'Sép7imo día' de Cirque du Soleil, un espacio de reencuentro para los fans de Soda Stereo
Por: PABLO PLOTKIN / The New York Times Viernes, Marzo 10, 2017-Hrs.
Cirque du Soleil inauguró el jueves en Buenos Aires "Sép7imo día - No descansaré", un espectáculo basado en la obra de Soda Stereo.
Rodrigo Alonso/Pop Art Music Handout, European Pressphoto Agency

El 9 de marzo, en el estadio Luna Park de Buenos Aires, donde alguna vez pele√≥ Carlos Monz√≥n y cant√≥ Frank Sinatra, el Cirque du Soleil inaugur√≥¬†S√©p7imo d√≠a - No descansar√©, el espect√°culo basado en la obra de Soda Stereo que¬†se presentar√°¬†en Argentina durante las pr√≥ximas semanas y¬†luego recorrer√° el continente. Una tropa de 35 bailarines, saltimbanquis, acr√≥batas, cantantes y payasos¬†le dio vida a este collage cin√©tico que, m√°s que una reinvenci√≥n, es un espacio de reencuentro entre la m√ļsica de la banda y sus seguidores, una especie de grandes √©xitos animado en alta fidelidad.

Desde el comienzo,¬†S√©p7imo d√≠a se plantea como un producto orientado al fan. No es casual que el espect√°culo n√ļmero 40 del Cirque du Soleil, el primero ideado para Am√©rica Latina, registre un par de excepcionalidades: es la primera vez que la compa√Ī√≠a canadiense convoca al p√ļblico a participar del proceso creativo (con consultas masivas en redes sociales) y la primera vez que integra parte del escenario al "campo de pie", con el foco puesto en la cercan√≠a y la interacci√≥n.

"Fue un trabajo largo", dijo en una entrevista¬†Charly Alberti, baterista de Soda y productor musical del show junto con Zeta Bosio. "Fue aprender a ver la m√ļsica en 360, ya no en est√©reo. Al principio se me hac√≠a muy dif√≠cil escuchar a Gustavo, porque su fallecimiento era muy reciente. Despu√©s entendimos que esto era algo que Gustavo hubiera apoyado al 100 por ciento. El sistema de trabajo y las decisiones que se tomaron fueron las mismas que se hubieran tomado si hubiera estado √©l".

En el medio del espect√°culo hay una historia que no est√° cristalizada del todo. Comienza con un joven atrapado en una jaula. El¬†riff de "En el s√©ptimo d√≠a", inoculado por la v√≠a de unos aud√≠fonos que le caen del cielo, eleva al personaje a un mundo de color, fantas√≠a, aventura, m√ļsica y extravagancia. Esta premisa b√°sica¬†es el argumento que dispara la seguidilla de actos. El joven liberado se llama L'Assoiff√© (el Sediento) y, seg√ļn sugiere el autor y codirector Michel Laprise, la jaula en la que est√° atrapado podr√≠a ser una met√°fora de la opresi√≥n. M√°s concretamente, un s√≠mbolo de la dictadura militar argentina, contexto en el que emergi√≥ Soda Stereo como banda de bares que intentaba copiar a The Police. El universo al que se fuga el personaje es esa zona de promesas y libertad que encarn√≥ Soda y toda su generaci√≥n rockera en la d√©cada de los a√Īos ochenta, al final de la dictadura y en los primeros a√Īos de democracia.

Esta lectura funciona en verdad en un plano remoto, porque lo que prevalece en Sép7imo día es una sucesión de golpes de efecto, himnos pop imbatibles, coreografías y destrezas acrobáticas. No hay una narración demasiado consistente, ni un concepto del todo claro. Lo que domina es la fantasía de penetrar el "triángulo sagrado" -Gustavo, Zeta, Charly- al que alude la voz en off del comienzo. Esto puede deberse, en parte, a que las canciones de Soda no son piezas narrativas, ni contienen personajes definidos. Gustavo Cerati no fue un storyteller, ni se consideraba a sí mismo un poeta. Fue un letrista de rock que logró imágenes extraordinarias con pocos elementos, y que solía postergar la escritura hasta el final porque decía que le costaba muchísimo.

La compa√Ī√≠a productora cont√≥ que cuando Laprise visit√≥ la casa donde creci√≥ Cerati, su madre, Lilian Clarke, le habl√≥ de la conexi√≥n de Gustavo con la ciencia ficci√≥n. Ese dato, sumado a la cantidad de referencias c√≥smicas de sus canciones y al descubrimiento del Planetario porte√Īo como √≠cono del imaginario de la banda, llevaron al director a pensar en un escenario esf√©rico -otra novedad para la historia del Cirque- y a componer el espect√°culo alrededor del elemento aire.

Tambi√©n hay una idea borrosa de viaje en el tiempo que atraviesa el show, desde las fotos de infancia de los tres m√ļsicos que se proyectan en LED sobre ruedas gigantes hasta la simbolog√≠a naturalista que se va desplegando sobre los compases de "Planta", por ejemplo, o durante "En remolinos", en el que una r√©plica de la Floralis Gen√©rica se abre para develar a una equilibrista. "¬ŅQui√©n sabr√° el valor de tus deseos?", canta Cerati en esa cumbre s√≥nica incluida en el √°lbum¬†Dynamo.

Hay elementos de vestuario que remiten a la corriente postpunk en la que se form√≥ Soda, referencias demasiado literales (el misil, el rev√≥lver) y n√ļmeros aislados que podr√≠an formar parte casi de cualquier espect√°culo de la compa√Ī√≠a, como cuando el personaje de L'Assoiff√© hace malabares con el di√°bolo en "Persiana americana". Benito Cerati, el hijo de Gustavo, dio una definici√≥n certera en la alfombra roja: "Es como si fueran videoclips".

 

 

Otros actos logran conciliar lo mejor de los dos mundos y llevar el arte pop de Soda Stereo a zonas interesantes, como la reversi√≥n del clip de "Sobredosis de TV" a cargo del¬†clown marplatense Toto Casti√Īeiras, o la artista que dibuja con arena y proyecta la acci√≥n en la pantalla cil√≠ndrica ("Un mill√≥n de a√Īos luz"). Un rato despu√©s, el momento de fog√≥n de "T√© para tres" deriva en uno de los picos emotivos del show, y la seguidilla de canciones cl√°sicas prepara el terreno para un cierre que parece una mezcla del¬†Circo Chino de Pek√≠n y¬†High School Musical, todo a caballo del riff demoledor de "De m√ļsica ligera". Para ese momento est√° claro que¬†S√©p7imo d√≠a es m√°s potencia acrob√°tica que sutileza po√©tica, m√°s identificaci√≥n que experimentaci√≥n.

El manager de Soda, Daniel Kon dijo en una entrevista radial: "Si algo no le gustaba a Gustavo era el pasado. Cuando empezamos este proyecto nos dijimos: 'Bueno, ¬Ņcu√°l ser√≠a el Soda del futuro?'. Creo que Gustavo hubiera apostado a esto, porque es el futuro de Soda Stereo".

En diciembre de 2009, durante la gira de¬†Fuerza natural y seis meses antes de caer en coma, Cerati declar√≥: "Soda Stereo no vuelve nunca m√°s". Si el tour de reuni√≥n de 2007 hab√≠a sido definido por el cantante como "una burbuja en el tiempo", este regreso triunfal de la marca una d√©cada m√°s tarde es algo que ocurre en una dimensi√≥n paralela a la historia de la banda, y aventurar qu√© habr√≠a sido de todo esto con Cerati vivo es una especie de paradoja temporal. Este es el Soda Stereo del futuro, como dice Kon. El √ļnico disponible.