La lucha entre Facebook y los gobiernos por la web
Por: The New York Times Martes, Septiembre 26, 2017-Hrs.
Credit Albert Gea/Reuters

Tuan Pham despert√≥ cuando la polic√≠a entr√≥ a la fuerza a su casa en Han√≥i, Vietnam, una tarde h√ļmeda de finales de primavera.

Lo escoltaron a una estaci√≥n de polic√≠a y le exigieron que les entregara la contrase√Īa de su cuenta de Facebook. Tuan, un ingeniero en computaci√≥n, hab√≠a escrito y publicado recientemente un poema en la red social que criticaba la manera en que era dirigido el pa√≠s comunista.

El arresto de Tuan ocurrió tan solo semanas después de que Facebook le ofreció una gran muestra de reconciliación al gobierno de Vietnam: la directora de gestión de políticas globales de Facebook, Monika Bickert, se reunió con un alto funcionario vietnamita en abril y prometió eliminar información de la red social que violara las leyes del país asiático.

Aunque Facebook dijo que sus políticas en Vietnam no han cambiado, y que tiene un proceso consistente para que los gobiernos reporten contenido ilegal, el gobierno vietnamita indicó que la red social había acordado ayudar a crear un nuevo canal de comunicaciones para dar prioridad a las peticiones de Hanói y eliminar lo que el régimen consideraba publicaciones imprecisas acerca de los líderes del país.

La empresa tecnol√≥gica busca a√Īadir otros mil millones de clientes en varios pa√≠ses en v√≠as de desarrollo como Vietnam, as√≠ como impulsar su negocio publicitario, y la promesa que Facebook le hizo a Vietnam ayud√≥ al gigante de las redes sociales a aplacar a un gobierno que hab√≠a hecho un llamado para que las empresas locales no se anunciaran en sitios extranjeros como Facebook.

El internet se est√° fragmentando y las empresas tecnol√≥gicas m√°s grandes del mundo han tenido que enviar representantes para contener el da√Īo que ese tipo de divisiones supone para sus ambiciones de expansi√≥n.

El internet desde hace mucho ha tenido una reputaci√≥n de ser un lugar en el que todo puede pasar y al que solo algunos pa√≠ses han intentado controlar de manera considerable, sobre todo China. Pero en a√Īos recientes, sucesos tan variados como la Primavera √Ārabe o las elecciones en Francia han hecho que los gobiernos se den cuenta de c√≥mo han perdido algo de control en cuanto a las expresiones en l√≠nea, el comercio y la pol√≠tica en su propio territorio.

Conforme los pa√≠ses intentan recuperar el poder en la web, se gesta un enfrentamiento entre los gobiernos y las compa√Ī√≠as de internet. Algunas de las empresas m√°s grandes del mundo -entre ellas Google, Apple, Facebook, Amazon y Alibaba- se ven en la necesidad de jugar bajo un nuevo conjunto de reglas.

Facebook encapsula las razones por las que el internet se ha fragmentado y, cada vez más, también sus consecuencias. La empresa ha obtenido un alcance tan grande que más de 2000 millones de personas utilizan Facebook cada mes. Y Mark Zuckerberg, el director ejecutivo de esta red, quiere que ese dominio crezca.

Sin embargo, los políticos han contraatacado. China, que bloqueó Facebook en 2009, se ha resistido a las iniciativas de Zuckerberg para hacer que la red social de nuevo funcione en el país. En Europa, los funcionarios han repudiado los intentos de Facebook de reunir datos a partir de sus aplicaciones de mensajerías y sitios web de terceros.

La pelea del gigante de Silicon Valley con el internet fracturado solo va a aumentar. Facebook ha alcanzado casi a todos los que tienen alguna forma de acceso a internet, excepto a China. Capturar a esos usuarios que faltan -entre ellos, en países asiáticos como Vietnam y países africanos como Kenya- podría involucrar murallas más estrictas por parte del gobierno.

"Entendemos y aceptamos que no todos comparten nuestros ideales", dijo Elliot Schrange, el vicepresidente de Comunicaciones y Pol√≠ticas P√ļblicas de Facebook. "Pero cuando revisas los datos y de verdad escuchas a las personas en todo el mundo que dependen de nuestro servicio, est√° claro que hacemos un buen trabajo para unir a la gente m√°s que para polarizarla".

Aunque Facebook haya encontrado una manera de entrar a China ahora, no garantizaría su éxito financiero. La abrumadora mayoría de los ciudadanos chinos utilizan servicios en línea locales como Qihoo 360 y Sina Weibo. Ninguna aplicación estadounidense se encuentra en la lista de los 50 servicios más populares en China, de acuerdo con SAMPi, una firma de investigación de mercado.

En 2016, Facebook dio pasos tentativos para aceptar las pol√≠ticas de censura de China. Ese verano, Facebook desarroll√≥ una herramienta que pod√≠a eliminar publicaciones en ciertas zonas geogr√°ficas, report√≥ The New York Times el a√Īo pasado. La idea era que ayudar√≠a a la empresa a entrar a China al permitir que Facebook o un socio local censurara contenido seg√ļn las exigencias de Pek√≠n. La herramienta no se emple√≥.

A pesar de todo el cortejo, las cosas no funcionaron del todo.

"Hay un inter√©s por parte de ambos bandos, as√≠ que puede introducirse alg√ļn tipo de producto", dijo Kai-Fu Lee, exdirector de Google en China, quien ahora opera una firma de capital de riesgo en Pek√≠n. "Pero lo que quiere Facebook es imposible, y lo que pueden obtener quiz√° no es muy significativo".

El verano pasado, correos electr√≥nicos entre miembros del equipo de pol√≠ticas globales de Facebook daban cuenta de los toques finales para los planes preparados desde hace m√°s de dos a√Īos para que WhatsApp, la aplicaci√≥n de mensajer√≠a que Facebook compr√≥ en 2014, comenzara a compartir datos de sus mil millones de usuarios con su nueva empresa matriz. La empresa planeaba utilizar los datos para confeccionar anuncios en los otros servicios de Facebook y detener los mensajes basura en WhatsApp.

A pesar de toda su planeación, Facebook se vio afectado por una gran represalia. Un mes después de que el acuerdo de compartir datos comenzara en agosto de 2016, los funcionarios de privacidad de Alemania le ordenaron a WhatsApp que dejara de compartir información de sus 36 millones de usuarios locales a Facebook, y argumentaron que la gente no tenía suficiente autoridad en torno a cómo se usarían. El órgano de control de privacidad británico pronto hizo lo mismo.

Para finales de octubre, las 28 autoridades nacionales europeas de protección de datos se unieron para pedirle a Facebook que dejara esta práctica. Facebook canceló en silencio sus planes en Europa. Ha seguido recolectando la información de la gente en otras regiones.

"Cada vez hay m√°s conciencia de que los datos de la gente son controlados por grandes participantes estadounidenses", dijo Isabelle Falque-Pierrotin, reguladora de privacidad de Francia. "Estas empresas ahora saben que los tiempos han cambiado".

Como una empresa de tecnología cuyo negocio publicitario requiere cosechar información digital, Facebook a menudo ha subestimado las profundas emociones que los funcionarios y ciudadanos europeos han vinculado con la recolección de ese tipo de detalles. Eso data de la época de la Guerra Fría, cuando muchos europeos eran monitoreados de manera rutinaria por la policía secreta.

En entrevistas, Facebook negó que haya usado de manera irresponsable la información en línea y dijo que cumple con reglas nacionales en todos los lugares donde opera. Cuestionó si la postura de Europa ha sido efectiva al proteger la privacidad de los individuos en una época en que la región sigue estando retrasada respecto de Estados Unidos y China en cuanto a todo lo digital.

Aun así, la empresa dijo que respetaba la postura de Europa en torno a la protección de datos, sobre todo en Alemania, donde muchos ciudadanos recuerdan muy bien la vigilancia gubernamental.

"No hay duda de que el gobierno alem√°n es una voz fuerte dentro de la Comunidad Europea", dijo Richard Allen, el director de Pol√≠ticas P√ļblicas de Facebook en Europa. "Nos parece que su franqueza es muy √ļtil".

Lo que potencialmente es más preocupante para Facebook es la manera en que la opinión de Europa en torno a la privacidad se está exportando. Países desde Brasil hasta Malasia, que son cruciales para el crecimiento de Facebook, han incorporado gran parte de las severas reglas europeas de privacidad en su legislación.

Bloqueado en China y detenido por los reguladores en Europa, Facebook est√° intentando convertirse en "el internet" en √Āfrica. Ayudando a que la gente est√© en l√≠nea, subsidiando el acceso e intentando lanzar sat√©lites para transmitir el internet a los mercados que desea, Facebook se ha convertido en una fuerza dominante en un continente que r√°pidamente est√° conect√°ndose a internet.

Sin embargo, eso le ha dado un poder que ha incomodado a algunos en √Āfrica.

Algunos pa√≠ses han bloqueado el acceso al sitio, y los fuere√Īos se han quejado de que Facebook podr√≠a sofocar las iniciativas de empresas de internet rivales. Su competencia con otras empresas de internet estadounidenses y chinas ha hecho que se compare esta √©poca con una era pasada de colonialismo.

"Queremos llevar la conectividad al mundo", dijo Jay Parikh, vicepresidente de Ingeniería de Facebook que supervisa los planes de la empresa para utilizar drones, satélites y otras tecnologías para conectar a los países en vías de desarrollo.