El magnate que salvó a miles de judíos en Bolivia
Por: El País Viernes, Enero 26, 2018-Hrs.
El País

Moritz Hochschild era uno de los empresarios mineros m√°s famosos en la primera mitad del siglo XX. Junto a Sim√≥n I. Pati√Īo y Carlos Aramayo, fue uno de los tres llamados barones bolivianos del esta√Īo. De este tr√≠o, Hochschild ten√≠a la peor reputaci√≥n de los tres. En la historia del pa√≠s sudamericano es recordado como un hombre cruel y despiadado a la hora de hacer negocios. Naci√≥ en 1881 en Biblis (Alemania) y falleci√≥ en 1965 en Francia. Tuvieron que pasar casi cuatro d√©cadas para que se diera a conocer su lado m√°s humanitario.

El archivo documental de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) preserva documentos que dan fe de la labor filantrópica del magnate alemán durante el ascenso del nazismo en Europa. Gracias a sus gestiones, se estima que entre 1938 y 1940 llegaron a Bolivia más de 8.000 judíos que se salvaron del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.

√Čdgar Ram√≠rez, director del archivo de la Comibol, cuenta que en 1999 comenzaron a ordenar los documentos de la empresa minera con relaci√≥n a las actividades de los tres barones del esta√Īo, cuyas propiedades nacionaliz√≥ el Estado boliviano en 1952. Solo los papeles correspondientes a Hochschild comprend√≠an un extensi√≥n de 50 metros. Cuando empez√≥ el trabajo de organizaci√≥n encontraron "informaci√≥n fabulosa" con respecto al magnate alem√°n, explica la jefa de informaci√≥n de la empresa estatal, Carola Campos.

"Mucha de esta documentaci√≥n est√° relacionada con el Holocausto. Con el traslado de inmigrantes jud√≠os de Europa central a Bolivia en una especie de red que hab√≠a armado Hochschild. Esa documentaci√≥n trae informaci√≥n primaria relevante y √ļnica en el mundo", explica Campos.

Entre los archivos, que son preservados en cajas especiales con PH neutro -ni acidificado ni alcalinizado-, contienen documentos, una carta de ni√Īos de origen jud√≠o del k√≠nder Miraflores en La Paz, en la que piden que se les ampl√≠e el espacio donde viven; fotograf√≠as, documentos de la Embajada brit√°nica e incluso una lista negra de personas y negocios en Bolivia se√Īalados por antisemitas, y con los cuales se le indica a Hochschild no establecer ninguna relaci√≥n comercial. "Nos encontramos con expedientes en ingl√©s, alem√°n, hebreo. Tuvimos que trabajar con varios profesionales para efectuar la labor de revisi√≥n", afirma Liz Qui√Īones, una de las responsables de gesti√≥n documental de la Comibol.

A ra√≠z del hallazgo, el archivo fue declarado como Memoria del Mundo el pasado a√Īo por la Unesco. En octubre de 2016, el registro regional de ese programa hab√≠a validado la documentaci√≥n como √ļnica y aut√©ntica, seg√ļn se√Īala Campos. Por lo tanto, todos los archivos deben contar con dos reproducciones, una para la exposici√≥n al p√ļblico y otra para que investigadores puedan trabajar con los registros. El archivo de la Comibol est√° en proceso de digitalizaci√≥n, una tarea que a√ļn demandar√° tiempo y presupuesto.

Seg√ļn Le√≥n Bieber, historiador boliviano de origen jud√≠o, la inmigraci√≥n a Bolivia se da durante momentos previos y durante la Segunda Guerra Mundial. Dice que es una coincidencia interesante que la naci√≥n andina haya abierto sus puertas irrestrictamente mientras en Alemania acontec√≠an sucesos lamentables como la denominada Noche de los cristales rotos, en 1938, cuando se lanz√≥ una revuelta contra ciudadanos y negocios jud√≠os, adem√°s de sinagogas y cementerios.

Las buenas relaciones de Hochschild con el entonces presidente boliviano, Germ√°n Busch, permitieron que por medio del Comit√© Jud√≠o Americano de Distribuci√≥n Conjunta (Joint, por sus siglas en ingl√©s) llegaran al pa√≠s inmigrantes jud√≠os con visas para realizar trabajos de agricultura, siendo la mayor√≠a de ellos intelectuales, artistas y profesionales de otras √°reas. "Lo que hizo Hochschild fue crear dos instituciones b√°sicas: la Sociedad de Protecci√≥n a los Inmigrantes Israelitas, a trav√©s de la cual fueron canalizados los fondos que el Joint pon√≠a a disposici√≥n para ayudar a aquella poblaci√≥n y la Sociedad Colonizadora de Bolivia. √Čl fue realmente el art√≠fice para integrar a los jud√≠os en el pa√≠s", precisa Bieber v√≠a telef√≥nica desde Alemania.

El Schindler de los Andes

Regina Cymerman de Udler estuvo en tres campos de concentración, de los cuales pudo escapar debido a su nacionalidad francesa y su manejo de cuatro lenguas. Trabajaba como correo y haciendo la guerra de guerrillas para los Maquis, la resistencia francesa, contra los nazis que ya habían invadido el país vecino. Con la Gestapo tras sus talones, llegó a Latinoamérica en los barcos que arribaban a los puertos de Chile y Argentina, para después instalarse en Bolivia. Así recuerda Ricardo Udler, portavoz de la comunidad israelita en el país andino, la historia de su madre y de muchos otros judíos que lograron escapar del Holocausto. "Hemos tenido sobrevivientes de Auschwitz, Majdanek, Bergen-Belsen, Trevlinka. Gente que ha estado marcada, tatuada y una vez que llegaron aquí, nos contaban el Holocausto que ellos habían sobrevivido, para que nosotros podamos transmitir a las nuevas generaciones", recuerda Udler.

La madre de Udler fue afortunada. Durante el escape, su familia fue separada. Algunos de sus hermanos y hermanas fueron asesinados en campos de concentración. Dice que llegar a Bolivia desde Europa era un trayecto sumamente largo, con muchos cambios culturales, en el orden socioeconómico y de vida que los alemanes y polacos judíos llevaban, pero que llegar a esta tierra era algo "bendito". "El llegar a un lugar totalmente desconocido la atemorizaba, pero el hecho de ser libre, de sonreír después de todas las penurias que ella pudo vivir durante la época del Holocausto, lo valían", agrega Udler.

Ramírez tiene el presentimiento que el perfil de "tipo malo" que tenía Hochschild era solo una apariencia. A pesar de ser vilipendiado en su tiempo, cree que en realidad estaba ligado a una red internacional antifascista. Por su humanismo y acciones, cree que la comparación es justa y se le puede atribuir al empresario minero el mote de El Schindler boliviano.