Trump da marcha atr√°s en el deshielo con Cuba
Por: El País Viernes, Junio 16, 2017-Hrs.
Reuters

Donald Trump ha decidido llevar el frío a Cuba. Treinta meses después de que Barack Obama iniciase el histórico deshielo con La Habana, el presidente de Estados Unidos va a dar marcha atrás en el proceso de apertura. Limitará los viajes a la isla, prohibirá el flujo comercial con el poderoso conglomerado militar (60% de la economía) y retomará a la retórica del látigo. Es un triunfo de la línea dura, auspiciado por los sectores anticastristas de Florida que lo respaldaron en las elecciones, y que Trump presentará hoy al mundo como un avance de los derechos humanos y las libertades.

"La pol√≠tica de Obama solo ha servido para incrementar la represi√≥n. Vamos a dar marcha atr√°s y dar el poder al pueblo cubano frente a los elementos represivos del r√©gimen. Habr√° cotas, de forma que si hay liberaci√≥n de presos o elecciones, avanzaremos", se√Īala un portavoz de la Casa Blanca.

Trump es imprevisible en todo, salvo en demoler el legado de Obama. En ese terreno, el presidente camina en línea recta y siempre que puede golpea. Lo hizo con el Obamacare y ahora lo intenta con Cuba. El resultado, como es habitual en él, resulta irregular. Ni ha podido desmontar toda la reforma sanitaria ni cerrar ahora por completo las puertas a Cuba.

El giro no es total. Algunas medidas permanecen. No se tocan las remesas, no se prohíben los vuelos comerciales ni el tráfico de cruceros y tampoco se restituye la política de pies secos, pies mojados que permitía a los cubanos entrar sin visa en EEUU.

Pero el golpe no deja de ser dur√≠simo. Su objetivo central es desincentivar el trato con el r√©gimen cubano. Para ello proh√≠be, salvo alguna excepci√≥n aeroportuaria y mar√≠tima, toda transacci√≥n financiera con el conglomerado militar. El principal afectado ser√° el Grupo de Administraci√≥n Empresarial (Gaesa), un paraguas empresarial bajo el que las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia controlan el 60% de la econom√≠a cubana. Infinidad de hilos de capital en la isla pasan por esta corporaci√≥n. Hoteles, entidades de exportaci√≥n e importaci√≥n, supermercados, cadenas de ropa, recepci√≥n de remesas, restaurantes, marinas, transferencias bancarias, alquiler de inmuebles... Poner un candado al comercio con Gaesa afecta a toda la actividad econ√≥mica del pa√≠s, estatal y de peque√Īos empresarios, pues los tent√°culos del conglomerado apenas dejan rincones sin tocar.

El otro gran retroceso lo experimentar√°n los viajes a la isla. Aunque el turismo segu√≠a prohibido con Obama, los desplazamientos se dispararon gracias a la creaci√≥n de 12 categor√≠as de viaje, que inclu√≠an desde visitas familiares a proyectos humanitarios y actividades culturales. La laxitud administrativa en su justificaci√≥n, que b√°sicamente depend√≠a del viajero, ha permitido que casi cualquier estadounidense pudiese visitar Cuba. El resultado ha sido fulgurante. S√≥lo en los cinco primeros meses de este a√Īo, 285.000 ciudadanos de EE UU viajaron a la isla, tantos como en todo 2016, y se calculaba que si la din√°mica siguiese sin trabas a finales de a√Īo la cifra superar√≠a los 400.000.

Con el fin de congelar esta floreciente actividad, Trump va a exigir un mayor control administrativo de cada viaje y se dispone a estrangular una de las modalidades más extendidas, la denominada  "persona a persona", que permite desplazarse a Cuba fuera de grupos organizados alegando motivos educacionales.

En principio, quedarán a salvo de la quema los viajes familiares de cubanoamericanos. Esto supondría un respiro para multitud de hogares de la isla que viven de las remesas de los emigrantes y que arrancan sus negocios particulares con los dólares de la otra orilla del Estrecho de Florida.

Los detalles técnicos de las medidas de presión se irán plasmando legalmente en las próximas semanas y meses. Será un proceso gradual pero con una meta clara: dar marcha atrás a la apertura y volver a los tiempos del pulso permanente. "Mientras no haya libertad, se restablecerán restricciones", afirmó el portavoz.

El giro responde a un interés electoral de Trump. En sus albores, cuando era aspirante a las primarias, se declaró partidario del deshielo, pero a medida que fue necesitando fuerzas para batir a Hillary Clinton derivó hacia zonas más intransigentes, buscando el apoyo del anticastrismo y de senadores como Marco Rubio en Florida, un Estado que fue clave para su victoria en los comicios de noviembre.

En pago, el presidente ofrece ahora no s√≥lo un endurecimiento bilateral, sino la recuperaci√≥n de una ret√≥rica agresiva y la beligerancia diplom√°tica en la ONU. Su discurso en Miami se celebrar√° en un espacio simb√≥lico para el exilio duro, el Teatro Manuel Artime de La Peque√Īa Habana, nombrado en honor de uno de los l√≠deres de la Brigada 2506 que desembarc√≥ en Bah√≠a de Cochinos para tratar de derrocar a Fidel Castro.