Odebretch, la corrupci贸n y nosotros
Por: Edmundo Paz Sold谩n / El Deber
Febrero 2017
Fotografia: REUTERS

Hace tres a帽os viv铆a en R铆o de Janeiro cuando la Operaci贸n Lava Jato explot贸 en el Brasil; el juez S茅rgio Moro, a cargo de la operaci贸n m谩s grande contra la corrupci贸n en el Brasil -toc贸 a un par de presidentes, llev贸 a m谩s de 80 personas a la c谩rcel, involucra el lavado de $us 8.000 millones-, se convirti贸 de la noche a la ma帽ana en un h茅roe popular, con tapas en las revistas y su nombre convertido en sin贸nimo de la lucha contra un mal end茅mico en el pa铆s amaz贸nico; eran d铆as previos al Mundial de F煤tbol, y se hablaba de las sumas gigantescas que se hab铆an embolsado algunos pol铆ticos por la construcci贸n de estadios. Vi marchas en las calles, pero apenas comenz贸 el Mundial la gente se calm贸; por un tiempo, al menos, porque poco despu茅s Lavo Jato comenz贸 a tocar a las puertas de Lula y logr贸 un impulso renovado.


Al principio de la investigaci贸n de Moro el enfoque estaba en Petrobras, la empresa estatal de petr贸leos, que era la que ped铆a los sobornos en las licitaciones de sus grandes proyectos, pero luego cayeron las grandes constructoras -sobre todo Odebrecht-, que eran las que pagaban los sobornos y compraban a dirigentes de Petrobras y a pol铆ticos que deb铆an aprobar las licitaciones. Se sospechaba que el m茅todo usado por Odebrecht en Brasil hab铆a sido aplicado por toda Am茅rica Latina: Alberto Youseff, uno de los principales blanqueadores de dinero, ten铆a en su poder una lista de 750 proyectos llevados a cabo a lo largo del continente cuando fue arrestado por la Polic铆a. Solo era cuesti贸n de tiempo para que explotara; lo hizo a fines del a帽o pasado, gracias a un acuerdo de delaci贸n premiada por el que los principales dirigentes de Odebrecht -entre ellos Marcelo Odebrecht, su expresidente- se decidieron a hablar para evitar sanciones menores.
Ya son al menos seis pa铆ses los afectados directamente por Lava Jato, y el esc谩ndalo ha tocado no solo a Lula, sino al expresidente peruano Alejandro Toledo en Per煤, y al presidente Juan Manuel Santos en Colombia. Lo de Lula fue un golpe moral y simb贸lico muy fuerte, porque el jefe del PT era visto como uno de los grandes l铆deres de la izquierda continental; si Lula ca铆a, tambi茅n se desmoronaba la fe en los movimientos neopopulistas surgidos a fines del siglo pasado para combatir los excesos salvajes del neoliberalismo (y se mostraba que la corrupci贸n no era un privilegio de la derecha).

En el caso peruano, Odebrecht reconoci贸 que pag贸 a altos funcionarios de tres gobiernos -Toledo, Humala y Garc铆a- sobornos de casi $us 30 millones entre 2005 y 2014; el m谩s beneficiado fue Toledo, que habr铆a recibido 20 millones por adjudicar la licitaci贸n de los tramos II y III de la carretera Interoce谩nica Sur. El caso colombiano es m谩s enredado: un excongresista que actuaba como intermediario de Odebrecht confes贸 haber dado el 2014 un mill贸n de d贸lares a la campa帽a del presidente Santos, y luego se retract贸, no sin que antes se hiciera eco de sus palabras el fiscal general y amplificara la acusaci贸n; la investigaci贸n se ha iniciado, y promete enlodar la campa帽a presidencial del pr贸ximo a帽o. Como dice el analista Ricardo Silva Romero, se trata de una "versi贸n previsible, y de bajo presupuesto... de la espeluznante House of Cards".


La senadora Claudia L贸pez, una de las pol铆ticas m谩s importantes en Colombia, ya se ha anunciado como precandidata presidencial bajo el programa central de la lucha contra la corrupci贸n: "Estamos comprometidos con la paz, por supuesto, pero lo que realmente va a frenar la paz es que... este mar de corrupci贸n y politiquer铆a siga gobernando este pa铆s.

驴Qui茅n va a hacer las carreteras, a construir las escuelas, o incorporar a los campesinos del pa铆s, si todo se lo roban?" 驴Llegar谩 lejos? Dif铆cil. Luchar contra la corrupci贸n aparece de tanto en tanto en las agendas de los pol铆ticos y los partidos, pero en el continente el tema nunca ha adquirido el peso como para encumbrar a un l铆der que maneje ese discurso. "Roba, pero hace obra", ha sido m谩s bien una de las frases que ha definido nuestra relaci贸n laxa con la corrupci贸n de nuestros pol铆ticos. Nos indignamos, pero quiz谩s no lo suficiente (en Rumania, hace poco, un decreto aprobado para suavizar las penas contra la corrupci贸n sac贸 a la gente a las calles y se logr贸 que el ministro de Justicia renunciara y la nueva ley fuera revocada; 驴ocurrir铆a eso aqu铆?).


Nuestra cultura no ayuda -驴c贸mo quejarnos de esas coimas enormes si a nosotros nos viene la tentaci贸n de coimear apenas nos detiene un polic铆a o a la hora de hacer tr谩mites?-, y nos faltan instituciones fuertes -la justicia brasile帽a parece ser una excepci贸n- y procesos transparentes que nos hagan sentir que nuestras quejas son escuchadas y producen alg煤n efecto; en Bolivia, los casos del Fondioc y la empresa china CAMC son los ejemplos m谩s recientes de esc谩ndalos de corrupci贸n que han hecho que caiga uno que otro chofer o secretaria pero no han tocado a los de arriba; ni siquiera ha habido una investigaci贸n seria, pues el partido en el Palacio Quemado domina tambi茅n en el Congreso y a los jueces.


Habr谩 m谩s arrestados en el continente por culpa de Odebrecht (la constructora tambi茅n oper贸 en Bolivia; 驴alguien lo investigar谩?). Puede que caigan Toledo y otros peces grandes, y nos quedaremos con la sensaci贸n de que se ha hecho lo que se ten铆a que hacer, y pasaremos p谩gina, aliviados. Pero la corrupci贸n entre nuestros pol铆ticos y empresarios no desaparecer谩, no solo por culpa de la naturaleza humana, tan fr谩gil, sino tambi茅n porque no emprenderemos las medidas de fondo necesarias para evitar nuevos esc谩ndalos.

Nos queda el voto contra el partido corrupto en una futura elecci贸n, pero nada m谩s, ning煤n cambio ni en las leyes ni en las costumbres que intimide un poco m谩s a quienes corrompen y se dejan corromper. Nuestras instituciones seguir谩n siendo fr谩giles, nuestra justicia f谩cilmente comprable, nuestros procesos de licitaci贸n de obras manejados en la oscuridad. Los empresarios y pol铆ticos aprender谩n las lecciones erradas del caso Odebrecht; no a luchar contra la corrupci贸n de verdad, sino a ver c贸mo hacer la siguiente para no dejarse atrapar

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Opinion
Artículos Relacionados:
Personajes