"La Haya" y sus consecuencias en lo interno
Por: Por Cayo Salinas
Junio 2015

Si algo cuenta como componente capaz de aglutinar sentimientos, posturas ideol√≥gicas, intereses y aspiraciones, es el tema del mar. Los bolivianos, al ser as√≠,¬†¬† tenemos una visi√≥n clara respecto a lo sucedido y a la vigente¬† "deuda hist√≥rica continental"¬† con Bolivia y su desarrollo, de ah√≠ que todo reclamo, acci√≥n y¬† gesti√≥n que toque emprender en este campo, merecer√° el apoyo ciudadano ante una causa com√ļn y unificadora. Recuerdo que en alg√ļn momento llegamos a pensar que la existencia de lazos sangu√≠neos entre un expresidente y su nieto chileno, pudieron abrir el camino de una negociaci√≥n que responda a nuestras expectativas. No fue as√≠ y la t√≥nica diplom√°tica - s√≥lo a nivel consular -¬† mantuvo en todo momento una frialdad que aun con la agenda de los trece puntos, no¬† pudo ser rebasada y pese a que existieron episodios en los cuales Chile habl√≥ de¬† acceso soberano.

Bajo el Gobierno de Evo Morales este asunto adquiri√≥ ribetes a los que antes no se lleg√≥, lo que obliga a destacar la gesti√≥n, habilidad y decisi√≥n del presidente de la Rep√ļblica de presentar una demanda internacional contra Chile m√°s all√° de que la misma vaya, a mediano o largo plazo, alcanzar el √©xito que todos deseamos. Se acudi√≥ al expediente del derecho internacional p√ļblico que siempre estuvo ah√≠, y a las herramientas que te otorga en procura de obtener¬† un fallo que¬† de manera mandatoria ordene a Chile negociar un acceso soberano al Pac√≠fico en los t√©rminos de propuestas que en el pasado pudieron haber sido exteriorizadas.

Lo concreto, en todo caso, es que el Gobierno actuó responsablemente, lo que permite avizorar un quiebre en nuestra tradicional postura en foros internacionales y en las relaciones con Chile, las mismas que, a partir de la demanda e independientemente del resultado que arroje, serán diferentes.  Ahora bien, la gestión, que no busca -por el pacta sunt servanda- la revisión del Tratado de 1904, tiene connotaciones que van más allá del plano internacional.  Y es que lo que acontece en La Haya, amén a las repercusiones de orden jurídico y diplomático, generarán un impacto en lo interno de tipo político y electoral, importante.

Me explico: el Gobierno de manera paralela  y no casual, está catapultando para sí lo positivo de lo que se está haciendo con la demanda a Chile. Esta acción ha significado un repunte en la imagen del presidente porque tiene a todos los bolivianos apoyando cada paso que se da, habida cuenta que el objetivo central es acceder al mar con soberanía, así ese logro importe un rédito de dimensiones descomunales que de darse en esta gestión,  no le quede duda, haría a Evo presidente una y otra vez.  Por tanto, el primer gran ganador de esta cruzada es Evo por el acierto que tuvo en tomar la decisión de hacer algo más que la tradicional gestión diplomática bilateral en su momento, multilateral después.

El otro gran ganador es Carlos Mesa, se retorne o no al mar. Ha sido cuestionado en algunos escenarios por su actuación política, lealtad incluida;  respetado en otros por su actuación como periodista y elegido por Evo para ser el vocero de la causa marítima. Mesa, más allá de cómo vaya a terminar el periplo judicial en La Haya, será un firme candidato a la Presidencia y no por el MAS. Ese es su gran objetivo, más allá del natural y básico deseo de lograr un triunfo rutilante  en la causa judicial. Y es que el Gobierno está creando y fortaleciendo  la imagen de quien será  su futuro contendiente y quien tratará de alzarse como la alternativa más viable al actual modelo y a lo que representa (el MAS) en términos electorales y políticos quizá, sin pensarlo.

Esa la gran paradoja, por lo que más allá de ella, lo que anhelo es alzarnos con una victoria resonante en La Haya, porque de ser así, la historia habrá hecho historia. Sobre los ganadores políticos internos, los hechos están a la vista. El tiempo lo dirá.

 

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