El referéndum catalán, la UE y el balance entre derechos democráticos y soberanía
Por: The New York Times Martes, Octubre 03, 2017-Hrs.
Alvaro Barrientos/Associated Press

Las imágenes fueron terribles: policías en uniformes antimotines que parecían una mezcla de RoboCop y Darth Vader impidieron que los ciudadanos votaran. Golpearon a gente con sus porras, dispararon balas de goma e hirieron incluso a personas jubiladas. Todo fue captado por las cámaras de celulares y de fotógrafos y los resultados dieron la vuelta al mundo.

Fue el tipo de violencia que la Uni√≥n Europea usualmente condena de manera enf√°tica e incluso considera castigar. Pero eso no es tan sencillo esta vez, porque el Estado que cometi√≥ tales acciones es justamente un miembro del bloque: Espa√Īa.

La situaci√≥n en Catalu√Īa ha dejado en una posici√≥n inc√≥moda a la Uni√≥n Europea y a sus integrantes. El bloque dice defender los derechos democr√°ticos b√°sicos como la libertad de expresi√≥n, de reuni√≥n y la garant√≠a del voto. Sin embargo, aunque la UE es una uni√≥n de Estados democr√°ticos, es, antes que otra cosa, una uni√≥n de Estados soberanos.

Por lo tanto, Bruselas ve en Catalu√Īa un tema espa√Īol, no algo para las competencias de la Uni√≥n Europea o de sus integrantes, recelosos de promover fuerzas separatistas que tambi√©n existen en varios de sus pa√≠ses y que podr√≠an desmoronar al bloque mismo.

Las contradicciones y el relativo silencio por parte de Bruselas no ha pasado inadvertido, especialmente por los catalanes que querrían quedarse dentro de la UE de llegar a independizarse.

"Los derechos fundamentales de los ciudadanos de la Uni√≥n Europea est√°n siendo da√Īados por este uso desproporcionado de la fuerza contra ciudadanos pac√≠ficos", dijo Amadeu Altafaj, el delegado catal√°n ante Bruselas. "Para algunos pa√≠ses como Polonia hay est√°ndares estrictos, pero si se trata de Espa√Īa parece haber mucha complacencia".

La raz√≥n es sencilla: el refer√©ndum catal√°n fue declarado inconstitucional por las cortes espa√Īolas y en un momento en el que los sentimientos nacionalistas y populistas van en aumento, lo √ļltimo que la Uni√≥n quiere es promover el separatismo regional.

Como sucedió después del referendo independentista escocés de 2014, que a diferencia del catalán fue celebrado con aval del gobierno en Londres y el resultado -por ahora- fue contra la separación, el temor es darle cabida a movimientos como el flamenco en Bélgica, el nacionalismo padano en Italia, los corsos en Francia o la población de Transilvania en Rumania.

Y con el Reino Unido negociando su salida del bloque, también hay preocupación sobre cualquier tema que pudiera causar mayor incertidumbre económica y confusiones legales.

Algo que deja claro la sensibilidad hacia el separatismo regional es que, todav√≠a hasta hoy, 5 de los 28 Estados miembro de la UE -entre ellos Espa√Īa- no reconocen la independencia de Kosovo, pese a que la misma OTAN estuvo en contra de los esfuerzos serbios para mantener control sobre el territorio. La Uni√≥n Europea tampoco respalda las aspiraciones independentistas de los kurdos o de los crimeos.

As√≠ que no es de sorprenderse que la reacci√≥n de los l√≠deres pol√≠ticos europeos a lo sucedido el domingo en Catalu√Īa haya sido en su mayor√≠a comentarios sobre la soberan√≠a espa√Īola, la ilegalidad del refer√©ndum y que la violencia fue terrible, pero que las partes deben dialogar.

La Comisi√≥n Europea declar√≥ que el voto "no fue legal" y que "es un tema interno para Espa√Īa que debe ser atendido en l√≠nea con el orden constitucional" de ese pa√≠s. "Convocamos a todas las partes relevantes a movilizarse con celeridad para pasar de la confrontaci√≥n al di√°logo".

La violencia en Catalu√Īa -con denuncias de brutalidad policial y el uso de balas de goma en contra de civiles pac√≠ficos que quer√≠an ejercer su derecho al voto- no es poca cosa. Incluso si lo que sucedi√≥ en Catalu√Īa no se compara con las masacres en Bosnia, Kosovo o la Primavera √Ārabe, sigue siendo cierto que sucedi√≥ en un Estado miembro.

"Esta es una pesadilla de relaciones p√ļblicas para Rajoy", dijo Steven Blockmans, experto en la ley e instituciones de la Uni√≥n Europea del Center for European Policy Studies, en referencia al presidente espa√Īol Mariano Rajoy.

Incluso, dijo Blockmans, Rajoy estaba fomentando y apuntalando el independentismo con su respuesta fallida, as√≠ como aumentando la ansiedad entre sus pares europeos. Espa√Īa deber√≠a voltear a ver hacia B√©lgica, seg√ļn Blockmans, pues ah√≠ se ha logrado darle cierto poder de regreso a los flamencos; como ya se ha hecho, en cierta medida, con la regi√≥n vasca de Espa√Īa.

"Bélgica ha cumplido con los deseos autonómicos de los flamencos por medio de un proceso de reforma constitucional constante", dijo Blockmans. "Ninguna constitución está escrita en piedra".

Sin embargo, a Rajoy tambi√©n le preocupan las consecuencias que tendr√≠a una Catalu√Īa independiente en otras partes de Espa√Īa. La regi√≥n vasca busc√≥ durante d√©cadas su independencia por medio del grupo armado ETA, considerado organizaci√≥n terrorista, y su brazo armado el Herri Batasuna.

ETA -como el Ejército Republicano Irlandés- finalmente acordó dejar las armas, pero los vascos obtuvieron cierta autonomía, como el control de la recaudación fiscal, una de las cosas que justamente piden los líderes catalanes. Es un ejemplo que apunta hacia una posible salida de la crisis, de acuerdo con Blockmans.

Y aunque la Comisi√≥n Europea no es vista por los catalanes como un posible mediador neutro, ese rol podr√≠a ser desempe√Īado por la Comisi√≥n de Venecia del Consejo de Europa, un grupo de abogados internacionales (el Consejo de Europa es un √≥rgano distinto a la UE, pero comparten los Estados miembro).

En todo caso, urge que Rajoy, Espa√Īa y los catalanes reciban ayuda para salir de la crisis, dijo Blackmans. "Ambas partes est√°n atrapadas en su l√≥gica. Tal como Rajoy necesita reanudar el di√°logo sobre reformas constitucionales, los catalanes no pueden hacer demandas demasiado extravagantes como para poner en riesgo que contin√ļen las negociaciones", se√Īal√≥ el experto.

La Comisión Europea generalmente sigue la llamada doctrina Prodi, en honor a un expresidente de la comisión, el italiano Romano Prodi. La doctrina establece que un Estado separado debe abandonar el bloque y solo puede ser admitido si obtuvo su independencia de acuerdo con la ley constitucional del Estado miembro del que se separó.

Cualquier Estado miembro, adem√°s, obtiene el ingreso si as√≠ lo acuerdan de manera un√°nime los integrantes del bloque; Espa√Īa tendr√≠a entonces derecho al veto contra el ingreso de Catalu√Īa, y no ser√≠a el √ļnico.

El actual presidente de la Comisi√≥n, Jean-Claude Juncker, dijo el viernes que respaldaba el "Estado de derecho" y que Bruselas debe respetar las decisiones del gobierno y las cortes espa√Īolas.

La Comisi√≥n tambi√©n ha dicho varias veces que un voto a favor de la independencia catalana solo ser√≠a reconocido si el refer√©ndum se da dentro de la normatividad espa√Īola y se reconoce su legalidad.

Juncker ha dicho que la diversidad regional y la riqueza de las "tradiciones regionales" no deben convertirse en "elementos del separatismo y fragmentación de Europa".

Sin embargo, mientras Bruselas y otras capitales europeas han mantenido relativo silencio de cara a lo sucedido, otros han sido muy vocales. Tanto Charles Michel, el primer ministro belga y quien gobierna gracias a una coalici√≥n con los flamencos, como los partidos socialistas del Europarlamento han condenado la actuaci√≥n policial en Catalu√Īa y urgieron a Madrid a dialogar con los independentistas.

"¡La violencia nunca debe ser la respuesta!", escribió Michel en Twitter. Su par esloveno, Miro Cerar, también dijo que la situación era "preocupante" y debía haber "diálogo político, Estado de derecho y soluciones pacíficas".

El Europarlamento, en tanto, ha estado del lado de Espa√Īa, en parte porque es encabezado por el Partido Popular Europeo al que pertenecen Rajoy, Juncker y la canciller alemana Angela Merkel.

Antonio Tajani, el presidente conservador del parlamento, le dijo a un medio catal√°n antes del refer√©ndum que ignorar la Constituci√≥n espa√Īola implicaba socavar la base legal de toda la Uni√≥n Europea. "Esas son las reglas", indic√≥.

Sin embargo, el manejo tan inepto de Rajoy en cuanto al referéndum tendrá un impacto duradero, incluso si ambas partes se tranquilizan y entablan más conversaciones sobre una mayor autonomía catalana.

Charles Grant, director del Centro para la Reforma Europea, lo puso de esta manera en Twitter: sin importar los pros y los contras, el gobierno espa√Īol "perdi√≥ la batalla internacional de relaciones p√ļblicas por su comportamiento rudo".