Gasolina al fuego: El fin del TPS en Estados Unidos
Por: BBC Mundo Viernes, Enero 12, 2018-Hrs.
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"Echar gasolina al fuego".

Para eso servir√° la √ļltima decisi√≥n de Donald Trump en materia migratoria: acabar con el Estatus de Protecci√≥n Temporal (TPS, por su sigla en ingl√©s), un amparo mediante el cual desde 2001 cerca de 200.000 inmigrantes de El Salvador tienen permitido residir y trabajar legalmente en Estados Unidos.

Así lo dice José Miguel Cruz, el director de investigaciones del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe (LACC) de la Universidad Internacional de Florida, en EE.UU.

Seg√ļn el tambi√©n director del Instituto de Opini√≥n P√ļblica de la Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador, el fin de este mecanismo no har√° m√°s que "profundizar la crisis" de un pa√≠s sumido ya en la emergencia social, "haciendo su resoluci√≥n mucho m√°s improbable y, en cualquier caso, m√°s lejana".

Y cree que se puede hacer un paralelismo con el inicio de los 90, cuando EE.UU. inici√≥ una pol√≠tica de deportaciones que provoc√≥ que miles de salvadore√Īos, convertidos en pandilleros en Los √Āngeles y otras ciudades, regresaran al pa√≠s del que hab√≠an escapado durante la guerra.

Aquello abonó el terreno del que nacería el monstruo que aterroriza hoy a la región.

Y de la misma manera, Cruz, un experto en pandillas centroamericanas, considera que las posibles deportaciones masivas tras el fin del TPS har√°n crecer a√ļn m√°s el fen√≥meno. Y no solo en El Salvador. Tambi√©n en Estados Unidos.

The Washington Post y The New York Times reportaron hace unas horas que, durante una reuni√≥n con senadores dem√≥cratas y republicanos, el presidente Donald Trump dijo que Estados Unidos no deber√≠a recibir inmigrantes de pa√≠ses "de mierda" como Hait√≠, El Salvador o las naciones africanas sino de otros como Noruega. El mandatario neg√≥ despu√©s haber empleado ese t√©rmino, aunque reconoci√≥ que us√≥ un lenguaje "duro" para referirse a esos pa√≠ses. ¬ŅQu√© opini√≥n le merece la pol√©mica?

Muestra de forma clara el carácter racista del presidente de Estados Unidos y de sus políticas antiinmigración, las cuales son compartidas y promovidas por buena parte del Partido Republicano.

El lunes, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. anunci√≥ que "en base a una cuidadosa consideraci√≥n de la informaci√≥n disponible, incluso recomendaciones recibidas como parte de un proceso de consulta entre agencias, la secretaria (Kirstjen M. Nielsen) determin√≥ que las condiciones causadas por el terremoto de 2001 ya no existen. Por lo tanto, bajo la ley aplicable, la designaci√≥n en base al TPS actual debe terminar".Pero ¬Ņes esa la verdadera raz√≥n para acabar con este amparo migratorio que beneficiaba a unos 200.000 salvadore√Īos?

Es obvio que esa no es la razón. El motivo fundamental es la política antiinmigrantes de la administración Trump.

De hecho, en los √ļltimos a√Īos, para renovar el TPS se ha argumentado justo lo opuesto: que a pesar de que se superaron las consecuencias del terremoto de 2001, la situaci√≥n en El Salvador, por el crimen y la inseguridad, es muy precaria. Es m√°s, ese fue precisamente el argumento utilizado para extender el TPS hace apenas 18 meses. Y las cosas en El Salvador no han cambiado desde entonces.

Lo anunciado por el Departamento de Seguridad Nacional es una formalidad para hacer coherente esta decisión con la política que bloquea la migración hacia EE.UU. y con la política para expulsar a los migrantes que ya están en el país.

Era una decisi√≥n que ya se esperaba, en vista de las tomadas en relaci√≥n a los haitianos y nicarag√ľenses -el fin del Estatus de Protecci√≥n Temporal para ciudadanos procedentes de Hait√≠ y Nicaragua se anunci√≥ en noviembre-. Y el TPS para los hondure√Īos se ha postergado, pero nadie que siga de cerca la pol√≠tica de la administraci√≥n Trump espera que el resultado vaya a ser distinto.

El a√Īo pasado Trump culp√≥ precisamente a la "d√©bil pol√≠tica de inmigraci√≥n ilegal de Obama" de la expansi√≥n en EE.UU. de la Mara Salvatrucha 13. ¬ŅPero disminuir√° con el fin del TPS la incidencia de esa pandilla o del Barrio 18 en territorio estadounidense?

Es algo dif√≠cil de anticipar, pero creo prudente decir que el fin del TPS no ayudar√° a combatir el problema de las pandillas en Estados Unidos. Lo que har√° ser√° generar mucha inestabilidad dentro de las comunidades de inmigrantes salvadore√Īos y centroamericanos en EE.UU. Buena parte de las comunidades en las que se insertan los pandilleros est√°n compuestas por migrantes, no necesariamente ilegales.

As√≠ que, que el estatus que los proteg√≠a de la deportaci√≥n haya terminado har√° que se distancien mucho m√°s de las instituciones p√ļblicas y agencias policiales que pueden protegerlos de las pandillas locales.

Y la consecuencia a mediano plazo de eso es que las pandillas locales de EE.UU. se fortalecer√°n porque las comunidades no colaborar√°n con las agencias que las combaten. Y es sabido que para poder combatir el crimen de pandillas se necesita que las comunidades trabajen de la mano con las instituciones p√ļblicas y policiales.

 

En su explicaci√≥n de por qu√© se dio fin al TPS, el Departamento de Seguridad Nacional tambi√©n se√Īal√≥: "El gobierno de Estados Unidos ha estado deportando a personas a El Salvador -m√°s de 39.000 en pasados dos a√Īos- lo que demuestra que la incapacidad temporal de El Salvador para acoger adecuadamente a sus nacionales luego del terremoto ha sido corregida". ¬ŅEs eso cierto?

No, de ninguna manera. El hecho de que hayan expulsado a 39.000 salvadore√Īos no significa que hayan sido bien recibidos en El Salvador. Esa cifra no refleja la capacidad de El Salvador para absorber a esa poblaci√≥n, sino el esfuerzo que hace Estados Unidos por expulsarla.

Para ver que El Salvador no está en condiciones para "acoger de manera adecuada" a los deportados no hay más que fijarse en los datos socioeconómicos.

Es uno de los pa√≠ses m√°s pobres de Latinoam√©rica, con una de las tasas m√°s altas de endeudamiento, con una deuda p√ļblica de m√°s del 60% del PIB. Es el que tiene el crecimiento econ√≥mico de la regi√≥n, de menos del 2% anual; las proyecciones para el cierre de 2017 eran del 1,7%.

Y sus niveles de desigualdad son impresionantes. Por lo tanto, est√° claro que El Salvador no tiene la capacidad de absorber a los deportados.

Además, siempre ha tenido problemas de sobrepoblación. Es el país continental con más habitantes por metro cuadrado. Y ahí hay un reto clarísimo.

¬ŅQu√© pasar√° entonces con los cerca de 200.000 salvadore√Īos acogidos hasta ahora al TPS?

Mira, en vista de las condiciones actuales de El Salvador, tienen muy pocas opciones de que se puedan integrar all√≠. Las oportunidades ya son limitadas para los que est√°n en el pa√≠s y nunca salieron de √©l, as√≠ que para los reci√©n llegados ser√° a√ļn m√°s dif√≠cil.

Ante esa perspectiva, creo que la mayoría de los que pierdan el TPS se quedarán indocumentados en EE.UU.

Y es que El Salvador no constituye ya una opci√≥n, no solo en t√©rminos econ√≥micos, sino al nivel m√°s b√°sico de supervivencia. Es uno de los pa√≠ses con la tasa de violencia m√°s alta del mundo, por lo que para los salvadore√Īos que ahora est√°n en EE.UU. volver a su pa√≠s de origen es una amenaza a su supervivencia.

¬ŅAumentar√°n las deportaciones y con √©stas el problema de las pandillas en El Salvador?

S√≠, sin duda. Y con esto no quiero criminalizar a los m√°s j√≥venes, pero es posible que terminen engrosando las filas de las pandillas porque no encuentran otra opci√≥n. Ese es el problema de la juventud en El Salvador, que las pandillas son en muchas comunidades el √ļnico grupo de referencia para ella.

As√≠ que, con el aumento de los deportados, es l√≥gico pensar que el fen√≥meno va a crecer a√ļn m√°s. M√°s teniendo en cuenta que los que crecieron en Estados Unidos se sentir√°n a√ļn m√°s aislados en El Salvador.

La MS-13, al igual que el Barrio 18, surgieron en la segunda mitad del siglo pasado en Los √Āngeles y se implantaron en Centroam√©rica a inicios de los 90, cuando Estados Unidos inici√≥ una pol√≠tica de deportaciones que provoc√≥ que miles de salvadore√Īos regresaran, convertidos en pandilleros, al pa√≠s del que hab√≠an escapado durante la guerra. Y eso fue lo que sent√≥ las bases del fen√≥meno que hoy aterroriza la regi√≥n. En ese sentido, ¬Ņse podr√≠a hacer un paralelismo entre aquellas deportaciones y las que hoy se prev√©n tras el fin del TPS?

Sí, se puede hacer un paralelismo con los 90 y las deportaciones que sentaron las bases de aquello en lo que se convertirían después las pandillas.

Hoy la situación en El Salvador es muy cercana al desastre social. Puede sonar muy alarmista, pero así es en muchas comunidades.

Y la deportaci√≥n masiva ser√° el √ļltimo empuj√≥n a una situaci√≥n que ya es muy cr√≠tica, sobre todo por la incapacidad de las instituciones para buscarle una soluci√≥n. √Čstas han fracasado en generar pol√≠ticas que puedan resolver la situaci√≥n y no hay raz√≥n para pensar que cambiar√°n de rumbo.

Esta decisión, la de poner fin al TPS, lo que va hacer es echar gasolina al fuego. Ya existe una situación de emergencia en Centroamérica y esto no hace más que profundizar la crisis, haciendo su resolución mucho más improbable y, en cualquier caso, más lejana.