Elecciones en Brasil: el autoritario vs. el preso vs. el místico
Por: Vanessa Barbara / The New York Times
Octubre 2018
Fotografia: Gustavo Basso/NurPhoto, vía Getty Images

En septiembre, a pocas semanas de la primera vuelta electoral en Brasil, Cabo Daciolo anunci√≥ una nueva estrategia para las elecciones presidenciales: dijo que iba a pasar veinti√ļn d√≠as de ayuno y rezo en las monta√Īas.

Daciolo es uno de los m√°s de diez candidatos presidenciales para la primera vuelta del 7 de octubre y sus retiros espirituales no son la √ļnica estrategia poco convencional. Tambi√©n grab√≥ un video en el que les pide a sus partidarios que ya no donen fondos para su campa√Īa sino que recen por el pa√≠s. Dice que una de sus prioridades es proteger a Brasil de la dominaci√≥n de "banqueros, el Nuevo Orden Mundial, los illuminati y los masones". Daciolo, adem√°s, ha denunciado que hay planes para establecer la Ursal, Uni√≥n de Rep√ļblicas Socialistas de Am√©rica Latina; es una teor√≠a de conspiraci√≥n acerca de la eliminaci√≥n de todas las fronteras entre los pa√≠ses para crear una sola naci√≥n comunista latinoamericana... y, claro, es algo que no existe.

Los brasile√Īos ahora se preparan para el fin de un periodo electoral muy peculiar.

Otro candidato, el expresidente Luiz In√°cio Lula da Silva -quien lideraba en las encuestas hasta hace un mes, cuando fue inhabilitado por el Tribunal Supremo Electoral- ha estado en prisi√≥n desde abril. Lula, uno de los pol√≠ticos m√°s populares de la historia brasile√Īa, cumple una condena de doce a√Īos por cargos de corrupci√≥n y lavado de dinero.

Aunque su juicio fue controversial. Alrededor de tres cuartos de la poblaci√≥n brasile√Īa cree que los poderosos solamente quieren evitar que participe en la campa√Īa, de acuerdo con una encuesta de la empresa de investigaci√≥n Ipsos. Sus partidarios creen que Lula, la figura m√°s destacada del Partido de los Trabajadores (PT), es v√≠ctima de un sistema judicial sesgado. Dicen que la evidencia en su contra era insuficiente y que fue obtenida en buena medida por testimonios no confiables de personas que hablaron a cambio de sentencias reducidas.

En agosto, el Comit√© de Derechos Humanos de la ONU, un p√°nel de expertos independientes, solicit√≥ que el gobierno "tomara todas las medidas necesarias para asegurarse de que Lula pueda disfrutar y ejercer sus derechos pol√≠ticos estando en prisi√≥n". De acuerdo con los expertos, Lula s√≠ deber√≠a poder postularse para las presidenciales "hasta que sus apelaciones ante todas las cortes sean completadas en procesos judiciales justos". Con la llamada ley de ficha blanca, aprobada en 2010 por el mismo Lula, los candidatos tienen prohibido tener cargos p√ļblicos durante ocho a√Īos si se ha mantenido una condena penal despu√©s de una apelaci√≥n. (El caso de Lula fue confirmado por un p√°nel de tres jueces en enero).

Lula fue oficialmente expulsado de la contienda en agosto. El PT postuló a un sustituto, el exalcalde de São Paulo y exministro de Educación Fernando Haddad, pero a él le quedan menos de cuatro semanas para presentarse a sí mismo a los votantes si es que llega a haber una segunda vuelta. En algunas regiones del país, Haddad es alguien tan poco conocido que los votantes se han referido a él por otros nombres como "Andrade" y "Adauto".

El nuevo puntero en las encuestas es el antiguo oficial militar Jair Bolsonaro. Es un candidato de ultraderecha que promete una renovaci√≥n pol√≠tica pese a que √©l mismo ha sido siete veces diputado federal. En veintis√©is a√Īos en ese cargo escribi√≥ 171 proyectos y solo dos se volvieron ley. (Tambi√©n propuso y consigui√≥ que se aprobara una enmienda constitucional para que se obtenga un recibo en papel tras usar las m√°quinas de voto electr√≥nico).

Bolsonaro reconoce que solo tiene un "entendimiento superficial" de la econom√≠a, pero eso le importa poco a sus votantes, que lo aman pese a -¬Ņo ser√° justamente debido a?- sus m√ļltiples declaraciones insultando a mujeres, afrobrasile√Īos, personas homosexuales, refugiados e ind√≠genas. Bolsonaro se salv√≥ hace poco de enfrentar cargos de incentivar el odio por el Tribunal Supremo, pero le ordenaron pagarle a una legisladora sobre la que dijo en una entrevista que era "muy fea" y alguien a quien no "valdr√≠a la pena violar".

Pese a su pol√©mica ret√≥rica, fue sorpresivo que Bolsonaro fuera apu√Īalado en un mitin el pasado 6 de septiembre. El sospechoso asegura que segu√≠a las √≥rdenes de Dios. El candidato sufri√≥ heridas abdominales severas y pas√≥ veintitr√©s d√≠as en un hospital. (El apu√Īalamiento no parece haber tenido mucho efecto en los sondeos).

Bolsonaro se ha mostrado nost√°lgico por aquellos a√Īos en los que Brasil era una dictadura; durante m√°s de dos d√©cadas ha abogado por el regreso de un gobierno militar. "Nunca resolveremos los serios problemas nacionales con esta irresponsable democracia", dijo en 1993. La revista The Economist lo calific√≥ en un art√≠culo reciente, de manera fiel, como "una amenaza a la democracia". En septiembre transmiti√≥ en vivo desde su camilla en el hospital y arroj√≥ dudas sobre el sistema de votaci√≥n electr√≥nica de Brasil. "En la segunda vuelta la principal preocupaci√≥n no es perder el voto, sino perder por fraude", dijo. Hay preocupaciones de que se niegue a aceptar los resultados de la elecci√≥n en caso de que pierda.

El nivel de rechazo de los votantes hacia Bolsonaro, de 42 por ciento, es el m√°s alto para todos los candidatos, de acuerdo con la encuestadora Ibope. Es una cifra tan alta que un grupo llamado Mulheres Unidas contra Bolsonaro (Mujeres unidas en contra de Bolsonaro) sum√≥ 2,5 millones de integrantes en tan solo unas semanas. En Twitter, la etiqueta #EleN√£o (√Čl no) se volvi√≥ viral. Pero los niveles de rechazo al PT y a Haddad tambi√©n son altos, de un 29 por ciento, sobre todo entre las √©lites.

As√≠ que tenemos a un candidato que est√° rezando en las monta√Īas, un excandidato en prisi√≥n, uno cuyo nombre nadie recuerda y otro que parece estar haciendo planes en contra de la democracia.

Personalmente, me encantar√≠a votar por un activista social de 36 a√Īos llamado Guilherme Boulos, uno de los principales l√≠deres del movimiento de Trabajadores Sin Techo y una fuerza emergente de la izquierda. Su prioridad es combatir la inequidad social al aumentar la inversi√≥n p√ļblica en infraestructura, vivienda, salud y educaci√≥n. Su agenda pol√≠tica es mucho m√°s radical que la del PT.

Pero seg√ļn las encuestas hay menos brasile√Īos que pretenden votar por Boulos que por el mon√°stico Cabo Daciolo y sus preocupaciones sobre los masones y el iluminado.¬†Las leyes electorales brasile√Īas establecen que debe haber un balotaje si ning√ļn candidato consigue la mayor√≠a de los votos este domingo. Entonces, ¬Ņqu√© debe hacer alg√ļn brasile√Īo que s√≠ quiera justicia social y no quiera ver retroceder a su pa√≠s? Por el momento, la mejor opci√≥n es un voto t√°ctico por Andrade.

Digo, por Haddad.

Es una l√°stima que as√≠ sea y que en una campa√Īa tan extra√Īa m√°s gente a√ļn quiera votar por las ilusiones que por ideales de la izquierda.

 

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