Kazuo Ishiguro, un premio nobel de géneros
Por: The New York Times S√°bado, Octubre 07, 2017-Hrs.
Kazuo Ishiguro en 2015 Credit Andrew Testa para The New York Times

Como dec√≠amos ayer, la extraordinaria cronista e historiadora oral Svetlana Alexi√©vich y el gran trovador y tambi√©n cronista Bob Dylan tal vez hayan inaugurado, en los dos √ļltimos a√Īos, una nueva forma de entender el Premio Nobel de Literatura. La de una literatura expandida que convertir√° a los mejores guionistas de nuestra √©poca y del futuro inminente (digamos: Aaron Sorkin, Alan Moore, Moira Walley-Beckett o Jill Solloway) en candidatos al galard√≥n m√°ximo.

Después de dos apuestas arriesgadas, era de prever que la Academia Sueca volvería a la literatura -digamos- literaria. Y lo ha hecho con un extraordinario novelista inglés de origen nipón, Kazuo Ishiguro (Nagasaki, 1954), cuyas dos novelas más hipnóticas y rotundas, Los restos del día y Nunca me abandones, fueron adaptadas cinematográficamente, lo que multiplicó exponencialmente sus lectores y creó puentes entre el consumo popular y la buena literatura.

Pero, ¬°atenci√≥n!: despu√©s de cursar el prestigioso m√°ster en escritura creativa de la Universidad de East Anglia -que hizo tambi√©n Ian McEwan y donde W. G. Sebald dio clases-, Ishiguro comenz√≥ su carrera en los a√Īos ochenta como guionista de televisi√≥n para Channel 4 y la BBC. Tambi√©n ha firmado guiones de cine. De modo que lo que la Academia ha hecho, en realidad, ha sido matar a dos p√°jaros de un tiro.

Ishiguro es due√Īo de una po√©tica absolutamente personal, cuyo rasgo m√°s importante tal vez sea un extra√Īamiento envolvente, hipn√≥tico, parad√≥jicamente amable. Aunque algunas de sus novelas sean kafkianas, no se trata de la pesadilla asfixiante de los personajes de Franz Kafka, sino de la creaci√≥n de una l√≥gica rara, que nos inquieta y nos envuelve, que nos arrastra vertiginosamente y nos convence, aunque seamos conscientes de que no tendr√≠a ning√ļn sentido fuera del mundo que ha creado expresamente para esa ficci√≥n. Y que cambiar√° en la siguiente.

Casi siempre se trata de relatos en que la madurez desenga√Īa los proyectos de la juventud, en clave de g√©nero subvertido, apropiado. Como Borges, Alan Moore o Quentin Tarantino (que en mi canon imaginario personal hace tiempo que ganaron el Nobel de Literatura), Ishiguro trabaja a partir de g√©neros codificados, cuyas claves √©l traduce al "ishiguriano", ese idioma que convierte en arte la incomunicaci√≥n, los gestos, los sobredichos, el vac√≠o que envuelve a los seres humanos (o al menos a todos los que √©l ha creado).

Después de escribir en perfecto inglés británico dos primeras novelas "japonesas" (Pálida luz de las colinas y Un artista del mundo flotante), cuyo tono suena musicalmente en toda su obra posterior, se apropió de la narrativa inglesa de amos y mayordomos en Los restos del día, de la novela de vanguardia centroeuropea en Los inconsolables, de la narración detectivesca a lo Sherlock Holmes en Cuando fuimos huérfanos, de la ciencia-ficción en Nunca me abandones y del género fantástico-medieval en El gigante enterrado.

¬ŅEs un premio justo o injusto? ¬ŅHubiera sido m√°s justo d√°rselo, por ejemplo, a Margaret Atwood, supuestamente una de los favoritos de este a√Īo? En t√©rminos de g√©nero, sin duda: adem√°s de ser la autora de grandes obras en lenguajes tan distintos como la novela, el guion de televisi√≥n, la novela gr√°fica o el libro infantil, entre otros, es mujer. Solo 14 de los 110 Nobel de Literatura han sido concedidos a mujeres. Y en 2013, con Alice Munro, parec√≠a que hab√≠a comenzado una din√°mica interesante: un a√Īo, un escritor; al siguiente, una escritora. Pero no.

Tan o más injusto -si es que tiene sentido hablar de justicia- es que Ishiguro escriba en inglés (dárselo a Atwood no hubiera resuelto el problema). Solo 25 de las centenares de lenguas con literatura monopolizan todos los galardones concedidos en más de un siglo.

La estad√≠stica, de hecho, representa la cultura mundial del siglo XIX, pero ni siquiera la del XX. Por idiomas, los autores que escriben en ingl√©s han sido reconocidos en 29 ocasiones; en franc√©s, 14; en alem√°n, 13; en espa√Īol, 11; en sueco, 7; en italiano y ruso, 6, etc√©tera. Solo dos autores en japon√©s, dos en chino, uno en bengal√≠ y uno en √°rabe han ganado el Nobel. Por g√©neros, el desglose es de 78 para narrativa; 37 para poes√≠a; 13 para teatro, y 5 para no ficci√≥n. Hay se√Īales de cambio en este √°mbito, pero no en el otro. Pero ya se sabe que muy poco se puede esperar de una monarqu√≠a europea.

La literatura, no obstante, es cabezona y cu√°ntica: se expande m√°s all√° de todos los l√≠mites (y por tanto de todas las academias, las suecas incluidas). El martes les dieron el Nobel de F√≠sica por la detecci√≥n de las ondas gravitacionales a Barry C. Barish, Rainer Weiss y Kip Thorne. Las teor√≠as marcianas de este √ļltimo, sobre agujeros con forma de gusanos y sobre viajes en el tiempo, inspiraron tanto la novela Contacto, de Carl Sagan, como la pel√≠cula Interestelar, de Jonathan y Christopher Nolan. Thorne, de hecho, colabor√≥ en la escritura del guion y es autor de, entre otros libros, Agujeros negros y tiempo curvo. Es un escritor que ha ganado un Nobel de F√≠sica. L√°stima que tambi√©n escriba en ingl√©s. Aunque tal vez lo haga en hindi o en catal√°n o en √°rabe en un universo paralelo.

A otro universo paralelo se debe de estar exiliando en estos momentos Horace Engdahl, el exsecretario de la Academia Sueca y acad√©mico desde 1997, que hace a√Īos que repite que las maestr√≠as de escritura creativa est√°n matando a la literatura. Ishiguro es el primer exalumno de uno que gana el Premio Nobel de Literatura. No ser√° el √ļltimo.