iPhone X: ¬Ņinnovaci√≥n tecnol√≥gica o fetichismo consumista?
Por: El País
Septiembre 2017
Fotografia: JOSH EDELSON / AFP

El pasado mi√©rcoles, Tim Cook, una vez m√°s disfrazado de Steve Jobs y con los Beatles como banda sonora, presentaba los 3 nuevos iPhones de la compa√Ī√≠a de Cupertino. Entre ellos, el esperad√≠simo iPhone X que el mismo Cook defin√≠a como el "smartphone de la pr√≥xima d√©cada". Un terminal que en el hardware no presenta absolutamente nada nuevo (la pantalla infinita, el reconocimiento facial o la c√°mara dual est√°n presentes en la mayor√≠a de los terminales de la gama alta) y aunque el software siempre fue el fuerte de los de la manzana, la pregunta que el mercado se hace es si este ser√° lo suficientemente diferencial para justificar la enorme diferencia de precio con sus competidores y hasta con otros terminales de la compa√Ī√≠a: el iPhone X cuesta 250 euros m√°s que el 8 y 140 m√°s que el 8 plus, tambi√©n presentados el mi√©rcoles. La respuesta me parece bastante sencilla: da igual. Apple ha creado un producto que no se comprar√° por su hardware ni por su software

Por mucho que Cook se disfrace, su Apple nada tiene que ver con la de Jobs. La que un d√≠a fuera una compa√Ī√≠a de innovaci√≥n disruptiva es hoy una compa√Ī√≠a de mercadotecnia y estrategia comercial. Lo m√°s atrevido, disruptor e innovador de iPhone X es su precio; no solo porque sea el terminal m√°s caro jam√°s lanzado por la compa√Ī√≠a (con mucha diferencia) sino por una pol√≠tica de precios internacional con diferencias que pueden superar el 33%. Cierto es, que esta pol√≠tica no es nueva en Apple que parece tener precios para listos y para tontos en la que Espa√Īa est√° en el segundo grupo. Comprar un iPhone X en Barcelona, Madrid o Bilbao costar√° un 30% m√°s que hacerlo en Chicago, New York o Tokio.

Este dato podr√≠a indicar que el iPhone X se posiciona como un smartphone en ciertos mercados (EE UU o Jap√≥n por ejemplo) que debe competir en precio con sus rivales pero que en otros mercados, como el espa√Īol, lo que quiere ser es un producto de lujo fuera de las leyes de la elasticidad del precio. Apple parece empe√Īada en demostrar que en pa√≠ses como China, India, Espa√Īa o Italia ( por poner algunos ejemplos) el aumento de precio no supone un descenso de la demanda; el iPhone como paradigma del bien inel√°stico que dicen los economistas. Dicho de otra forma, Apple est√° convencida de que una parte muy significativa de sus clientes seguir√° comprando sus productos sea cual sea el precio de estos.

¬ŅC√≥mo explicar que el precio de iPhone X en India sea un 30% m√°s alto que en Jap√≥n o EE UU cuando el poder adquisitivo es enormemente inferior? Simple. En Jap√≥n o EE UU, el iPhone X es un tel√©fono para aquellos que valoren sus prestaciones. En India (o en Espa√Īa) es un art√≠culo de lujo para un p√ļblico m√°s preocupado por la presunta exclusividad del producto que por su hardware o su software y, para ellos, el precio es irrelevante siempre que sea lo suficientemente alto para que solo unos pocos puedan permit√≠rselo.

Por mucho que Cook insista, el iPhone X no será el teléfono de la próxima década para la mayoría. Eso sí, desgraciadamente, una inmensa minoría lo comprará solamente por eso, porque la mayoría no pueden tenerlo. Decía Zygmunt Bauman que, en la economía neoliberal, consumir era invertir en la propia pertenencia a la sociedad. Para algunos esos 1.159 euros que cuesta iPhone X será un precio de entrada a un determinado grupo. Puro fetichismo consumista.

 

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