Elecciones en Chile: cu谩l es el legado de Michelle Bachelet
Por: BBC Mundo Lunes, Noviembre 13, 2017-Hrs.
AFP

Algunos la ven, en el mediano plazo, como la primera mujer en la secretar铆a general de Naciones Unidas. Pero en su pa铆s, al menos en apariencia, muchos no la quieren ver ni en pintura.

Michelle Bachelet terminar谩 su gobierno en marzo de 2018 y, seg煤n las encuestas, lo m谩s probable es que su coalici贸n pierda los comicios para elegir a su sucesor.

Este domingo los chilenos est谩n citados a votar por alguno de los ocho candidatos que llegan a los las elecciones representando a una dirigencia pol铆tica en crisis, desprestigiada.

De acuerdo a las 煤ltimas encuestas, Bachelet terminar谩 su mandato con una aprobaci贸n de entre 20 y 25%. Su primer periodo, entre 2010 y 2014, lo acab贸 en 80%.

Esta vez la mandataria no saldr谩 en hombros, sino entre ataques viscerales de una parte de la poblaci贸n que la califica de "corrupta" e "incompetente" y tampoco se ahorra insultos personales cargados de una odiosidad pocas veces vista.

Pero es dif铆cil saber cu谩ntos chilenos piensan realmente as铆, porque ni siquiera ese 25% genera consenso y hay encuestas que estiman su aprobaci贸n en 40%.

La campa帽a ha profundizado las divisiones en Chile y la herencia de Bachelet, que no es candidata ni apoya a ning煤n candidato directamente, ha sido un tema importante.

Sin embargo, mientras en su pa铆s natal el debate sobre su legado genera divisi贸n, en el exterior parece haber un consenso: su gobierno, dicen, cambi贸 a Chile para siempre.

Prestigio internacional

Bachelet, considerada la mujer m谩s poderosa de Amrica Latina por la revista Forbes, tuvo ya un importante cargo en la ONU como directora de ONU Mujeres; es una de las figuras influyentes de Unasur; integr贸 la comisi贸n para el mantenimiento de la paz en Hait铆; y particip贸 en las conversaciones y acuerdos de paz en Colombia con las guerrillas.

Seg煤n la encuesta que hace Ipsos a casi 300 l铆deres de opini贸n de la regi贸n latinoamericana, Bachelet tiene una aprobaci贸n del 69%.

Es la tercera mandataria con m谩s aceptaci贸n, por debajo del argentino Mauricio Macri (69%) y el colombiano Juan Manuel Santos (78%), quien padece de una paradoja similar, porque en su pa铆s la gran mayor铆a (el 80%) lo rechaza.

Expertos con los que habl贸 BBC Mundo coinciden que el gobierno de Bachelet se ve desde el exterior como un audaz proyecto de largo plazo para modernizar un pa铆s rezagado en lo institucional.

Y eso, aseguran, pudo haber chocado con los valores de una parte de la clase dirigente que es profundamente conservadora.

Adem谩s, explican los analistas, durante su gobierno se desaceler贸 el crecimiento econ贸mico, considerado por muchos chilenos como un sin贸nimo de bienestar individual, y algunos sienten que la mandataria sacrific贸 aspectos mundanos como el consumo en busca de aprobar sus reformas.

Reformas estructurales

Si algo caracteriz贸 al segundo gobierno de Bachelet, dicen los observadores, fue su talante reformador.

La coalici贸n de gobierno tuvo durante estos cuatro a帽os una mayor铆a en el Congreso que, tras los cambios en el sistema electoral que se aplicar谩n por primera vez en los comicios del domingo, no parece repetible, por lo que muchos dicen que Bachelet sinti贸 urgencia por aprobar las reformas: si no pasaban ya, apuestan, no ser铆a nunca.

Entre otras cosas durante su segundo gobierno:

  • Se aprob贸 una ley para el acceso gratuito a colegios y universidades en un sistema educativo que estaba entre los m谩s caros y excluyentes de la regi贸n.
  • Se promulg贸 una reforma tributaria que aument贸 los impuestos a grandes compa帽铆as y elimin贸 un sistema que exim铆a a los empresarios de pagar impuestos por ingresos totales.
  • Se acab贸 con el sistema electoral binominal que favorec铆a a la segunda minor铆a y en la pr谩ctica barr铆a con los partidos peque帽os o independientes.
  • Se aprob贸 la uni贸n civil entre homosexuales en un pa铆s donde ser gay fue ilegal hasta 1999.
  • Y se legisl贸 el derecho al aborto en tres casos especiales en una de las seis naciones del mundo donde dicha pr谩ctica era ilegal en todos los casos.

"Este fue el gobierno m谩s importante que ha habido en Chile despu茅s de que se inaugura la democracia (en 1990)", le dijo a BBC Mundo Manuel Antonio Garret贸n, un soci贸logo, polit贸logo y ensayista celebrado internacionalmente, que estuvo vinculado a los gobiernos post-Pinochet de los a帽os 90.

"Esto no significa que haya sido el mejor gobierno, o el que lo haya hecho m谩s bien, pero signific贸 un salto para una sociedad que no hab铆a dejado atr谩s la dictadura", a帽adi贸, en referencia al sistema legal heredado del r茅gimen militar de Augusto Pinochet.

Sin embargo, hay expertos que cuestionan incluso la idea de un legado.

Eugenio Guzm谩n, soci贸logo y decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, en Santiago, es uno de ellos: "Bachelet prometi贸 todas las reformas posibles, gener贸 mucha expectativa, y no las redise帽贸 a medida que fueron generando escepticismo en la gente, sobre todo las clases medias, sino que insisti贸 en ellas".

El hecho de que la mandataria no tenga un candidato en la campa帽a, afirma el analista, muestra que "no logr贸 constituir un carisma, un mensaje que siguiera su l铆nea".

"Jugar a construir legado no existe en la sociedad del escepticismo; ni siquiera (Barack) Obama lo logr贸; la posmodernidad no lo permite; y por eso m谩s que las reformas, m谩s que la cristalizaci贸n de un legado, probablemente lo que se recuerde de este gobierno sea la improvisaci贸n", concluye.

Desaceleraci贸n, corrupci贸n y mala comunicaci贸n

Una de las cr铆ticas m谩s duras que se le hacen al gobierno de Bachelet -y que es en parte la raz贸n por la que la derecha al mando de Sebasti谩n Pi帽era se proyecta como favorita en las presidenciales- es que el crecimiento se desaceler贸: promedi贸 2% en cuatro a帽os.

"Ac谩 hay una imagen de que Bachelet se concentr贸 en las reformas a costa de la econom铆a, la infraestructura, los servicios p煤blicos y lo cotidiano", explica Eugenio Tironi, un reputado ensayista y consultor pol铆tico.

Puede que buena parte de los chilenos le atribuyan a Bachelet la ca铆da del crecimiento, pero internacionalmente existe conceso de que la ca铆da del precio del cobre, la principal fuente de ingresos del pa铆s, y otros factores internacionales, tambi茅n jugaron un rol importante en la desaceleraci贸n.

"En muchos lados (de Chile) a煤n existe la imagen de que Pinochet, m谩s all谩 de los derechos, dej贸 bien la econom铆a", dice Ricardo Ffrench-Davis, un prominente economista, sobre las pol铆ticas neoliberales implementadas por el militar, que para muchos fueron el cimiento de varios a帽os de extraordinario crecimiento econ贸mico cuando volvi贸 la democracia en 1990.

"Pero es claro que esa imagen es equivocada", opina el economista, que presidi贸 el Comit茅 de las Naciones Unidas de Pol铆ticas para el Desarrollo y asesor贸 a varios gobiernos de los 90.

"Porque (el crecimiento en Chile) es un proceso c铆clico que depende del cobre y si algo ha impedido que se mantenga sin importar el precio del cobre son precisamente las pol铆ticas neoliberales, que afectaron la innovaci贸n", sostiene.

Otro de los aspectos negativos que se atribuyen a Bachelet en el 谩mbito local es la sensaci贸n de que la corrupci贸n aument贸, en parte porque se destaparon casos hist贸ricos de financiamiento pol铆tico, malversaci贸n de fondos en la polic铆a y el hijo de la propia mandataria estuvo vinculado a un esc谩ndalo de tr谩fico de influencias.

"Pero internacionalmente (...) esto no es adjudicado directamente a Bachelet, sino a la 茅lite pol铆tica que gobern贸 el pa铆s en los 煤ltimos 30 a帽os", explica el internacionalista argentino Federico Merkel.

El profesor de la Universidad de San Andr茅s, en Buenos Aires, a帽ade que en pa铆ses donde problemas como la corrupci贸n y la ca铆da crecimiento son much铆simo m谩s graves -Argentina, Brasil o M茅xico- lo que ocurre en Chile "sigue siendo visto como un caso exitoso del que Bachelet se ve como una representante".

Pero incluso desde La Moneda se ha admitido que hubo "problemas de comunicaci贸n", en el sentido de que la urgencia, la pertinencia o el beneficio de las reformas no fueron explicados a los chilenos.

"Las reformas fueron comunicadas con las patas", dice Ffrench-Davis. "Y los matices, los errores y los casos de corrupci贸n nublaron la noci贸n de que las reformas eran necesarias e importantes".

Tironi, por su parte, a帽ade que "vivimos en un momento muy dif铆cil para la clase pol铆tica y a la cabeza de 茅sta, durante el peor momento, estuvo Bachelet por ser jefe de Estado".

"Pero por otro lado tienes que las expectativas de crecimiento y bienestar de la gente se han afectado, porque la oposici贸n ha sido muy 谩gil en sus ataques al gobierno".

"Y s煤male que algunas de las reformas, como la de la educaci贸n, son vistas por la clase dirigente como agresiones, porque rompen con un sistema que parec铆a intocable y del que viv铆an muchos de los colegios y escuelas del sistema subvencionado", afirma.

Ocurre lo mismo con las reformas del matrimonio igualitario y el aborto, que, dice Tironi, "implican cambios muy de fondo que ser谩n dif铆ciles revertir".

Buenos o malos, los efectos de un gobierno transformador como el de Bachelet solo se van a notar en el mediano plazo.

Ella, en todo caso, estar谩 pendiente de lo que pase con su legado desde su despacho en Naciones Unidas, en Nueva York, donde la espera un cargo en una Junta Consultiva de Alto Nivel sobre Mediaci贸n.