han tropezado con esas minas, dejando más de 30 muertos, el más reciente el pasado mes de febrero, cuando un hombre peruano dio un paso en falso intentado entrar al país. Dos de los migrantes atendidos por Cerda son sobrevivientes de las explosiones. Ambos perdieron una pierna en el accidente.

"No creo que el gobierno haya hecho ning√ļn progreso para remover las minas", dijo. "No creo que les importe".

Pero la gente est√° dispuesta a morir con tal de llegar a Chile, y algunos chilenos no los quieren ah√≠.¬†Uno de ellos es Andr√©s Montero, un conservador columnista y locutor de radio en Santiago. "Si quieren vivir en un pa√≠s, no pueden correr en las monta√Īas evadiendo a la polic√≠a", dice. "Tienes que hacerlo de la manera correcta, cara a cara".

Montero ha usado su posición como columnista en El Líbero para pedir controles más estrictos en las fronteras del país. Dice que no hay trabajos suficientes para los trabajadores sin habilidades que entran a Chile, lo que contribuye a la crisis de alojamiento.

"No estoy en contra de la migraci√≥n", a√Īadi√≥. "Estoy a favor, siempre y cuando sea implementada de forma racional".

Algunos han tenido reacciones más extremas ante la afluencia de migrantes. En Antofagasta, un importante pueblo minero, la gente se ha mostrado en contra de la reciente ola de colombianos, y han estallado violentas peleas callejeras.

"Los inmigrantes viven en ciertos barrios cuando acaban de llegar, y sus costumbres son muy diferentes a las de los chilenos, así que los choques culturales son grandes", explicó Benjamín Parra, presidente de la colectividad Colombianos en Antofagasta.

El n√ļmero de campamentos en Antofagasta ha crecido de cuatro a 50 en los √ļltimos cuatro a√Īos, de acuerdo a Parra. El gobierno municipal intent√≥ frenar el crecimiento de campamentos en septiembre del a√Īo pasado, cuando la alcaldesa Karen Rojo pidi√≥ desalojos masivos de 26 asentamientos en el pueblo.

Pero a falta de un plan para reubicar a los residentes, el movimiento ha sido fuertemente criticado por los activistas locales, más notablemente el padre jesuita Felipe Berríos.

"¬ŅQu√© piensan hacer con 3.400 familias? No los pueden lanzar al oc√©ano", dijo Berr√≠os, quien trabaja para Un Techo para Chile. "No se puede desaparecer la pobreza".

Berr√≠os se mud√≥ voluntariamente a La Chimba, uno de los campamentos originales en Antofagasta. Este fue construido ilegalmente en una colina a orillas del pueblo, y se nutre de la red de energ√≠a local. Este sitio trata de ser un lugar c√≥modo para vivir, e incluso se han establecido reglas, como no beber y no escuchar m√ļsica demasiado fuerte en las noches.

Hay una guarder√≠a improvisada y una biblioteca, en la que hay fila para poder entrar. El √ļnico servicio por el que tienen que pagar es el agua.

"Me siento feliz y orgullosa de vivir en un lugar como √©ste", dice Helena V√°zquez, una migrante peruana que lleva tres a√Īos viviendo en La Chimba. Ella dirige una peque√Īa tienda de conveniencia en el campamento, y se encarga de vigilar su calle por las noches.

"Mi sue√Īo era tener mi propia casa, algo que mi pa√≠s no pod√≠a ni so√Īar", dijo. "Encontr√© mi lugar aqu√≠".

 

 

Este trabajo fue realizado por VICE News en asociación con la University of British Columbia's Graduate School of Journalism y estudiantes de periodismo del International Reporting Program for Hidden in Plain Sight: stories of HIV and migration in Chile.

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