Un final absurdo
Edición "Dat0s 197"
Por: Zana Petkovic
Febrero 2017

La libertad, la muerte, la soledad, el amor....el sentido de la vida. Desde siempre fueron los temas que trataron de descifrar los grandes fil√≥sofos y pensadores. Antiguos y modernos. El psiquiatra se convierte en el paciente y el enfermo en el analista. Los papeles cambian seg√ļn el escenario de una obsesi√≥n llevada al extremo por la intriga y la pasi√≥n.

Un ser sensible nunca se debe descubrir del todo. Muy fácilmente se convertirá en la víctima de una traición. El perseguidor resulta ser la presa y el perseguido vence al final de la historia. Hay un dicho que reza  -ser bueno es lo mismo que ser tonto- decía mi madre en tono de burla, algo irónica pero no sin cierta melancolía en su mirada. El muy generoso corre peligro de quedarse sin nada y comenzar a mendigar.

Repetir los errores de generaci√≥n en generaci√≥n siempre escribiendo el mismo escenario. Casi con las mismas palabras. ¬ŅSer√° que la vida nos fue dada solo para procrear?, dijo alguien. El resto parece que lleva al extremo del absurdo. La verdad absoluta podr√≠a ser aquella¬† verdad dibujada por Dios o podr√≠a ser una ficci√≥n impuesta por el hombre para distraernos y llevarnos hacia el final de la vida de una manera menos dolorosa. ¬†La discusi√≥n que llevo al absurdo comienza con la pregunta: ¬ŅQui√©n es el mago m√°s atractivo? ¬ŅDios o el hombre? ¬ŅO acaso son lo mismo? Dios hecho hombre y viceversa. Demasiados temas que llevan a uno hacia el estado de una casi exasperaci√≥n.

Es que acaso existe un tratamiento de desintoxicaci√≥n de los desencantos. Y encantos. El gran Shakespeare compra la vida con un tejido de encaje fino compuesto por historias entrelazadas e interminables. Picasso sobrepone, confunde, destruye, perfecciona. Juana de Arco hoy ser√≠a feminista tal vez. Los idiotas gobiernan naciones. Se imponen nuevas reglas cada vez m√°s monstruosas. Los muros dividen a la gente. Reinas de hielo manejan las grandes corporaciones. Millones de seres humanos viven tragedias; la muerte y la desorientaci√≥n humana¬† son casi un modus vivendi. La esclavitud impera. El sombrerero cambia su taza de t√© por una bebida m√°s fuerte y Alicia recurre a las drogas m√°s placenteras. Pronto el mundo entero¬† estar√° envuelto en el humo del cannabis y todo estar√° bien. El conejo no es m√°s que un animal de laboratorio. En fin. "Si esto es la vida por favor¬† dejen que regrese de donde vine", grit√≥ un beb√© a pocas horas de nacer. Nadie le hizo caso, claro est√°. Para la √ļltima p√°gina y un poco de espacio es suficiente. La vida misma.

 

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