Noriega: el fin de una era siniestra para Panam谩
Por: Roberto Eisenmann / The New York Times Viernes, Junio 02, 2017-Hrs.
Credit Matias Recart/Associated Press

Ha muerto el exnarcodictador de Panam谩, Manuel Antonio Noriega, el personaje m谩s siniestro que ha producido mi pa铆s.

Informante de la CIA聽desde su 茅poca estudiantil, gobern贸 con una ret贸rica antiestadounidense que llev贸 a soldados paname帽os a dar muerte a Robert Paz, teniente del Ej茅rcito de Estados Unidos. Pocos d铆as despu茅s, el 20 de diciembre, el presidente George Bush, quien dirigi贸 la CIA y conoc铆a a Noriega, orden贸 la invasi贸n a Panam谩 en la que se desplegaron al menos 24.000 soldados estadounidenses, destruy贸 al ej茅rcito paname帽o -entrenado por Estados Unidos- y permiti贸 la toma de posesi贸n de Guillermo Endara, quien hab铆a sido electo con amplia mayor铆a hac铆a poco, en unas elecciones que fueron canceladas por Noriega cuando su candidato perdi贸. Como consecuencia, Panam谩 se declar贸 pa铆s desmilitarizado y neutral, el segundo de Am茅rica Latina despu茅s de Costa Rica.

Como uno de los fundadores聽del diario La Prensa, el 煤nico聽peri贸dico independiente opuesto a la dictadura, sufr铆 personalmente los embates del general Noriega. El peri贸dico fue cerrado y destruido por las tropas en varias ocasiones, pero cuando volv铆amos a publicar siempre aumentaba nuestra circulaci贸n. Por iniciativa del general israel铆 Mike Harari, tuve una serie de reuniones con Noriega donde pude experimentar su聽mezcla de prepotencia autoritaria y cobard铆a personal, t铆pica de todo mat贸n.

Otra faceta curiosa de Noriega es que a pesar de colaborar estrechamente con la CIA y contar con una carta de felicitaci贸n de la Agencia Antinarc贸ticos de Estados Unidos (la DEA), hab铆a puesto a Panam谩 al servicio de los carteles colombianos de la droga, llevando al pa铆s a convertirse casi por completo聽en un narco-Estado. Noriega cobraba por cada embarque de droga que transitaba por el istmo paname帽o, y al que聽no le pagaba lo reportaba a la DEA, entidad que lo felicitaba por permitirles sus redadas. En realidad, la DEA se convirti贸 en el brazo armado del narcodictador en su negocio de estupefacientes.

Pero la historia m谩s horrible del gobierno de Noriega fue la crueldad sanguinaria que us贸 contra los que consideraba enemigos del r茅gimen.聽 Por ejemplo, la decapitaci贸n del m茅dico Hugo Spadafora, exviceministro de Salud de Omar Torrijos, quien amenaz贸 con divulgar la conexi贸n de Noriega con la droga. El cuerpo de Spadafora fue hallado en una bolsa de correos con signos de haber sufrido severos tormentos. Este crimen produjo un impacto terrible en una poblaci贸n conocida por su repudio a la violencia.聽 El asesinato del sacerdote cat贸lico H茅ctor Gallegos, cuyo cuerpo nunca apareci贸, fue representativo de la represi贸n y la tortura que Noriega aplic贸 a toda la poblaci贸n que protestaba contra su narcodictadura, en un cuadro muy parecido al que vive Venezuela en estos momentos.

La invasi贸n estadounidense que depuso y tom贸 preso a Noriega fue altamente criticada internacionalmente, pero en su mayor铆a los paname帽os la catalogaron como una "liberaci贸n"聽a manos de tropas extranjeras que hab铆an sido las que formaron al ej茅rcito paname帽o y entrenaron a Noriega en la famosa Escuela de las Am茅ricas en la Zona del Canal (conocida por los latinoamericanos como la "escuela formadora de dictadores"). El聽cat谩logo de hombres fuertes que se entrenaron en聽la Escuela de las Am茅ricas, aut贸cratas y tiranos, abarca desde Leopoldo Galtieri -miembro de la junta militar聽que comand贸 la 煤ltima dictadura en Argentina-聽hasta Vladimiro聽 Montesinos -el oscuro operador de Alberto Fujimori en Per煤-, pasando por el caudillo paname帽o Omar Torrijos.

La Prensa, diario que ayud茅 a crear con mil peque帽os accionistas, incluidos sus empleados/asociados, med铆a con encuestas las actitudes de los paname帽os despu茅s de la invasi贸n y pudo corroborar que los paname帽os son el pueblo m谩s proestadounidense聽del continente. Panam谩 recobr贸 su libertad y la democracia. Acaba de terminar con 茅xito la expansi贸n de su canal, que ha sabido manejar mejor que lo que lo hizo un poder mundial como Estados Unidos.

La invasi贸n liber贸 a Panam谩 de una viciosa narcodictadura y de un t铆pico tirano latinoamericano apoyado por el pa铆s m谩s poderoso del mundo para lograr "estabilidad" en su lucha anticomunista de la 茅poca. Estos tiranos hac铆an de subalternos del gran poder estadounidense, pero con una secreta actitud de "obedezco pero no cumplo". Es la historia de la dinast铆a Somoza en Nicaragua, de Rafael Le贸nidas Trujillo en Rep煤blica Dominicana, de Augusto Pinochet en Chile y de muchos otros dictadores 煤tiles a los intereses de Washington. La invasi贸n de Panam谩 coincidi贸 con la ca铆da del muro de Berl铆n y fue la 煤ltima invasi贸n armada de Estados Unidos en Am茅rica Latina. Ojal谩 haya sido, de una vez y para siempre, el fin de la era de las intervenciones del gigante del norte en el patio trasero.

Aparte de la noticia, la muerte de Noriega no tiene mayor significado para el presente de Panam谩; el pa铆s, con altas y bajas, afianza su sistema democr谩tico y su prosperidad econ贸mica. Noriega ni siquiera pudo lograr el sue帽o de todo militar: una muerte heroica, ya que con los primeros tiros de la invasi贸n se qued贸 paralizado, no dio una sola orden y huy贸 hasta la Embajada del Vaticano, donde luego termin贸 entreg谩ndose a las tropas de Estados Unidos sin pena ni gloria.

Roberto Eisenmann Jr. es editor y miembro fundador del diario La Prensa de Panam谩.