Cuánto poder militar tiene realmente Rusia y a quiénes amenaza
Por: BBC Mundo Viernes, Junio 30, 2017-Hrs.
AFP

¬ŅEst√° justificada la preocupaci√≥n occidental por la estrategia en pol√≠tica exterior del presidente de Rusia, Vladimir Putin?

A juzgar por la reacción de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ante hechos como la toma y anexión de Crimea por parte de Rusia y el continuado apoyo ruso a los grupos rebeldes en el este de Ucrania, al menos se puede decir que siguen sus movimientos con mucha atención

Los ministros de Defensa de los países miembros de la OTAN están revisando el progreso de su despliegue de tropas hacia el este de Europa, conocido como presencia avanzada reforzada (EFP, por sus siglas en inglés), con el objetivo de tranquilizar a los aliados y disuadir a Rusia de realizar cualquier movimiento hacia el oeste.

La OTAN ha enviado cuatro grupos de batalla con tama√Īo de batall√≥n, uno a Polonia y los otros tres a cada una de las rep√ļblicas b√°lticas (Estonia, Letonia y Lituania).

Estados Unidos también ha empezado a reintroducir unidades fuertemente armadas en Europa occidental.

Si Mosc√ļ puede romper en pedazos el libro de reglas de seguridad de la Europa posterior a la Guerra Fr√≠a recortando para s√≠ un trozo de Ucrania (como antes hizo con Georgia), muchos tem√≠an que las rep√ļblicas B√°lticas, tambi√©n territorio de la ex Uni√≥n Sovi√©tica, pudieran ser las siguientes.

Rusia dice que sus propios despliegues militares son una respuesta a estos movimientos de la OTAN.

Pero la realidad es bastante más complicada. He estado hablando con algunos de los mayores expertos occidentales sobre el ejército ruso para entender qué hay detrás de este esfuerzo de modernización, y para determinar qué amenaza supone realmente y para quién.

"A Rusia le gustaría que pensáramos que su actual militarización y su preparación para el conflicto son una respuesta al hecho de que la OTAN esté haciendo lo mismo, pero simplemente no es cierto".

Esta es la visión de Keir Giles, director del Centro de Estudios de Investigación del Conflicto (un grupo de expertos en seguridad euroasiática) y probablemente el principal observador británico de los asuntos militares rusos.

"La reorganización de Rusia, extremadamente cara, y el programa de rearme", me dijo, "iban ya a toda marcha bastante antes de la crisis de Ucrania, cuando los países de la OTAN estaban todavía desinflando sus ejércitos".

"No fue hasta 2013 que Estados Unidos retiró todo sus blindados de Europa, cuando Rusia estaba ya ocupada invirtiendo miles de millones en actualizar sus fuerzas".

 

El analista Dimitri Gorenburg, de la Universidad de Harvard en Estados Unidos, sit√ļa el comienzo del programa de modernizaci√≥n de Rusia en 2009.

Y fue como respuesta, seg√ļn √©l, a las limitaciones evidentes de la campa√Īa militar rusa contra Georgia.

El foco es Ucrania, no el B√°ltico

Gorenburg dice que el principal objetivo era "la mejora de la velocidad en la toma de decisiones y la comunicaci√≥n de las mismas a las tropas, y la interoperabilidad entre las distintas ramas del ej√©rcito, seguido del remplazo del equipamiento de la era sovi√©tica que estaba llegando r√°pidamente al final de su vida √ļtil".

Los resultados han sido significativos. Seg√ļn Michael Kofman, del Instituto Kennan (perteneciente al Centro de estudios Wilson, en Estados Unidos), "para 2012, Rusia hab√≠a reorganizado sus fuerzas armadas, pasando de un ej√©rcito de movilizaci√≥n masiva a una fuerza permanente, y empez√≥ a mejorar la calidad de forma transversal".

Esto se vio acompa√Īado de un intenso r√©gimen de ex√°menes sobre la capacidad de respuesta r√°pida e innumerables ejercicios, hasta el punto que "para 2014, el ej√©rcito ruso hab√≠a mejorado considerablemente en comparaci√≥n con su desempe√Īo mediocre en la guerra contra Georgia en 2008", asegura.

Todos los expertos con los que hablé insisten en que el foco inicial del esfuerzo ruso ha sido Ucrania, no el Báltico.

De hecho, Michael Kofman asegura que la guerra en Ucrania impuso requerimientos inesperados sobre el ejército ruso, que se encontró sin fuerzas permanentes en sus fronteras y en una mala posición de cara al conflicto.

"Las fuerzas armadas rusas", dice, "estaban, y todavía están, en transición".

Para responder a la posibilidad de una guerra en Ucrania en el medio o largo plazo, dice, Rusia "ha pasado gran parte de los √ļltimos tres a√Īos reposicionando unidades alrededor de Ucrania, construyendo tres nuevas divisiones, recolocando varias brigadas, y creando un nuevo ej√©rcito de armas combinadas".

"La intención es que las fuerzas terrestres rusas estén posicionadas al otro lado de la frontera si se necesitan refuerzos en Donbas (en el este de Ucrania), invadir desde varios vectores, o simplemente disuadir a Kiev de creerse que puede retomar rápidamente por la fuerza las regiones separatistas".

 

Puede ser que Ucrania sea la preocupación estratégica inmediata. Pero, como hace notar Keir Giles, "Rusia está desarrollando su infraestructura militar a lo largo de su periferia occidental, no solo frente a Ucrania, sino también Bielorrusia, los estados bálticos e incluso Finlandia. Se han reorganizado para ser capaces de enviar tropas de combate a la frontera occidental tan rápido como sea posible".

Esto incluye "establecer nuevas unidades pesadas de transporte terrestre para reducir su tradicional dependencia en las líneas de tren para enviar vehículos armados a la zona operativa".

"Esto les da mucha m√°s flexibilidad para moverse en zonas donde las redes de carreteras est√°n mejor desarrolladas, sobre todo al oeste de Rusia, incluyendo al otro lado de la frontera en los vecinos occidentales de Rusia", me dice.

¬ŅReacci√≥n desproporcionada o todo lo contrario?

Dado el foco de Mosc√ļ en Ucrania, ¬Ņhan reaccionado desproporcionadamente algunos pa√≠ses de la OTAN a la percepci√≥n de la amenaza rusa?

Para nada, asegura Keir Giles. Al contrario, insiste, la preocupación es que la OTAN ha reaccionado demasiado débilmente.

"El desafío directo militar proveniente de Rusia, y la confirmación de la disposición a usar la fuerza militar contra sus vecinos", argumenta, "no se ha traducido en que los países europeos adopten un serio interés en defenderse a sí mismos, con pocas excepciones".

Giles a√Īade que la incapacidad de muchos pa√≠ses aliados en la OTAN para cumplir con compromisos incluso simb√≥licos, como la promesa de gastar el 2% del Producto Interno Bruto en defensa, sin hablar de medidas reales y urgentes como regenerar la capacidad para la guerra de alta intensidad para poder igualar las capacidades en desarrollo de Rusia, "pone de manifiesto la falta de voluntad para reconocer una realidad pol√≠ticamente inconveniente".

La realidad, seg√ļn Michael Kofman, es nada menos que la transformaci√≥n del ej√©rcito ruso. "La reforma, la modernizaci√≥n y la experiencia de combate cosechada en Ucrania y Siria tendr√°n efectos duraderos en las fuerzas armadas rusas", asegura.

"Rusia", afirma, "retiene la capacidad de desplegar una fuerza decisiva en cualquier lugar de su frontera, superando a cualquier ex rep√ļblica sovi√©tica. En relaci√≥n a su arsenal nuclear estrat√©gico, Rusia no est√° solo a la par que Estados Unidos, sino incluso por delante en su modernizaci√≥n y en la inversi√≥n en armas nucleares no estrat√©gicas".

"Mientras, las fuerzas convencionales rusas son ya capaces de imponer costes elevados, incluso a un adversario tecnológicamente superior como la OTAN en un conflicto que sería bastante sangriento para ambas partes".

Esta es, con suerte, una situación impensable. En sus fundamentos, sin embargo, Dimitri Gorenburg cree que "las capacidades convencionales rusas no serán ni cercanamente tan fuertes como las del ejército de Estados Unidos o las fuerzas de la OTAN en su conjunto".

Poner en perspectiva

Por encima de todo es la preparación, la proximidad y la capacidad de concentrar rápidamente un alto poder de fuego lo que da a Rusia una ventaja local inmediata. Pero la OTAN tiene que poner esta amenaza en perspectiva.

Como se√Īala Michael Kofman, "Rusia es una potencia terrestre euroasi√°tica, poniendo en la batalla mucho poder de fuego, pero su fortaleza brilla cuando la batalla es cerca de casa".

El presupuesto de defensa e investigaci√≥n de la OTAN empeque√Īece el de Rusia, al igual que la capacidad de base de la Alianza para generar fuerzas y equiparlas en un conflicto prolongado.

"Lo m√°s importante", dice, es que "aunque la OTAN tiene preocupaciones leg√≠timas sobre c√≥mo ser√≠a un conflicto a corto plazo contra Rusia, la realidad es que se trata de la alianza militar preeminente en el mundo, en cuyo centro se encuentra un poder militar incre√≠blemente potente, y una batalla sostenida probablemente acabar√≠a de forma desastrosa para Mosc√ļ".

El ejército ruso, simplemente, no está estructurado para mantener un territorio sustancial, o para generar las fuerzas necesarias para un conflicto prolongado.

La OTAN necesita estar preparada, piensan los expertos. Si la disuasi√≥n va a ser cre√≠ble, necesita restaurar su capacidad de combatir guerras de alta intensidad, una capacidad que se ha atrofiado durante las campa√Īas de contrainsurgencia en Irak y Afganist√°n.

El consenso entre los expertos parece ser que Ucrania hizo sonar las alarmas.

La recién encontrada confianza rusa, sin embargo, no debe confundirse con un deseo de lanzar un ataque militar hacia el oeste.

De hecho, la amenaza inmediata puede llegar de su guerra informativa y de las campa√Īas cibern√©ticas dirigidas contra Occidente.

Esta es una batalla que ya empezó. Y es una para la que Occidente está igual de mal preparado.