OrtegaesSomoza
Edición "Dat0s 213"
Por: Redacci贸n Dat0s y Agencias
Agosto 2018

Varios titulares en las redes sociales afirman un paralelismo entre el dictador Anastacio Somoza Debayle y el actual presidente Daniel Ortega. Somoza gobern贸 Nicaragua con mano de hierro durante dos periodos; el primero de 1967 a 1973 (interrumpido en 1972) y el segundo de 1974 a 1979 cuando fue derrocado. Ortega gobierna desde 2006 en tres relecciones consecutivas y se resiste a dejar el poder.

Por Redacci贸n dat0s y agencias

Pero en realidad el clan Somoza podr铆a considerarse uno de los grupos familiares m谩s longevos detentores del poder en Centroam茅rica. El padre de Anastasio fue asesinado cuando ejerc铆a la presidencia en 1956, a 茅l lo sucedi贸 su hijo Luis, mientras Anastasio como militar formado en los Estados Unidos hac铆a las funciones de Comandante de la Guardia Nacional, un ej茅rcito que se hallaba al servicio particular de los Somoza.

A finales de 1966 Luis Somoza present贸 a su hermano Anastasio como candidato a las elecciones presidenciales de 1967 por el Partido Liberal Nacionalista (PLN), la fuerza pol铆tica dominante e instrumento de poder de los Somoza. En esas elecciones fraudulentas Somoza se declar贸 vencedor y el 1 de mayo inici贸 un mandato por cinco a帽os, prolongando de esa manera una dictadura hereditaria y corrupta disfrazada de rep煤blica democr谩tica constitucional mediante un marco pluralista y parlamentario meramente formal. En realidad, el fraude era inherente a los procesos electorales que implicaba a la oposici贸n conservadora; al menos hasta 1974, cuando el periodista Pedro Joaqu铆n Chamorro (asesinado en 1978) fund贸 la Uni贸n Democr谩tica de Liberaci贸n (UDEL), de signo reformista y liberal. Al mismo tiempo ven铆a actuando el Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional, fundado en 1962, cuya capacidad guerrillera creci贸 a medida que se enconaba el rechazo al r茅gimen de las clases populares, estudiantes y trabajadores.

Serv铆a tambi茅n al caracter铆stico "golpismo constitucional" del clan Somoza la colocaci贸n peri贸dica de "hombres de paja" para superar el impedimento legal de dos mandatos consecutivos. En 1971 el PLN acord贸 con el Partido Conservador PC la elecci贸n de una Asamblea Constituyente que reformar铆a la Constituci贸n a fin de eliminar las restricciones a la reelecci贸n presidencial. A tal fin, el 1 de mayo de 1972 Somoza dej贸 la presidencia en manos de un triunvirato de transici贸n, pero retuvo todo el poder como comandante de la Guardia Nacional, presidente del PLN y director del Comit茅 de Emergencia Nacional constituido a ra铆z del terremoto que arras贸 Managua.

Anastasio Somoza y su clan familiar son acusados por haber mantenido un fabuloso imperio en el que se mezclaban las empresas familiares y las finanzas del Estado. Esta desquiciada relaci贸n con el poder oblig贸 a la burgues铆a nacional a restarle apoyo uni茅ndose a la izquierda en oposici贸n a la dictadura. Como muestra del poder铆o econ贸mico de los Somoza basta decir que, en 1978, alrededor de la sexta parte del territorio nicarag眉ense era legalmente de su propiedad.

El "Plan Prolongaci贸n" (de la dictadura somocista) se complet贸 el 1 de septiembre de 1974 con la celebraci贸n de elecciones presidenciales, en las que Somoza "obtuvo" la reelecci贸n hasta 1981 con el 80 % de los votos. Sin embargo, m谩s la de mitad del electorado se abstuvo en respuesta al boicot propugnado por 27 dirigentes opositores. El conocimiento de detalles escandalosos de los negocios del clan y la brutal represi贸n ejercida sobre la poblaci贸n civil por la Guardia Nacional (soporte vital de la dictadura) en su lucha contra las guerrillas sandinistas minaron la credibilidad internacional de Somoza. Sus m茅ritos al servicio de los intereses norteamericanos y su afiebrado anticomunismo empezaron a resultar inc贸modos para la administraci贸n de聽Jimmy Carter.

En 1978 la oposici贸n antisomocista tom贸 visos de alzamiento popular generalizado, mientras las acciones guerrilleras derivaron en una guerra civil. Ante el avance del Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN) sobre la capital, el 17 de julio de 1979 Somoza entreg贸 sus funciones a un presidente provisional y se march贸 a su lujosa residencia de Miami Beach, Florida. D铆as despu茅s la Guardia Nacional se rindi贸 y la guerrilla entr贸 en Managua para formar con dirigentes de la oposici贸n liberal un Gobierno provisional de Reconstrucci贸n Nacional. Atr谩s hab铆an quedado 30.000 muertos de la guerra civil y un pa铆s en bancarrota.

Somoza hubo de abandonar EEUU por diferencias con el Departamento del Tesoro y el 19 de agosto de 1979 lleg贸 a Paraguay, donde el dictador聽Alfredo Stroessner聽le concedi贸 asilo pol铆tico. Se dispon铆a a iniciar una nueva vida de terrateniente en Paraguay cuando el 17 de septiembre de 1980 un comando de izquierdistas argentinos intercept贸 su veh铆culo y acribill贸 a sus ocupantes. Somoza result贸 muerto en el acto.

OrtegaesSomoza

A cuento de qu茅 viene la comparaci贸n entre Somoza y el actual presidente de Nicaragua Daniel Ortega Saavedra. Durante su juventud DOS destac贸 como l铆der estudiantil antisomocista, integr贸 el Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN) desde 1962; fue nombrado miembro de la direcci贸n en 1966. Tras pasar varios a帽os en la c谩rcel (1967-1974), se convirti贸 en comandante guerrillero y en uno de los l铆deres de la tendencia tercerista del FSLN.

Una vez derrocado Somoza (1979), fue coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucci贸n Nacional. Elegido presidente de la Rep煤blica como candidato del FSLN (1984), acometi贸 la reconstrucci贸n del pa铆s, combati贸 a la "contra" financiada por EEUU e impuls贸 la elaboraci贸n de una nueva Constituci贸n, que entr贸 en vigor en 1987. Trabaj贸 por la estabilidad en Centroam茅rica, participando en las conversaciones que arribaron en tratados de paz.

En 1990 perdi贸 las elecciones y cedi贸 el gobierno a Violeta Chamorro. En las elecciones de 1996 Ortega sufri贸 una segunda derrota como candidato del FSLN frente al candidato de la Alianza Liberal Arnoldo Alem谩n. En las elecciones de 2001 Ortega se present贸 como candidato presidencial de la Convergencia Nacional; sufri贸 una tercera derrota electoral frente al candidato de la Alianza Liberal, el ingeniero Enrique Bola帽os.

Fue s贸lo en su cuarto intento a ocupar el sill贸n presidencial que el l铆der sandinista logr贸 su prop贸sito. En las elecciones del 5 de noviembre de 2006 Ortega consigui贸 la victoria como candidato del FSLN con el 38 % de los votos. Fue reelegido nuevamente como presidente el聽6 de noviembre de聽2011. Y en las de聽2016 volvi贸 a ser reelecto. La opositora Alianza C铆vica argumenta que Ortega no debe seguir gobernando y que聽debe adelantar las elecciones presidenciales de 2021, por considerar que est谩 incapacitado para seguir gobernando en medio de una cr铆tica situaci贸n econ贸mica y social.

El Gobierno de Ortega insiste en que el reclamo es parte de un "complot terrorista" financiado desde el exterior y que busca la desestabilizaci贸n del pa铆s mediante聽un "golpe de Estado suave",聽lo que lo ha llevado a responder con la fuerza de las armas. La crisis que estremece a Nicaragua,聽la m谩s grave en el pa铆s desde la ca铆da de Somoza, cumpli贸 cuatro meses sin mostrar visos de soluci贸n. Los m谩s de 400 muertos y al menos 2.500 heridos, son en su gran mayor铆a j贸venes y estudiantes, seg煤n organizaciones de derechos humanos. Lejos de retomar el di谩logo y la negociaci贸n, Ortega desarrolla una ofensiva armada sostenida, en la que polic铆as y paramilitares mantienen un estado de sitio no decretado y han logrado disolver con violencia las manifestantes en el pa铆s.

De acuerdo a la revista Caretas de Per煤 "las irregularidades de su 煤ltima reelecci贸n fueron tan graves que har铆an sonrojar a su compadre Nicol谩s Maduro, mientras la OEA, Almagro y la CIDH miraban para otro lado".

ElOrigendelaCrisis(ElClanOrtega:ExcentricidadesyCorrupci贸n)

La crisis comenz贸 el 18 de abril con聽una protesta de estudiantes contra una reforma al seguro social,聽que en realidad revel贸 un descontento acumulado durante a帽os contra Ortega, alimentado por denuncias de fraudes electorales, violaci贸n de derechos humanos y corrupci贸n. Sin consulta, se incrementaron las contribuciones de trabajadores, jubilados y empresarios. A causa de la violenta reacci贸n gubernamental ante las primeras protestas, las manifestaciones se extendieron por el pa铆s, donde a煤n persisten las marchas y m铆tines de estudiantes, trabajadores, comerciantes, peque帽os empresarios y campesinos. Se ha acusado al Gobierno por comandar grupos paramilitares; aparecieron en las calles de Nicaragua a mediados de mayo y sus operaciones son a menudo apoyadas por la Polic铆a y con la tolerancia del Ej茅rcito, seg煤n organizaciones de derechos humanos.

Estos grupos irregulares, jam谩s vistos en el pa铆s anteriormente, est谩n formados por polic铆as, ex militares y un sector de la base sandinista leal a Ortega y organizada a nivel barrial,聽incluyendo grupos asociados a pandillas juveniles y a la delincuencia. Analistas que siguen de cerca el desarrollo de la crisis han llegado a afirmar que la revoluci贸n de 1979 fue resultado de una insurrecci贸n armada dirigida por el Frente Sandinista de Ortega, en cambio esta es una rebeli贸n c铆vica in茅dita en Am茅rica Latina, ya que los manifestantes no tienen una direcci贸n pol铆tica o militar y han resistido sin armamento.聽Sus armas hasta ahora han sido las piedras y morteros (bombas caseras).

Lo in茅dito de la crisis es que Ortega indic贸 que solo conversar铆a con los empresarios. La COSEP que los representa, se帽alo que el Gobierno deb铆a abandonar primero la violencia y termin贸 "dialogando" con un peque帽o grupo de empresarios extranjeros (chinos, coreanos y estadounidenses de la Zona Franca) que insistieron en poner fin a la violencia. Debe se帽alarse que Ortega, en un vuelco de su pasado guerrillero, hab铆a logrado acuerdos con la empresa privada, la Iglesia Cat贸lica y EEUU; de all铆 la aparente calma de su Gobierno. Los graves incidentes, por tanto, han implicado una ruptura en las alianzas y un debilitamiento del Frente Sandinista que Ortega preside. La Iglesia es otro de los sectores atrincherados. Monse帽or Silvio Jos茅 B谩ez, arzobispo auxiliar de Managua, convoc贸 una "peregrinaci贸n por la paz y la justicia" que culmin贸 en una marcha multitudinaria en repudio por los muertos, cientos de heridos y detenidos y las torturas de estudiantes. La justicia exigida por la multitud pide la sanci贸n a los responsables de los abusos. Los prelados creen que en un mes se identificar谩 a los responsables de las acciones armadas.

Se ha planteado en el di谩logo el adelanto de las elecciones para sustituir a Ortega, elegido en un proceso fuertemente cuestionado y considerado inconstitucional. Se ha rumoreado desde tiempo atr谩s que los problemas del Gobierno se explican en parte por el estado de salud de Ortega y el papel clave desempe帽ado por su esposa, Rosario Murillo, a quien design贸 vicepresidenta y encargada de la marcha cotidiana del Gobierno.

Las excentricidades de Murillo se complementan con la participaci贸n de algunos de sus siete hijos en importantes actividades econ贸micas gubernamentales y ha conducido al recurrente llamado a terminar con la corrupci贸n que se habr铆a聽instalado en el Gobierno. El punto culminante en este 谩mbito fue el fara贸nico proyecto, emprendido con un dudoso empresario chino, de US$ 50.000 millones para construir en Nicaragua un canal para competir con el de Panam谩.

ActoresCrisisyEfecto

Ante los incidentes, Ortega dej贸 sin efecto la reforma previsional. Los llamados al di谩logo y al cese de la violencia fueron amplios. El papa Francisco lo plante贸 en la plaza San Pedro. Lo mismo hizo la Uni贸n Europea y el departamento de Estado de EEUU. Inicialmente, seis pa铆ses m谩s coincidieron con la solicitud: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Per煤.

El influyente Sergio Ram铆rez Mercado, exvicepresidente de Daniel Ortega, public贸 un art铆culo en El Pa铆s de Espa帽a afirmando que "el Gobierno est谩 usando la violencia desproporcionada y sin sentido para reprimir la justa protesta... Los j贸venes est谩n siendo masacrados por fuerzas paramilitares y policiales". Sostuvo que el "clamor popular" busca restablecer la democracia y las libertades y el respeto de los derechos humanos.

Es de notar que las fuerzas paramilitares a las que se refiere, son los grupos "motorizados" al igual que sus similares, los colectivos bolivarianos en Venezuela. Las protestas por las irregularidades cometidas para lograr la 煤ltima reelecci贸n de Ortega en 2016 fueron fundadas pero no tuvieron eco ni en la comunidad hemisf茅rica ni en la OEA, ni en su locuaz Secretario General y mucho menos en la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos, CIDH; nadie se refiri贸 a las graves distorsiones de sistema democr谩tico de Gobierno y a la consiguiente violaci贸n de los derechos humanos.

Se se帽ala que los problemas de Ortega son parte del debilitamiento del eje bolivariano, cuyos puntales son Cuba y Venezuela. El聽brutal deterioro del r茅gimen de Maduro implic贸 para Nicaragua la p茅rdida de beneficios en petr贸leo y otros arreglos comerciales que provocaron un perjuicio irreparable. Cuba, por cierto, no est谩 en condiciones de apoyar econ贸micamente a nadie. El colapso bolivariano, se帽alan, coincide con el surgimiento de gobiernos de centro derecha en el hemisferio.

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