Bienvenidos al futuro postexto
Por: Farhad Manjoo / The New York Times
Febrero 2018
Fotografia: John Yuyi / The New York times

Ir√© al grano: leer prosa en una pantalla est√° pasando de moda. Estamos haciendo un recuento del internet ahora mismo, con escritores que dan cobertura al mundo digital y catalogan algunas de las tendencias m√°s trascendentales que le dan forma. Si indagas acerca de esas corrientes y echas un vistazo a lo que viene el pr√≥ximo a√Īo en internet, una verdad sale a la luz: la narrativa definitoria de nuestro momento digital gira en torno al declive del texto, as√≠ como el poder y el alcance explosivos del audio y el video.

Durante a√Īos, este internet multimedia ha estado ganando terreno contra el internet basado en texto. Sin embargo, el a√Īo pasado todo se aceler√≥ dram√°ticamente y ahora el audio y el video son imparables. Los comunicadores m√°s influyentes en l√≠nea alguna vez trabajaron en p√°ginas web y blogs. Ahora est√°n haciendo audioseries (podcasts), programas de Netflix, memes de propaganda, cuentas en Instagram, canales de YouTube y aplicaciones como HQ Trivia.

Analicemos las innovaciones digitales m√°s atractivas que est√°n surgiendo: los asistentes de voz que fueron un √©xito en la temporada navide√Īa, el celular de Apple que detecta el rostro, la inteligencia artificial para buscar fotograf√≠as o traducir la lengua hablada, y la realidad aumentada (que inserta cualquier imagen digital en una vista en vivo de tu entorno).

Esos avances se basan en las cámaras, los micrófonos, tu voz, tus oídos y tus ojos. En conjunto, nos están enviando el mismo mensaje: bienvenidos al futuro postexto.

No es que el texto vaya a desaparecer por completo. En internet nada muere de verdad y el texto a√ļn tiene sus √©xitos: desde la publicaci√≥n de blog en la que Susan Fowler hizo una denuncia acerca de la cultura de acoso en Uber el a√Īo pasado hasta #YoTambi√©n, el texto estuvo en el centro del movimiento social estadounidense m√°s significativo y reciente.

Aun así, apenas hemos comenzado a vislumbrar las posibilidades más profundas y cinéticas de una cultura en línea donde el texto se queda en el fondo, y los sonidos y las imágenes se convierten en el lenguaje universal.

Cuando naci√≥ el internet se usaba el texto porque alguna vez fue el √ļnico formato que las computadoras entend√≠an. Despu√©s comenzamos a darles ojos y o√≠dos a las m√°quinas -es decir, se inventaron los tel√©fonos inteligentes- y ahora les hemos dado cerebros para descifrar y manipular las caracter√≠sticas multimedia.

De pronto hubo un revés: ahora, a menudo es más fácil comunicarse con las máquinas a través de imágenes y sonidos que mediante texto.

Es más que solo hablar con asistentes digitales. La inteligencia artificial pronto podría permitirnos buscar e indexar gran parte del repositorio mundial de audio y video; los sonidos y las imágenes tendrán el poder de dominio que ha gozado el texto durante tanto tiempo en internet.

La tecnolog√≠a no solo hizo que las funciones multimedia fueran m√°s f√°ciles de producirse. Tambi√©n democratiz√≥ los formatos no textuales, que durante tanto tiempo hab√≠an sido accesibles solo a los estudios. Las audioseries se convirtieron en una nueva forma de hacer blogs, una manera para que los aficionados y obsesivos comprometidos se adentraran en los rincones y misterios poco explorados de la vida. Hay un serial de un chico que pasa m√°s de una decena de episodios explicando la genialidad del quinto √°lbum de estudio de Kanye West. Lo hace aprovechando un arsenal de material documental que encontr√≥ -¬Ņd√≥nde m√°s?- en YouTube.

Entretanto, las redes sociales les otorgaron a todos los creadores multimedia una audiencia potencial y permitieron que el p√ļblico se conectara para hablar de ese trabajo, lo cual engrandeci√≥ la relaci√≥n de los fan√°ticos a niveles de obsesi√≥n.

Es como una pasión que al final conforma un arte más profundo y fundamentalmente nuevo. Tan solo hay que ver todo el espacio que el internet les abrió a las ideas eclécticas y alocadas. El mejor y más reciente programa de Netflix, American Vandal, es una parodia de Serial, la audioserie de crímenes verdaderos, y de Making a Murderer, otra serie de Netflix.

La confusión de la desinformación que pesa sobre la vida en línea solo empeorará con el mundo multimedia -piensa que tu celular es un estudio de efectos visuales digno de Hollywood que podría usarse para que cualquiera parezca decir o hacer cualquier cosa-. La capacidad de buscar audios y videos tan fácilmente como lo hacemos con el texto implica, en efecto, el final de cualquier espacio privado.

Despu√©s est√° la cuesti√≥n m√°s b√°sica de c√≥mo las fotos y los sonidos alteran nuestra manera de pensar. Un sistema de informaci√≥n dominado por las im√°genes y los sonidos da prioridad a las emociones por encima de la racionalidad. Es un mundo donde los esl√≥ganes y los memes tienen m√°s poder de adhesi√≥n que los argumentos. (¬ŅEso les recuerda a alguien?). Adem√°s, por favor, que alguien piense en los ni√Īos: ¬Ņsabes cu√°nto poder tiene YouTube sobre tus hijos? ¬ŅTe asusta averiguarlo?

Sin embargo, ¬Ņqu√© vamos a hacer? Parece que no hay marcha atr√°s. El destino del texto est√° sellado.

 

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