Idiotas de nuevo
Edición "dat0s 212"
Por: Zana Petkovic
Julio 2018

Escribo sobre esto porque un amigo me invite a escuchar la conferencia que est√° dictando el conocido analista profesor de la prestigiosa Universidad de Harvard, Jeffry Sachs. Justo estos d√≠as cuando la locura de f√ļtbol y la posibilidad de ganar la apuesta en el equipo familiar de qui√©n ser√° el nuevo campe√≥n de este deporte tan popular me ocupa la mente y todas mis ambiciones.

Mi amigo, se olvido que tengo TV y en este aparato puedo ver y oir todo lo que CNN y otros dicen para informarnos y sobre todas las cosas importantes que afectan nuestras vidas en cada instante. Prefiero concentrarme en los quehaceres relacionados al Mundial de Rusia, digo. Debemos estar atentos al trabajo de los arbitros. Este VAR nos trajo tantas dudas. Nada de Sachs y su ret√≥rica que en las √ļltimas d√©cadas utiliza para lavar su viejo gran pecado; aquel rol que jug√≥ de analista a la perfecci√≥n en el proceso del robo bestial, divisi√≥n y destrucci√≥n implacable de la Rusia de aquel entonces, la de Boris Yeltsin.

Ahora no tengo ni inter√©s ni tiempo para registrar ni una sola palabra de la cacofon√≠a unisona que la elite que rodea el centro de mando en Washington repite disgustada por su error. Ya van dos a√Īos que los medios del Imperio de Norte tratan de convencernos que su presidente es un idiota. Los mismos que con tanto esfuerzo, hace tan corto tiempo, nos quer√≠an convencer que en las elecciones presidenciales las iba a ganar la se√Īora Clinton.

Prefiero ver f√ļtbol, repito. Un penal es un penal. Simple. No fue as√≠ en el caso del arbitro alem√°n Brih. Solo √©l sabr√° por qu√© se hizo de la vista gorda cuando dos jugadores de la selecci√≥n suiza cometieron falta contra un jugador serbio en el partido decisivo para seguir en el campeonato. Una falta que merec√≠a penal a favor de las √°guilas de Serbia.

Hubo una discusion sobre los simbolismos nacionalistas; tema pol√≠tico de un Estado ilegal y esta √°guila noble; c√≥mo funcion√≥ el lobby alban√©s, si es que hubo tal, en este vaiven deportivo, posiblemente nunca llegamos a saber. La verdad es que la selecci√≥n Suiza se fue a casa despu√©s de ser derrotada por Suecia. El juez Brih tuvo que terminar su trabajo en este mundial y regresar a casa. No hay mucha informaci√≥n de c√≥mo lo recibieron sus compatriotas que tienen ya bastantes dolores de cabeza despu√©s de que su ministro de Gobierno,¬† Helmut Zehofer, hijo de camionero, dos veces divorsiado y sin t√≠tulo de bachiller (cat√≥lico practicante, l√≠der del Partido Democrata Cristiano Conservador) casi provoca la ca√≠da del Gobierno y caus√≥ caos en Alemania justo en el momento cuando el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, trabaja con toda su energ√≠a para destruir la Uni√≥n Europea y Mosc√ļ y Ankara apuntan con √≠mpetu en la misma direcci√≥n.

Zehofer no la quiere a la se√Īora Merkel porque la presidenta de Aleman√≠a le hace recuerdo cada d√≠a que se puede hacer politica con √©xito sin ser c√≠nico. En cuanto al arbitro alem√°n Brih y su equipo de colaboradores, ellos eligieron evitar el lio con los lobistas de la sospechosa. Mejor pasar una verg√ľenza profesional que temer por su integridad. De todas maneras, Trump, al menos ha demostrado que puede hablar con cualquiera. Hasta con Kim Jong-un.

Lo √ļnico divertido de todo resulta la opci√≥n de ganar la apuesta familiar para sonreir sin peligro de ser etiquetado de idiota.

 

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