C贸mo EE.UU. contribuy贸 a crear la violencia del narco en M茅xico
Por: BBC Mundo Viernes, Enero 26, 2018-Hrs.
HERIKA MARTINEZ/ AFP

Cuando Donald Trump prometi贸 su famoso muro en la frontera entre M茅xico y Estados Unidos, arguy贸 que entre los mexicanos que la cruzan abundan "los violadores", que llevan "drogas" y "crimen".

El entonces candidato no mencion贸 lo que Estados Unidos, a su vez, env铆a a su vecino del sur.

Tampoco abord贸 cu谩l es el papel que juega su pa铆s en el fen贸meno de la violencia que castiga a M茅xico desde hace a帽os.

La poeta y novelista mexicana Carmen Boullosa y su marido, el historiador estadounidense Mike Wallace, se propusieron responder a estas preguntas.

Y el resultado de su investigaci贸n es un libro de elocuente t铆tulo: "Narcohistoria. C贸mo Estados Unidos y M茅xico crearon juntos la guerra contra las drogas".

El estudio naci贸 de la angustia, le explica Boullosa a BBC Mundo, en el marco del Hay Festival Cartagena, que se celebra esta semana en la ciudad colombiana.

"Estaba obsesionada, azorada y asustada por lo que ha ocurrido en M茅xico en la 煤ltima d茅cada", dice.

La autora se preguntaba "c贸mo hab铆amos ca铆do,aparentemente tan de s煤bito, en una pesadilla".

Y cuando comenz贸 a documentarse se percat贸 de que "cada vez que daba con una fecha o acontecimiento relevante, coincid铆a con algo que hab铆a ocurrido en Estados Unidos en relaci贸n con la ilegalizaci贸n de las drogas".

Su estudio acab贸 llev谩ndolos a la conclusi贸n que fundamenta su libro.

"La misma denominaci贸n de guerra mexicana contra las drogas es profundamente enga帽osa, pues desv铆a la atenci贸n del papel que juega Estados Unidos".

Los dos investigadores encontraron la huella estadounidense en la g茅nesis del problema de la narcoviolencia en M茅xico. Era apreciable en distintos aspectos y momentos cr铆ticos, subraya Boullosa.

El principal mercado

Boullosa y Wallace denuncian que el p煤blico estadounidense es muy consciente de que la mayor parte de las sustancias estupefacientes prohibidas que se consumen en EE.UU. proceden de su vecino del sur, pero que ignoran otros elementos a tener en cuenta.

Seg煤n han documentado en su estudio, desde finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, la enorme demanda en el mercado estadounidense llev贸 a muchos cultivadores de los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango a sembrar sus campos de plantas psicoactivas.

En un tiempo en el que el l铆mite entre ambos pa铆ses se pod铆a cruzar libremente, el consumo estadounidense se convirti贸 en un aliciente irresistible para el comercio de drogas, explican.

Las primeras restricciones migratorias ser铆an un acicate, revelan.

Cuando el Congreso de Estados Unidos aprob贸 en 1882 la expulsi贸n de los chinos del pa铆s, muchos de ellos se instalaron en M茅xico, donde se dedicaron al cultivo de la adormidera de opio.

Los 脕ngeles y otros puntos de EE.UU. se convirtieron en el principal destino de sus cosechas.

Hab铆a nacido una lucrativa ruta comercial. Pero esto fue solo el principio, indican en el libro.

El peso de la prohibici贸n

La Ley Harrison de 1914 prohibi贸 todo uso no medicinal de los opi谩ceos y la coca铆na en EE.UU.

Fue el primer paso de la pol铆tica prohibicionista que, mantenida hasta hoy, Boullosa y Wallace consideran causante de gran parte de los problemas de M茅xico.

En el mercado negro, el precio de las drogas se dispar贸 y distintas organizaciones criminales se lanzaron a una feroz competencia por su control.

Algo parecido ocurri贸, se帽alan, con la prohibici贸n de la bebidas alcoh贸licas, la conocida como Ley Seca.

Seg煤n Boullosa, el veto al alcohol "robusteci贸 a las mafias, corrompi贸 a los funcionarios p煤blicos y llen贸 de violencia las calles".

Cuando en M茅xico triunf贸 definitivamente la revoluci贸n y se aprob贸 la Constituci贸n de 1917, siguiendo la estela de EE.UU., tambi茅n se impuso la prohibici贸n.

Luego lleg贸 desde el norte la carga contra la marihuana, que a煤n no hab铆a sido ilegalizada porque se la consideraba inofensiva, cuentan.

El palad铆n de la campa帽a contra la hierba fue Harry Anslinger, comisionado de la Oficina Federal de Narc贸ticos de EE.UU.

Para Boullosa, "es un personaje de novela", que tem铆a quedarse sin trabajo con la despenalizaci贸n del consumo de alcohol. Por esa raz贸n, inici贸 su cruzada contra los inmigrantes mexicanos que trabajaban en los campos de los estados sure帽os y consum铆an "la hierba asesina", dice.

Boullosa cree que "la criminalizaci贸n de los psicoactivos ha ido ligada siempre a actitudes y pol铆ticas racistas".

"Anslinger estuvo en el centro de todo esto", afirma.

Si cuando se expuls贸 a los chinos se los acusaba de usar su opio para convertir en esclavas sexuales a las estadounidenses blancas, los mexicanos de la d茅cada de 1930 tambi茅n fueron desprestigiados.

En aquellos a帽os de grave crisis econ贸mica, coincidiendo con la criminalizaci贸n de la marihuana, EE.UU. deport贸 a cientos de miles de mexicanos, recuerdan los autores.

"Se dec铆a entonces que la marihuana que consum铆an los mexicanos volv铆a a la gente violenta. Hoy sabemos perfectamente que la marihuana no tiene ese efecto", concluye Boullosa.

Achaca la prohibici贸n de la marihuana y la deportaci贸n masiva a "la narrativa racista" que se impuso contra los mexicanos.

En los 煤ltimos a帽os, mientras cada vez m谩s estados de EE.UU. despenalizaban el cultivo y uso de la marihuana, voces mexicanas reclamaban pasos en la misma direcci贸n.

El flujo de las armas

Boullosa asegura que "la ganancia producida por la prohibici贸n tambi茅n va a EE.UU., a los fabricantes de armas y a los bancos".

Seg煤n sus c谩lculos, entre el 75% y el 90% de los arsenales confiscados a sicarios en M茅xico proceden de EE.UU.

En su opini贸n son datos como este los que han llevado a que muchos en M茅xico empiecen a pensar que el muro en la frontera tal vez no sea una idea tan descabellada.

Aunque por motivos distintos a los de Trump. "Quiz谩 seamos nosotros los que tengamos que protegernos de ellos", dice Boullosa.

La investigadora lamenta que en el lado estadounidense de la frontera abundan los comercios donde cualquiera puede proveerse de armas de fuego sin restricci贸n alguna.

Phoenix, en el estado norte帽o de Arizona, es uno de los puntos de venta m谩s concurridos por los miembros del cartel de Sinaloa de Joaqu铆n "El Chapo" Guzm谩n.

El flujo armament铆stico se agrav贸 en 2004, cuando el Congreso estadounidense levant贸 la prohibici贸n de la era Clinton a la fabricaci贸n y compraventa de armas de asalto semiautom谩ticas.

El Senado tambi茅n bloque贸 la ratificaci贸n de la Convenci贸n CIFTA, firmada por Clinton y aprobada en el seno de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) para limitar y controlar la venta de armas en todo el continente, se帽alan los expertos.

Los grupos criminales mexicanos empezaron a pertrecharse de cada vez m谩s armas, y cada vez m谩s mort铆feras, aumentando su potencia de fuego hasta rivalizar con la del Ej茅rcito federal mexicano.

Cuando en 2006 Felipe Calder贸n lleg贸 a la presidencia de M茅xico y declar贸 su "guerra contra las drogas", eran un enemigo mucho m谩s temible.

Boullosa culpa de aquello al "lobby armament铆stico" estadounidense y a la Asociaci贸n Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en ingl茅s).

"Los estadounidenses que se enriquecen con la venta de armas son muy conscientes de las enormes ganancias que produce este mercado".

Por eso, dice, "han hecho una gran campa帽a para obtener los votos de los senadores que permitan una legislaci贸n asesina".

Seg煤n ella, los fabricantes de armas de EE.UU. "tienen un enorme poder y son responsables de la tragedia mexicana, como lo son de las matanzas en escuelas e iglesias de su pa铆s".