¬ŅQu√© tipo de presidente ser√° L√≥pez Obrador?
Por: Pamela Starr /The New York Times
Julio 2018
Fotografia: Ramón Espinosa/Associated Press

En las votaciones del 1 de julio, los mexicanos eligieron por un amplio margen a Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador como su pr√≥ximo presidente. AMLO, como se le conoce, ha sido tachado de populista, izquierdista, autoritario y nacionalista. No obstante, tambi√©n se ha dicho que es un pragm√°tico y un conservador en materia fiscal. ¬ŅQui√©n es AMLO y qu√© tipo de presidente podr√≠a ser? Todas las anteriores son la respuesta correcta.

L√≥pez Obrador es tanto un ide√≥logo de izquierda como un pol√≠tico pragm√°tico. Favorece un mayor gasto social y tambi√©n afirma ser un conservador fiscal. Defiende las elecciones como un dem√≥crata comprometido, pero hace campa√Īa como un populista, y tiene una vena autoritaria.

El presidente electo es un capitalista que hace un llamado para que el Estado tenga una mayor intervención en la economía. Insiste en que apoya a las empresas, pero acto seguido critica ferozmente por su nombre a los líderes empresariales de México debido a su historial de pactos favorables con el gobierno. Su coalición incluye a admiradores de la extrema izquierda de Fidel Castro y Hugo Chávez, evangélicos socialmente conservadores y casi a todos los que se encuentran entre estos dos extremos.

Es un pol√≠tico complejo que ha hecho declaraciones aparentemente contradictorias a lo largo de su carrera pol√≠tica y durante la actual campa√Īa presidencial. Entonces, ¬Ņc√≥mo gobernar√° L√≥pez Obrador a M√©xico? De todas las formas anteriores. No hay varios AMLO, sino solo uno.

López Obrador es un ideólogo que se propone transformar a México en lo político, en lo económico y en lo social, pero que prefiere un cambio gradual a un levantamiento revolucionario acelerado; es un populista susceptible que ataca a sus opositores, pero opera dentro de los límites borrosos de la política mexicana. Sus metas tienen una motivación ideológica, pero sus programas son en su mayoría pragmáticos.

Como jefe de Gobierno de Ciudad de M√©xico de 2000 a 2005, L√≥pez Obrador expandi√≥ el gasto para asistencia social, al incluir una pensi√≥n para las personas de la tercera edad, sin hacer estallar el presupuesto. Trabaj√≥ estrechamente con el empresario Carlos Slim para renovar el Centro Hist√≥rico, que todav√≠a presentaba da√Īos por el fuerte terremoto de 1985. Asimismo, atrajo a asesores internacionales para que le ayudaran a desarrollar nuevas ideas para lidiar con la inseguridad y la delincuencia.

En cuanto a las pol√≠ticas econ√≥micas, el presidente electo dice que espera financiar un marcado aumento en el gasto de previsi√≥n social a trav√©s de una campa√Īa anticorrupci√≥n y programas de austeridad gubernamental. Sus cr√≠ticos, entre ellos destacados analistas fiscales, argumentan que los ahorros distan mucho de poder cubrir su larga lista de deseos.

Dado que prometi√≥ que no aumentar√° los impuestos ni habr√° d√©ficits importantes, ¬Ņc√≥mo har√° funcionar el balance general?

A muchos les preocupa que ponga en pr√°ctica una econom√≠a parecida a la de Hugo Ch√°vez, gastando lo que no tiene, pero las declaraciones de L√≥pez Obrador y su mandato como jefe de Gobierno de Ciudad de M√©xico sugieren lo contrario. Parece probable que arranque sus programas prometidos, pero al ritmo que dicte la disponibilidad de los fondos. Da la impresi√≥n de que entiende que actuar de otra forma podr√≠a provocar inflaci√≥n, algo que da√Īa m√°s a los pobres.

Al igual que otros personajes de la izquierda nacionalista, L√≥pez Obrador se opuso desde siempre y de manera ferviente tanto al Tratado de Libre Comercio de Am√©rica del Norte (TLCAN) como a la reforma energ√©tica. No obstante, tambi√©n entiende que el contexto ha cambiado, y que estar en el cargo requiere el pragmatismo ausente en su b√ļsqueda de la presidencia durante toda una d√©cada.

Ahora acepta el TLCAN y la dependencia del comercio con Estados Unidos como un hecho y ha respaldado al equipo que est√° renegociando el acuerdo.

Además, se ha retractado de un referendo prometido sobre la reforma energética de 2013 que, por primera vez desde 1938, permitió la inversión extranjera en el sector de los hidrocarburos. Reconoce que no tiene el respaldo para revertir los cambios constitucionales que permitieron la reforma y entiende que puede lograr la mayoría de sus objetivos sin modificar la Constitución mexicana.

L√≥pez Obrador respalda la democracia electoral y el "sexenio", el periodo presidencial limitado a seis a√Īos. No obstante, se irritar√° ante los l√≠mites constitucionales a los poderes presidenciales y es probable que ridiculice a las instituciones aut√≥nomas de M√©xico en caso de que sus actos obstaculicen sus pol√≠ticas.

La coalición de López Obrador obtendrá mayoría en el Congreso, pero eso no le dará autoridad para cambiar la Constitución a fin de promulgar sus propias reformas, como hicieron sus predecesores. También se encontrará con una gran variedad de organismos gubernamentales celosos de su autonomía y responsabilidades, incluyendo en particular a la Suprema Corte de Justicia, el Banco de México, la Comisión Nacional de Hidrocarburos y el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

El AMLO autoritario puede despotricar contra el obstruccionismo de estas instituciones, pero poco puede hacer a corto plazo para mitigar los obstáculos que supongan para sus predilecciones políticas.

Nada de esto significa que L√≥pez Obrador no lograr√° cambiar a M√©xico. Lo har√°. No quiere decir que su pragmatismo evitar√° que elija mal sus pol√≠ticas p√ļblicas. No lo impedir√°. Tampoco quiere decir que sus excesos ret√≥ricos no vayan a reforzar los miedos de que sea un radical vestido de pragm√°tico. Muy probablemente lo har√°n.

López Obrador parece destinado a poner en marcha una gran transformación para crear una fuerte economía nacional con mucha más intervención gubernamental, menos pobreza y desigualdad, y una mayor soberanía y autonomía nacional. En ocasiones, ese idealismo sacará lo mejor de él. Se cometerán errores. No obstante, su pragmatismo innato y las limitantes del mundo real deben surtir efecto. Su futuro y el de México dependerán de ello.

 

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