Qu√© habilidades deber√≠an ense√Īar a los ni√Īos para llegar a ser CEO de Google
Por: BBC Mundo
Enero 2019
Fotografia: Getty Images

Cuando Sergey Brin y Larry Page fundaron Google en 1998, también crearon un algoritmo para contratar gente.

El objetivo era encontrar a los alumnos de ciencias de la computación con las notas más altas dentro de las mejores universidades del rubro.

En otras palabras, buscaban otras mentes como las suyas, pues creían que la tecnología solo podía ser comprendida por gente especializada en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por el acrónimo en inglés).

La sorpresa lleg√≥ 12 a√Īos despu√©s cuando analizaron la informaci√≥n hist√≥rica de contrataciones, despidos y ascensos, y descubrieron que entre las caracter√≠sticas m√°s importantes para crecer en Google, ser excelente en STEM aparec√≠a reci√©n octavo en la lista.

"En el contexto de Google, siempre creímos que para ser un gerente, particularmente en el área de la ingeniería, tenías que ser un técnico tan o más experto que las personas a tu cargo", dijo el entonces vicepresidente de Recursos Humanos de la empresa, Laszlo Bock, al diario The New York Times.

Sin embargo, el listado estaba encabezado por "habilidades blandas" como ser un buen guía, preocuparse por el éxito y bienestar de los empleados, y comunicarse bien.

Para la profesora y académica estadounidense Cathy N. Davidson existe "un completo desfase" entre el sistema educativo y lo que necesitamos para "tener carreras y democracias exitosas", con "ciudadanos del mundo sabios, responsables y serios", dijo a BBC Mundo.

La autora de libros como "La nueva educación: cómo revolucionar la universidad para preparar a los estudiantes para un mundo fluctuante" (2017) cree que formamos a los jóvenes para la era industrial y las necesidades laborales del siglo XIX, y no para un futuro tecnológico.

En el marco de la conferencia "Nobel Prize Dialogue", organizada el s√°bado pasado en Santiago de Chile por la propia Fundaci√≥n Nobel, Davidson habl√≥ de temas como los mitos de la educaci√≥n y por qu√© las "habilidades blandas" no se ense√Īan a pesar de que pueden convertirte en el CEO de Google.

¬ŅPor qu√© es importante revolucionar la universidad, como afirma su √ļltimo libro?

La principal razón es que hemos heredado una serie de infraestructuras y principios muy específicos que pensamos que son intrínsecos a la educación, pero en verdad fueron inventados para un tiempo y lugar muy específicos: el siglo XIX en la era industrial.

Este fue el momento en que las personas y la comunidad tuvieron que ser entrenados para formas tradicionales de trabajo con las nuevas m√°quinas.

Los granjeros deb√≠an ser entrenados para convertirse en empleados de f√°bricas. Entonces, la educaci√≥n p√ļblica obligatoria se expandi√≥ por todo el mundo como un sistema de adiestramiento.

Por otra parte, hubo quienes fueron entrenados para pertenecer a una clase gerencial profesional, a quienes se les empez√≥ a ense√Īar un conjunto muy espec√≠fico de pr√°cticas universitarias.

Es en esa √©poca que, por ejemplo, se inventaron las pruebas de coeficiente intelectual y de m√ļltiple opci√≥n, con la idea de automatizar el proceso de incorporar conocimiento.

Hoy vivimos en un mundo que ha cambiado radicalmente por internet y que sabemos lo que ha hecho a la democracia.

Es un mundo donde cualquier persona puede comunicar una idea sin un editor que certifique la informaci√≥n, sin ning√ļn tipo de autenticaci√≥n y sin siquiera tener que develar su identidad, o donde el presidente del pa√≠s m√°s rico y poderoso del mundo puede tuitear a cualquier hora sin veracidad ni responsabilidad alguna.

¬ŅC√≥mo entrenas a los estudiantes y, te agregar√≠a, a los docentes a pensar en un mundo donde la informaci√≥n no est√° certificada a√ļn cuando proviene de las fuentes m√°s poderosas, mediante un sistema basado en lo estrictamente cuantificable?

En ese contexto, ¬Ņqu√© sugiere cambiar?

Hay dos cosas que quiero decir al respecto.

Lo primero es que la mayor√≠a de las soluciones propuestas para revolucionar la universidad a lo largo de la √ļltima d√©cada son lo m√°s siglo XIX que se puede tener.

Por ejemplo: "Pongamos toda la informaci√≥n online y ense√Ī√©mosle a todos a trav√©s de una computadora, porque as√≠ aprender√°n a integrarse a la era tecnol√≥gica".

Es la forma de pensar más reduccionista y tonta, porque no aprendes a lidiar con las complejidades, con un conocimiento amorfo lleno de amenazas a la democracia como la información falsa.

Lo que hay que hacer es exactamente lo opuesto. Precisas que te guíen y entrenen para entender lo subyacente.

En segundo lugar, existe un movimiento que propone tomar lo relevante de la educación y deshacerse de todo el resto. Lo "relevante" sería aprender programación y hacer trabajos orientados a la tecnología, y lo "irrelevante" serían asignaturas como historia, escritura, filosofía, sociología y las artes.

Sabemos por muchos estudios hechos incluso por Google que en las empresas la gente que avanza desde el punto de vista profesional es aquella que tiene habilidades comunicativas, de escritura y de escucha, que piensa de forma multicultural y con nociones históricas.

Entonces, tendríamos que repensar la educación en términos de cómo serían las cosas si no tuviésemos departamentos y, por ejemplo, organizáramos la información por problemas en vez de por disciplinas.

Qué pasa si, en vez de usar la tecnología para automatizar el aprendizaje, se la utiliza para inspirar y empujar el aprendizaje y dar oportunidad para la creatividad.

¬ŅQu√© mitos sobre la universidad afectan este cambio?

Una de las mentiras sobre la educación universitaria es que no la precisamos. De hecho, es contrafactual.

Si mides el nivel educativo en relaci√≥n a los ingresos, la universidad es m√°s importante para los m√°s ricos y para los m√°s pobres de lo que jam√°s ha sido, y la proporci√≥n aumenta cada a√Īo.

En Estados Unidos se dice que no se sabe de otra medida estadística donde sea tan directa la correlación como la que relaciona cuán alto llegaste a nivel educativo y cuánto dinero haces. Por eso, si tienes dinero para mandar a tus hijos a la universidad, lo haces.

Por otra parte, est√° el mito de las personas que abandonan la universidad y luego se convierten en Mark Zuckerberg o Bill Gates, pero ese porcentaje es muy peque√Īo.

Bill Gates, por ejemplo, empez√≥ a trabajar en el √°rea de la computaci√≥n en la Universidad de Washington cuando ten√≠a 11 a√Īos. O sea que no se parece a nadie que haya abandonado la universidad porque b√°sicamente hac√≠a investigaciones de nivel profesional desde que era un ni√Īo.

Más que ser un ejemplo de que deberías dejar la universidad, es un ejemplo de que debería haber más desafíos y más aprendizaje práctico antes y no más tarde.

Dicho esto, también es un mito que todos deberían ir a la universidad, lo cual es más verdadero en el sistema educativo estadounidense que en otros.

Hay un porcentaje de personas que no están interesadas en aprender de los libros, que tienen intereses muy específicos como ser un artista o higienista dental.

No hay profesi√≥n que no precise alg√ļn tipo de formaci√≥n avanzada, pero puede ser el tipo de entrenamiento que no ofrecen las universidades.

¬ŅY qu√© precisan las escuelas para transformarse para el futuro?

Muchas de las formas en que le ense√Īamos a los ni√Īos en la educaci√≥n formal jam√°s so√Īar√≠amos en aplicarlas con nuestros propios hijos o con nosotros mismos. Sabemos que no funcionan.

Si quiero aprender a jugar al tenis, no quiero una clase te√≥rica con una nota al final de la clase: quiero saber c√≥mo lo estoy haciendo, quiero jugar contra alguien un poco mejor la pr√≥xima vez, quiero desaf√≠os. Esto es sentido com√ļn.

Esto de nuevo es un fen√≥meno a nivel mundial, donde hemos reducido la educaci√≥n de los m√°s peque√Īos en ex√°menes. Eso genera muchas consecuencias terribles.

La primera es que es muy mecánico y horrible para la motivación.

La segunda es que genera una incre√≠ble ansiedad en momentos en que los ni√Īos deber√≠an estar emocionados con aprender.

La tercera es que reduce qu√© se est√° aprendiendo a cu√°l es la respuesta correcta, y se limita la ense√Īanza al conocimiento que pueda ponerse a prueba.

En algunas áreas como STEM es peor, porque sabemos que si solo estás aprendiendo cómo dar la respuesta correcta entonces no estás aprendiendo los profundos procesos mentales que se requieren para ser un científico profesional.

Creo que lo que estamos haciendo con los ni√Īos es casi que impartir una forma de abuso infantil.

Las pruebas buscan disciplinar una cierta forma de pensar y no expandir horizontes intelectuales.

¬ŅPor qu√© es importante ense√Īar habilidades blandas y c√≥mo se logra?

El aprendizaje automatizado te permite aceptar respuestas f√°ciles y una de las cosas que precisamos desesperadamente en este momento es hacernos preguntas complejas.

Para tener un resultado perfecto en una prueba de m√ļltiple opci√≥n, por ejemplo, tienes que dar las respuestas correctas.

Pero si estás aprendiendo habilidades blandas, estás escuchando las respuestas o las preguntas por debajo de la respuesta y no dando una solución simplificada a un problema simplificado.

Esto nos ayuda como trabajadores y como ciudadanos del mundo, y ayuda a la democracia.

Yo uso un método que se llama "de inventario" y que consiste en que no se levanta la mano para responder una pregunta, sino que se genera una situación donde cada una de las personas tiene algo valioso para contribuir.

Por ejemplo, un exalumno m√≠o invent√≥ un ejercicio que consiste en buscar un texto muy muy dif√≠cil y hacer copias solo de la primera p√°gina. La clase se divide entonces en grupos de a cuatro y, despu√©s de se√Īalar las palabras que no entienden, pueden usar internet para buscar sus significados.

Luego se les dan preguntas que guían la comprensión. Y, al final de todo, tienen que explicarle a la clase qué aprendieron.

Juntos encuentran formas de lidiar con el texto, aprenden a buscar información, a tener un método guiado para explorar, a trabajar en equipo y colaborar, y a comunicar los resultados al resto.

Cada una de estas son habilidades blandas que, simplificando, te harían CEO de Google.

 

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