Socialismo y orgasmo
Por: Zana Petkovic
Diciembre 2017

o ¬Ņpor qu√© algunas mujeres prefieren el socialismo?

 

Catarina Liskova, profesora de la Universidad de la Republica Checa, dice que en los a√Īos sesenta los sex√≥logos checoslovacos comenzaron estudiar el orgazmo femenino enfoc√°ndose en la igualdad de g√©nero como el centro de la satisfacci√≥n de la mujer. Abogaban por una mayor participaci√≥n del hombre en los trabajos de casa, la educaci√≥n y cuidado de los hijos: "de lo contrario, no habr√° nada de buen sexo...", aseguraban los expertos comunistas.

Los antrop√≥logos de la Universidad de Varsovia (Polonia) comentan que los sex√≥logos de la era comunista "no limitaban el sexo al mero disfrute f√≠sico, de lo contrario, resaltaban la importancia del contexto cultural y social en la satisfacci√≥n sexual". Estas fueron, en realidad, las respuestas de los estados socialistas, a la pregunta de c√≥mo lograr el balance entre la vida profesional y privada. Ning√ļn estimulo, aseguraban los sex√≥logos, podr√≠a llevar hacia la satisfacci√≥n si la mujer est√° demasiado cargada con trabajo, responsabilidades y estr√©s que provoca la preocupaci√≥n por su futuro y bien estar econ√≥mico. En los sistemas socialistas, las mujeres ten√≠an reconocimiento social m√°s que nunca antes en la historia y por ello un fuerte aliento y sentimiento de poder y libertad de decisi√≥n sobre su propia vida. De esta manera la mujer ten√≠a plena libertad de satisfacer su libertad emocional y sexual.

El estudio comparativo sociol√≥gico entre Alemania de Este y la Occidental realizada despu√©s de la unificaci√≥n en los a√Īos noventa, demuestra que las mujeres que viv√≠an al lado Este del "Muro" ten√≠an doble m√°s de orgasmos que las del lado Occidental. Los investigadores quedaron perplejos, y con raz√≥n, ante esta desigualdad en la satisfacci√≥n sexual, espec√≠ficamente por el hecho que las mujeres del lado Este ten√≠an la vida mucho m√°s sacrificada y limitada de recursos.

Por otro lado, las mujeres en Alemania  Occidental en la época postguerra disfrutaban de las bondades de un sistema llamado capitalista en desarrollo quedándose en casa sin tener necesidad de trabajar. Y como siempre hay un "pero", practicaban menos sexo. El poco sexo que tenían era de menor calidad que aquel que practicaban las mujeres del lado Este, socialista, que tenían que esperar largas filas para abastecerse de papel higiénico. Las científicas sexólogas llegaron a la conclusión que el sistema liberal capitalista le quitó a la gente desarrollar relaciones románticas sanas. "En la época autoritaria de los regímenes comunistas y /o socialistas  faltaban muchas cosas pero amor y romance no faltaban. Aunque divorciada, la mujer tenía trabajo y sueldo suficiente que le permitía vivir libremente sin necesidad de ser mantenida. Las mujeres vivían a su gusto antes de los noventa del siglo veinte; libres y satisfechas, mucho más que sus hijas que hoy en día, "Mi madre me presiona demasiado porque no entiende lo difícil que es tener un hijo en estos tiempos -era mucho más fácil en los noventa, antes de la caída de muro de Berlín-. Mi madre tenía derecho al descanso meses después de parto, su trabajo la esperaba, había guarderías gratuitas. Yo trabajó a contrato sin seguridad a un empleo estable", comenta la hija de una mujer que nació en el sistema comunista.

Tal vez es difícil creer pero en los regímenes socialistas, la emancipación femenina era considerada parte elemental para la construcción de una sociedad científico-socialista del futuro. Los bolcheviques dieron su voto a la mujer antes que lo hagan los capitalistas de América del Norte. La mujer en Europa del Este tenía sexo y romance en abundancia; mantenía el sentimiento de control de su vida propia y seguridad en un futuro tranquilo, tal vez no brillante, pero con visión clara y de poder influir en ella misma. No era necesario tener alto nivel económico y vivir en un sistema político perfecto. De modo que su vida sexual también era de mayor calidad y de gran satisfacción.

 

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Opinion
Personajes
Corresponsales
El hambre no importa 
Por: Martín Caparrós / The New York Times
La morgue itinerante 
Por: Jorge Zepeda Patterson / El País
Elecciones en Brasil: el autoritario vs. el preso vs. el m√≠stico 
Por: Vanessa Barbara / The New York Times
Cuando el periodismo se vuelve mitolog√≠a 
Por: Jorge Carrión / The New York Times