Las elecciones primarias y sus actores
Edición "Dat0s 217"
Por: Redacci贸n Dat0s
Diciembre 2018

Que movida genial no podr铆a articular la mente de los funcionarios embarcados en ponerle m谩s un rompecabezas a la desorientada oposici贸n. Las elecciones primarias, dise帽adas por el Gobierno como un sistema moderno, sin贸nimo de las democracias civilizadas, encontr贸 a los actores de la pol铆tica en un segundo nivel; desprevenidos y desarticulados. La genial movida puso de inmediato en juego las proyecciones desordenadas en la que se miden con su propia vara los tradicionalistas de la oposici贸n. El c谩lculo no hizo otra cosa que sellar la tendencia; el camino disperso por el que transita la oposici贸n. Incapaz de generar un frente arrollador y 煤nico. Incluso incapaz de ponerse a armar el rompecabezas arrojado por el oficialismo sabiendo el resultado. En ese espacio adverso y muy estrecho de 茅xito, los partidos de la oposici贸n en carrera contra el tiempo no han conseguido encontrar sus piezas. El enredo y la confusi贸n son una radiograf铆a de la marcha impetuosa que parece tomar la reproducci贸n de Evo Morales a un nuevo periodo. Esta vez hasta el 2025.

Ante la ausencia de ese elemento articulador, varios presidenciales con sus aliados incluidos han encargado protagonismo en las hojas de c谩lculo para ver hasta d贸nde pueden llegar en su intento de pelear a Evo Morales para arrebatarle la presidencia que ejerce hace 12 a帽os ininterrumpidamente:

Evo Morales

Picard铆a para la pol铆tica es apenas una interpretaci贸n simplista por la cantidad de mensajes que el jefe de Estado se gasta al d铆a. Se ha convertido en el 煤nico presidente que ha gobernado tanto tiempo, pero adem谩s el 煤nico que ejecuta a su manera en una administraci贸n que no acude a la tolerancia y que por lo general peca de excesos. Hay varios sectores dentro de las organizaciones sociales que miran con cautela su nominaci贸n a la presidencia pero est谩 claro que Evo Morales Ayma representa los intereses de las mayor铆as rurales apostadas en las grandes ciudades; el voto en el campo es decisivo en esta elecci贸n. En los 煤ltimos sondeos Evo mantiene ventaja sobre el segundo Carlos Mesa, aunque de acuerdo a los estrategas comunicacionales del masismo, el tiempo corre como enemigo p煤blico sobre el candidato por el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI). Evo se las vuelve a jugar con exceso de confianza en todas las movidas que pasan por sus manos. Ser谩 dif铆cil restarle protagonismo a quien es un protagonista nato de la pol铆tica en los 煤ltimos 15 a帽os. Hay sectores que han jurado contrarrestar el efecto electoral especulando sobre una crisis econ贸mica. Fiel a su estilo, Morales ha salido con innovadoras propuestas a los sectores influyentes del empresariado cruce帽o donde radica el desarrollo gravitante del pa铆s. Ese apoyo traducido en votos no ser谩 tan contundente, pero definir谩 como nunca su futuro. Hay un grueso sector privado que volver谩 a respaldar su candidatura por cuarta vez consecutiva.

Carlos Mesa

El periodista tuvo momentos de gloria en su papel de vocero de la demanda mar铆tima. El fracaso de La Haya es un tanto el fracaso de 茅l tambi茅n. No medit贸 las consecuencias y salt贸 r谩pidamente del barco que se hund铆a anunciando su postulaci贸n como candidato a la presidencia por el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI). Mucho se ha dicho de 茅l y de su decisi贸n desde entonces. Por ejemplo, no han faltado quienes en el propio oficialismo hayan advertido que esa postulaci贸n esta concertada con el Gobierno y que le es 煤til en la medida que el periodista e historiador tiene muchas m谩s sombras que luces que arrasar谩n con el tiempo su crecimiento electoral. "Ya ha sido presidente y renunci贸 tres veces en momentos cr铆ticos", dicen algunos de sus detractores. Otros recuerdan que abandon贸 un Gobierno moribundo por cuestiones de c谩lculo pol铆tico y destroz贸 sistem谩ticamente en su administraci贸n a los partidos tradicionales. Hay un tercer grupo no entando, mimetizado en la defensa de algunas garant铆as individuales, entre ellas la libertad de expresi贸n, la manipulaci贸n de la justicia y la corrupci贸n; adem谩s de otros tantos casos. Ellos ven a Mesa como un salvador que llega segundo, aunque quiz谩 con el aliento agotado.

Jaime Paz Zamora

A Jaime Paz habr谩 que recordarle que tantas idas y venidas en la pol铆tica boliviana, lo deja en una posici贸n artera de ataque. Puede aducir que en su Gobierno (1989 - 1993) no se mat贸 a ninguna persona en las protestas que han dominado el escenario pol铆tico a lo largo del tiempo desde la recuperaci贸n de la democracia. Otro indicador de respeto a su persona abre brecha en relaci贸n a la estabilidad olvidada que se gest贸 en su administraci贸n y, finalmente, su refinamiento para respetar las reglas de juego impuestas por la democracia: la alternancia de poder. Pero con el mismo empe帽o que se destacan las cualidades del l铆der del ex MIR, que hoy postula por un espacio en la pol铆tica boliviana con la Democracia Cristiana, se apuntan en la misma medida sus errores del pasado. Probablemente el ex jefe de Estado sea m谩s consciente que otro de su talla en gestar acuerdos olvidando su lucha del pasado; el oportunismo es una cualidad innata en Jaime Paz. Ese motor que lo ha llevado a perder gran parte de las conquistas que se hab铆an gestado en los tiempos de la lucha contra la dictadura y el autoritarismo, son las armas convencidas que se alinean en su contra en cualquier escenario electoral. Quiz谩 Jaime Paz deba atacar en esta elecci贸n m谩s de lo que haya pensado alguna vez al volver al ruedo de la efervescente pol铆tica nacional.

V铆ctor Hugo C谩rdenas

Ha peleado ramales del mismo estilo que el resto sin mayores luces que el ataque de choque, no apropiado en 茅l. Durante su gesti贸n en la vicepresidencia en el Gobierno de S谩nchez de Lozada (1993 -1997) sucedi贸 sin darse cuenta el tiempo respetuoso de su rol; exuberante por su condici贸n de persona. Hoy la principal esencia de ese matiz ha sido borrada con el polvo m谩gico de la misma cura. Atropellaron su intimidad y hasta se puede decir que mimetizaron su identidad para alejarlo de cualquier profilaxis posible que le rindiera atributos de clase. Fue sentenciado, su casa tomada por hordas que no se inmutaron guiadas por el atropello de la negaci贸n que es un rasgo ancestral de la cultura aimara. 脡l no habr铆a fomentado en su calidad de l铆der acto semejante. V铆ctor Hugo C谩rdenas lleva esa carga emocional algo pesada en sus intervenciones. La encrucijada esta puesta. Es candidato por Unidad C铆vica Solidaridad UCS, sigla que sostienen los hijos del desaparecido Max Fern谩ndez. Se pone en carrera quiz谩 con mucha m谩s probabilidad que otros en su af谩n de desnudar los quistes del poder. Tarea dif铆cil para quien ha sido considerado como el reflejo de un mar de tranquilidad que le ha sido robada.

Rub茅n Costas

El gobernador de Santa Cruz es un hombre afortunado en las estructuras de la cruce帽idad, pero lo evidente es que necesita aliados para su expansi贸n en el pa铆s. El apoyo a Leyes, ex alcalde Cochabamba y sus posteriores acercamientos a Luis Revilla, alcalde de La Paz, pon铆an en un sitial de indiscutida expectativa a Costas en el plano de los reconocimientos membretados que llevan su firma. La detenci贸n del ex alcalde cochabambino parec铆a apuntarlo a 茅l por la forma c贸mo se gest贸 la detenci贸n por el efecto carambola que apuntaba en la otra banda al gobernador cruce帽o. Costas se ha granjeado simpat铆as que van m谩s all谩 de su posici贸n geogr谩fica pero su mirada no es descollante en las probabilidades de ocupar el sill贸n de mando del pa铆s. Eso lo sabe muy bien. Por eso cuando Samuel declin贸 la cabeza de la formula Bolivia dijo No, qued贸 abruptamente descolocado y evit贸 jugar en primer plano de la pol铆tica nacional. Declin贸 sus aspiraciones presidenciales, inc贸modo a Samuel que qued贸 fuera y tuvo que buscar una salida decorosa invitando al senador Ortiz al ruedo de la disputa nacional con muy pocas probabilidades de crecimiento. Costas demostr贸 una vez m谩s ser actor de segunda fila y ahora ha apostado toda su artiller铆a a la Alcald铆a cruce帽a.

Comentar
Imprimir
Enviar Articulo

Comentarios sobre el artículo
El contenido de los comentarios es de entera responsabilidad de los usuarios y no reflejan necesariamente la linea editorial de la revista Datos.
Nombre
E-mail
Comentario
Copie el código de seguridad:
 »» 
SUSCRÍBASE AHORA
Ingreso Suscritos
Lo más leido en:
Pol铆tica
Artículos Relacionados:
Especiales
Personajes
Gobierno