Snowden, Manning y Greenwald, trio de la misma trama
Edición "dat0s 224"
Por: Redacción Dat0s y Agencias
Agosto 2019

El ministro de justicia de Brasil Sergio Moro se ha convertido en una amenaza que pone en juego la imparcialidad de la investigaci√≥n por la que el expresidente Lula est√° detenido hace m√°s de un a√Īo

 

Los lectores se acordar√°n de Edward Snowden, el norteamericano de fil√≥n hacker que en 2013 invadi√≥ los correos de la inteligencia norteamericana haciendo p√ļblicos documentos de secretos. Junto a Snowden operaba el ex soldado del Ej√©rcito de los Estados Unidos Chelsea Manning. Mientras Snowden se ocult√≥ en Rusia para evitar su extradici√≥n, Manning fue detenido y enviado a una c√°rcel de alta seguridad en EEUU acusado de traici√≥n a la patria. El militar cambi√≥ de sexo en la c√°rcel y hasta contrajo nupcias para hacer m√°s llevadero su encierro.

Cuando el avión del presidente Morales volvía en junio de 2013 de un viaje por Europa, fue detenido en el aeropuerto de Viena; la nave requisada por la sospecha de que Snowden viajaba en el avión presidencial del boliviano. Fue una especulación y un gran susto para la delegación oficial.

Empero, Snowden y Manning no actuaban solos, otro de sus compa√Īeros de fil√≥n, el tambi√©n norteamericano Gleen Greenwald, vehemente periodista que coadyuv√≥ en la investigaci√≥n de inteligencia, decidi√≥ mudarse a Brasil con un par de mill√≥n de d√≥lares, facilitados por su amigo Pierre Omidyar, multimillonario estadounidense que fund√≥ eBay. El compromiso: un nuevo sitio de noticias en l√≠nea a la cabeza de Greewald en sinton√≠a con la libertad de expresi√≥n y los derechos humanos. El periodista anunci√≥ que promover√≠a una escuela de periodismo digital e invit√≥ a desarrollar proyectos con financiamiento de su organizaci√≥n en esencia para seguir expandiendo y publicando sus investigaciones. En Brasil, Greenwald conoci√≥ a David Miranda, rapaz de origen africano, hu√©rfano que deambulaba gan√°ndose la vida por las playas de Copacabana. Miranda flech√≥ a Greenwald y poco despu√©s estaban viviendo juntos en una mansi√≥n de Rio de Janeiro. La vida para ambos era muy feliz. Miranda se convirti√≥ en un activo miembro socialista del concejo de R√≠o de Janeiro. En 2018 postul√≥ a un puesto para el Congreso bajo el ala de organizaciones GLTB. Miranda logr√≥ el curul, pero hasta ah√≠ hab√≠a establecido una p√©sima relaci√≥n con el actual mandatario brasile√Īo Jair Bolsonaro. O sea, el resultado de las elecciones le cay√≥ a la pareja interracial como una patada en el h√≠gado.

En agosto de 2013 Miranda fue detenido nueve horas en Londres por funcionarios e informado de que debía ser interrogado bajo el artículo 7 de la ley antiterrorista de 2000. Finalmente, las autoridades inglesas lo dejaron abordar el avión que lo devolvía a Rio de Janeiro, sin cargos para detenerlo. Ya desde entonces la pareja se encuentra en la línea de combate. En junio, la organización noticiosa de Greenwald publicó informes que indicaban que el principal oponente de Bolsonaro en la contienda fue encarcelado de manera indebida tan solo seis meses antes de la elección. Esa denuncia, planteó serias preguntas sobre la legitimidad de la victoria de Bolsonaro y puso en tela de juicio la entereza de las instituciones democráticas de Brasil.

Ahora, Greenwald y Miranda, están siendo atacados por Bolsonaro y sus aliados. Han enfrentado amenazas de muerte y hasta se comenta que la policía investiga las finanzas de Greenwald. Los funcionarios del Gobierno del presidente Bolsonaro no han confirmado ni negado el informe, pero la insinuación de que Greenwald es blanco del Estado debido a sus informes noticiosos ha detonado protestas en torno a la libertad de prensa en Brasil.

The Intercept Brasil

El sitio de noticias The Intercept Brasil, una organizaci√≥n noticiosa cofundada por Greenwald, puso en duda la integridad de una amplia investigaci√≥n sobre corrupci√≥n en la que se vieron involucrados algunos de los personajes m√°s poderosos de la √©lite pol√≠tica y comercial de Brasil. Entre ellos, el expresidente de izquierda Lula da Silva, a quien encarcelaron y evitaron que participara en una contienda presidencial ampliamente favorable para el exmandatario. El hombre que presidi√≥ esa investigaci√≥n, el juez federal S√©rgio Moro, se convirti√≥ en una suerte de h√©roe del pueblo para muchos brasile√Īos hartos de la corrupci√≥n y la violencia. Moro, m√°s tarde nominado por Bolsonaro para ser ministro de Justicia, se convirti√≥ en uno de los miembros m√°s populares de su gabinete. Sin embargo, un archivo masivo de conversaciones privadas entre miembros del sistema judicial involucrados en la extensa investigaci√≥n sobre corrupci√≥n, obtenido por The Intercept Brasil, contiene comunicaciones en las que Moro parece cruzar l√≠mites √©ticos y legales en el encarcelamiento contra Lula. Los intercambios muestran que Moro proporcion√≥ asesor√≠a estrat√©gica a los fiscales y les facilit√≥ una pista de la investigaci√≥n. Seg√ļn la ley brasile√Īa, los jueces deben ser √°rbitros imparciales. "Soy un gran defensor de la libertad de prensa, pero esta campa√Īa en contra de la operaci√≥n Lava Jato y a favor de la corrupci√≥n raya en lo rid√≠culo", coment√≥ Moro mediante un comunicado, refiri√©ndose al nombre de ese esc√°ndalo de corrupci√≥n. El flujo constante de art√≠culos de The Intercept Brasil ha provocado que la gente haga llamados a favor de la renuncia de Moro y ha hecho que Greenwald, de 52 a√Īos, sea el principal receptor de los elogios y la furia de quienes se encuentran en los dos extremos de la divisi√≥n pol√≠tica de Brasil. El esc√°ndalo tambi√©n se ha convertido en la primera prueba de resistencia para las instituciones democr√°ticas de Brasil bajo el liderazgo de un presidente que ha pasado gran parte de su carrera pol√≠tica hablando mal de la democracia y alabando el periodo de la dictadura militar en Brasil que termin√≥ en 1985. "Hay una gran pregunta acerca de qu√© tipo de pa√≠s ser√° Brasil", dijo Greenwald durante una entrevista reciente en su casa muy bien vigilada en R√≠o de Janeiro. "¬ŅSer√° un pa√≠s con instituciones democr√°ticas funcionales o se convertir√° en el Estado represor que Bolsonaro anhela y desea?".

El destino de los hackers que alg√ļn d√≠a se ilusionaron con filtrar los datos de la Agencia Nacional de Seguridad de los Estados Unidos (NSA, en sus siglas inglesas) y hab√≠an resuelto un futuro tecnol√≥gico promisor, se encuentran bajo las cuerdas de actitudes siniestras que no han dejado de operar desde el extremo de los opuestos.

 

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