Econom铆a de la atenci贸n: donde ganan a costa de nuestro tiempo
Por: El Confidencial Lunes, Diciembre 05, 2016-Hrs.
El Confidencial

El pensador creativo Tristan Harris ha empezado una particular cruzada para intentar cambiar las reglas del juego y est谩 dispuesto a combatir todas nuestras fugas de atenci贸n

Cuesta creerlo, pero es cierto. Consultamos el聽m贸vil una media de 150 veces al d铆a. De hecho, si tienes un iPhone lo desbloqueas en 80 ocasiones diarias,聽lo dice Apple.聽Si tienes un Android, lo haces alrededor de聽110 veces.

Cuando hace dos d茅cadas vimos por primera vez aquellos ladrillos, el Alcatel one touch easy o el m铆tico Nokia 3210, no habr铆amos imaginado que los m贸viles ser铆an nuestros inseparables compa帽eros de viaje y nos costar铆a tanto vivir sin ellos -el 53% de los espa帽oles sufre聽ansiedad o miedo si olvida el tel茅fono en casa-. Nos esforzamos en decir que no, que solo lo miramos cuando es estrictamente necesario, pero no es cierto. Nuestros dedos se deslizan con demasiada frecuencia sobre los iconos de Facebook, Twitter, Instagram, Gmail o Google Maps, entre otras muchas aplicaciones. Le damos un vistazo antes de ir a dormir, cuando nos despertamos, e incluso cuando estamos en una reuni贸n familiar; el phubbing (t茅rmino formado por las palabras phone y snubbing), ya es un fen贸meno muy habitual y con frecuencia ignoramos a nuestro entorno y prestamos m谩s atenci贸n al m贸vil, aunque no tengamos ninguna notificaci贸n, o no vibre, solo hacemos scroll.

Si bien la tecnolog铆a ofrece un sinf铆n de herramientas para ser m谩s productivos tambi茅n nos ha dado las claves para distraernos. Pero esto se va a acabar. El pensador creativo聽Tristan Harris ha empezado una particular cruzada para intentar cambiar las reglas del juego y est谩 dispuesto a combatir todas estas fugas de atenci贸n y convertir la tecnolog铆a en una herramienta de provecho.

"Se tienen que cambiar los fundamentos del software"

La revista 'The Atlantic' lo ha bautizado como la conciencia de Silicon Valley. Tristan Harris ha puesto en marcha Time Well Spent (tiempo bien usado), una iniciativa para despertar la conciencia colectiva sobre la gran cantidad de tiempo que invertimos en el m贸vil. "Vivimos en la econom铆a de la atenci贸n, en la que los productos y las redes ganan a costa de nuestro tiempo, y lo que consiguen es que estemos constantemente distra铆dos", explica el joven de 32 a帽os a聽C贸digo Nuevo.

Mientras que para algunos la adicci贸n colectiva a los dispositivos tecnol贸gicos es cuesti贸n de las carencias personales, como la falta de fuerza de voluntad, Harris atribuye esta obsesi贸n por el m贸vil al聽software. Todo est谩 pensado para que dependamos de 茅l. "La urgencia de consultar nuestro tel茅fono es una reacci贸n natural ante aplicaciones y sitios web dise帽ados para estar revis谩ndolos de arriba abajo cuanto m谩s tiempo mejor, y hemos perdido el control de nuestro v铆nculo con la tecnolog铆a porque esta ha mejorado su capacidad de controlarnos".

Las TIC deben estar al servicio de las personas y no convertirse en una herramienta para manipularnos y sacar provecho de ello. Por ello, el joven intenta ofrecer integridad moral al dise帽o software, es decir, quiere persuadir al mundo tecnol贸gico de que nos ayude a desconectarnos m谩s f谩cilmente de los dispositivos digitales. Lidera un movimiento para cambiar los fundamentos del dise帽o del software, apelando a los ingenieros de productos para que adopten聽una especie de "juramento hipocr谩tico" del software, que regir铆a la pr谩ctica de "exponer las vulnerabilidades psicol贸gicas de las personas" y les devolver铆a el control a los usuarios; se puede dise帽ar sin basarse en la adicci贸n". 驴C贸mo se consigue? Creando productos 煤tiles sin componentes "adictivos", como una especie de cigarrillos sin nicotina.

Tecnolog铆a al servicio de las personas

Harris no es un tecn贸fobo, sino todo lo contrario, hasta hace unos meses trabajaba en聽Google, donde se dedicaba a estudiar c贸mo la tecnolog铆a influye en la atenci贸n de millones de usuarios y su comportamiento. Toda su vida ha estado vinculado al mundo digital, y es precisamente esta relaci贸n tan estrecha la que le ha hecho ver que el objetivo principal del m贸vil es mantenernos el mayor tiempo posible pegados a la pantalla.

Estudi贸 ciencias de la computaci贸n en la Universidad de Stanford y se sum贸 al Laboratorio de Tecnolog铆a Persuasiva dirigido por el psic贸logo聽B. J. Fogg, cuyo centro se ha convertido en lugar de peregrinaje para los emprendedores, ya que este investiga c贸mo los productos inform谩ticos se dise帽an expresamente para influir en la conducta y las creencias de los internautas. A Fogg le llaman聽el profesor de Facebook a ra铆z de este reportaje que se public贸 en 'The New York Times', donde propon铆a a los estudiantes c贸mo crear aplicaciones persuasivas para Facebook. Poca broma, esas aplicaciones alcanzaron 20 millones de descargas. En esas clases tambi茅n estaba聽Mike Krieger, uno de los fundadores de聽Instagram.

Un cambio de paradigma

Mientras Harris trabajaba en la aplicaci贸n de correo Gmail observ贸 que nadie pensaba en las decisiones de dise帽o aparentemente menores, como el timbre que suena al entrar un mail nuevo, el cual puede desencadenar numerosas interrupciones. Su equipo se dedic贸 durante meses al ajuste de la est茅tica de la aplicaci贸n de Gmail con el objetivo de ofrecer al usuario una experiencia m谩s placentera. Pero Harris no quer铆a quedarse ah铆, y en vez de preguntarse c贸mo mejorar el servicio de mail empezaba a cuestionarse c贸mo el mail pod铆a mejorar nuestras vidas. As铆 surgi贸 la idea de crear Time Well Spent.

El norteamericano no est谩 solo en esta particular contienda, son muchos los colegas de profesi贸n que son conscientes de la dependencia de la nueva tecnolog铆a y abogan por un nuevo cambio de paradigma.聽Josh Elman, socio de la empresa de venture capital Greylock Partners, instalada en Silicon Valley, comparte su filosof铆a. Elman establece una comparativa entre la industria tecnol贸gica, art铆fice de esta dependencia del m贸vil, con las grandes tabacaleras antes de que quedase demostrada la conexi贸n entre el cigarrillo y el c谩ncer. Ambas industrias siempre estuvieron dispuestas a darle al consumidor cada vez m谩s de lo que ped铆a, mientras simult谩neamente les inflig铆an da帽os colaterales en sus vidas. Seg煤n Elman, el planteamiento de Harris ofrece a聽Silicon Valley la oportunidad de recalcular el rumbo antes de que ciertas tecnolog铆as nos empujen a un punto sin retorno. La profesora del Instituto Tecnol贸gico de Massachusetts,聽Sherry Turkle; el CEO de Meetup,聽Scott Heiferman; y聽Justin Rosenstein, coinventor del bot贸n "Me gusta" son otros de los que han mostrado su apoyo al extrabajador de Google.

Time Well Spent ha acumulado una red de voluntarios dispuestos a participar en la difusi贸n de esta聽nueva filosof铆a, y ya se ha debatido sobre ello en el Harvard's Berkman Klein Center for Internet & Society; en O'Reilly Design Conference, una reuni贸n interna de dise帽adores de Facebook; y un evento TEDx, cuyo聽v铆deo ya ha sido visto m谩s de un mill贸n de veces.

La soluci贸n: una nueva conciencia tecnol贸gica

En lugar de desmontar toda la聽econom铆a de la atenci贸n, Harris espera que las empresas busquen alternativas, aunque eso implique reformular modelos de negocio ya afianzados. Cree que su mejor oportunidad de mejorar el statu聽quo es conseguir que los usuarios seamos conscientes de que somos manipulados, y a partir de ah铆 nazca聽una nueva conciencia tecnol贸gica, como ha sucedido en otros 谩mbitos, como el cambio clim谩tico o los derechos de privacidad. Puede que incluso los ingenieros lo asimilen y se vuelvan reacios a construir productos que ven como poco 茅ticos.