Evo Morales: 驴Un villano o l铆der hist贸rico? Los bolivianos debaten su posible reelecci贸n
Por: The New York Times Lunes, Enero 29, 2018-Hrs.
Aizar Raldes /AFP - Getty Images

Cuando Ren茅 Paucara ten铆a 46 a帽os, en 2005, vot贸 por Evo Morales, y contribuy贸 a que resultara electo como el primer presidente ind铆gena de Bolivia.

A sus 56 a帽os, Paucara, quien trabaja como portero en El Alto, la segunda ciudad m谩s grande de Bolivia, volvi贸 a votar junto con la mayor铆a de sus compatriotas en el referendo de 2016 para rechazar que Morales pudiera postularse a un cuarto mandato.

Ahora, Paucara dice que est谩 furioso: Morales ha dicho que se postular谩 de todos modos, ayudado por sus aliados en los tribunales que cambiaron las reglas de los mandatos argumentando que eran injustas para el presidente de izquierda que ha moldeado a Bolivia durante sus doce a帽os en el poder.

Paucara teme que si el mandatario vuelve a ganar el pr贸ximo a帽o, muy probablemente estar谩 encaminado a quedarse en el cargo de por vida, sin intenciones de entregarle el mando a ning煤n sucesor.

"Dijo que gobernar铆a escuchando al pueblo, pero ya no es as铆", dijo Paucara sobre Morales desde la entrada del edificio donde trabaja. "No es no", dijo refiri茅ndose a los resultados del referendo.

La decisi贸n de Morales de seguir gobernando tiene eco en varios pa铆ses de la regi贸n, donde las democracias que se ve铆an estables ya no聽lo parecen tanto. En Ecuador se han revelado diversos聽esc谩ndalos de corrupci贸n; Brasil vive las consecuencias de la destituci贸n de la anterior presidenta, y en Per煤 hubo un intento fallido para remover al presidente聽 del cargo.

En Venezuela, el gobierno del presidente Nicol谩s Maduro prohibi贸 la participaci贸n de los tres principales partidos de oposici贸n en las elecciones presidenciales de este a帽o, una decisi贸n que fue tomada despu茅s de las聽duras medidas en contra de los manifestantes en contra del gobierno. En Honduras, los jueces anularon una prohibici贸n constitucional a las reelecciones lo que permiti贸 que el presidente Juan Orlando Hern谩ndez, dirigente de un partido de derecha, pudiera postularse de nuevo. En diciembre se declar贸 su victoria despu茅s de fuertes protestas y llamados por parte de la Organizaci贸n de los Estados Americanos para que se celebraran nuevas elecciones ante las denuncias de fraude.

"Es innegable que estamos comenzando a ver tendencias autoritarias en algunas partes de Am茅rica Latina de dirigentes que no terminan de soltar el poder", dijo Oliver Stuenkel, profesor de Relaciones Internacionales en la Fundaci贸n Get煤lio Vargas, en S茫o Paulo, Brasil. "Ahora no se limita ni a la izquierda ni a la derecha".

Ben Raderstorf, analista de Di谩logo Interamericano, una organizaci贸n de pol铆ticas p煤blicas con sede en Washington, dijo que la regi贸n se ha visto afectada econ贸micamente por el estancamiento de los precios de bienes primarios como el petr贸leo o los minerales y esa situaci贸n ha incidido en que los mandatarios aspiren a mantenerse en sus cargos.

"Cuando las econom铆as cayeron en una espiral, la maquinaria pol铆tica intent贸 aferrarse a lo que estuviera a su alcance", dijo Raderstorf.

Antes de que los electores votaran en contra en el referendo y le dijeran a Morales, de 58 a帽os, que es momento de retirarse, ya lo hab铆an apoyado en tres elecciones consecutivas. Eso produjo un periodo de estabilidad gubernamental en un pa铆s que algunos pol铆ticos consideraban ingobernable porque hab铆a tenido cinco presidentes en los cinco a帽os previos a la toma de posesi贸n de Morales, en 2006.

Morales forma parte del grupo de dirigentes latinoamericanos de izquierda que ascendi贸 al poder durante una 茅poca de precios altos en las materias primas. Al inicio de su mandato se centr贸 en atender la desigualdad hist贸rica en Bolivia, una de sus promesas de campa帽a. Fue estricto con las empresas聽extranjeras de energ铆a para que compartieran un mayor porcentaje de sus ganancias con el Estado e invirti贸 los dividendos en educaci贸n y atenci贸n a la salud, al tiempo que modificaba la Constituci贸n para acelerar las reformas.

Morales, exl铆der sindical de los cocaleros, viaj贸 por todo el pa铆s enalteciendo sus ra铆ces ind铆genas. Construy贸 una red de telef茅ricos en la capital, La Paz, con lo que conect贸 a la periferia pobre de la ciudad con las zonas donde se concentran los empleos. Para 2012, la tasa de pobreza se hab铆a reducido m谩s de la mitad respecto a los niveles de la d茅cada anterior.

Seg煤n algunos funcionarios de alto nivel de La Paz este no es el momento de interrumpir una presidencia que ha sido productiva por un tema de l铆mites a la cantidad de mandatos que surgen de lo que, seg煤n ellos, son cuestiones meramente t茅cnicas.

"Una dirigencia hist贸rica no funciona en ciclos cortos", dijo Gabriela Monta帽o, presidenta de la C谩mara de Diputados de Bolivia e integrante del partido oficialista Movimiento al Socialismo (MAS). "Simplemente no hay un l铆der en Bolivia como Evo Morales".

Desde su oficina en la legislatura, Monta帽o se帽al贸 que casi la mitad de los esca帽os en el senado boliviano est谩n en manos de mujeres y que su propio ascenso a una posici贸n de poder habr铆a sido imposible con cualquier otro presidente. Mencion贸 el caso de Alemania, una democracia en la que la actual canciller, Angela Merkel, asumi贸 el cargo antes que Morales y sigue ah铆; en estos momentos intenta formar un gobierno de coalici贸n despu茅s de participar en su cuarta elecci贸n. "Me parece que como bolivianos tenemos el derecho de reelegir a la gente como queramos", dijo.

Ese es un argumento que ha ganado impulso entre algunos economistas de izquierda.

"La cuesti贸n de los l铆mites a los mandatos no es tan simple como a menudo se pinta", dijo Mark Weisbrot, codirector de Centro de Investigaci贸n en Econom铆a y Pol铆tica, un grupo de expertos con sede en Washington. Los estadounidenses, dijo, eligieron a Franklin D. Roosevelt por cuatro periodos mientras buscaba reformar la econom铆a en la d茅cada de los treinta y comandaba a los aliados de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial en los cuarenta.

"Los dirigentes que cuentan con la suficiente confianza y tienen las habilidades para ser elegidos y presidir grandes transformaciones no son muy comunes", dijo.

A pesar de eso, cuando en Bolivia se argumenta sobre la necesidad de que un dirigente como Morales vuelva a postularse, muchos suelen responder con el refr谩n que dice: "El poder corrompe a quienes lo detentan".

Aunque los primeros a帽os de Morales en el poder fueron notables por la reducci贸n en la brecha de desigualdad y el fomento a los derechos de los ind铆genas, las noticias m谩s recientes sobre su gobierno se han centrado en el mal uso de los fondos p煤blicos y en ataques contra los medios.

Un esc谩ndalo involucraba a una mujer, Gabriela Zapata, con quien la prensa dice que Morales tuvo una relaci贸n rom谩ntica. Zapata, de 31 a帽os y exejecutiva de una constructora china que consigui贸 grandes contratos p煤blicos, fue enjuiciada y sentenciada en 2017 por tr谩fico de influencias.

Morales ha negado cualquier conexi贸n con ese caso, pero el rumor de que tuvo una relaci贸n con una mujer de negocios corrupta lo persigue.

"Creo que es un villano", dijo Gabriela de Carpio, de 34 a帽os, una madre desempleada que vive en La Paz. Para ella, los frecuentes esc谩ndalos de corrupci贸n que involucran a las personas cercanas al presidente fueron una de las razones para que votara en contra en el referendo.

Los l铆mites a los mandatos que Morales quiere cambiar son parte de una constituci贸n que 茅l promovi贸 en 2009. El a帽o pasado, el Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia, cuyos cr铆ticos dicen que est谩 lleno de jueces leales a Morales, determin贸 que los l铆mites a los mandatos hab铆an violado la Convenci贸n Americana sobre Derechos Humanos, que data de los a帽os sesenta. Fue una decisi贸n que muchos expertos consideran dudosa en t茅rminos legales.

"En Bolivia el ejecutivo ahora es el 煤nico poder y dirige a los dem谩s", dijo V铆ctor Hugo C谩rdenas, exvicepresidente y ahora pol铆tico de la oposici贸n. Dijo que teme ataques en contra de los partidos de oposici贸n en los pr贸ximos a帽os, como los que se han visto en Venezuela.

Aunque Morales ha dicho que se postular谩 de nuevo, eso no necesariamente significa que vaya a tener una victoria f谩cil.

En las elecciones judiciales celebradas en diciembre, la mayor铆a de los bolivianos expres贸 su enojo con el gobierno anulando sus boletas en lugar de escoger de entre una lista de jueces preseleccionados por el MAS.

Sin embargo, algunos analistas se帽alan que a pesar de que muchos electores quieren manifestar su enojo en contra del presidente mediante referendos y elecciones judiciales, una cantidad mucho menor estar铆a dispuesta a frenar su trayectoria si eso implica mandar al palacio presidencial a un pol铆tico de oposici贸n que no ha sido probado a ese nivel.

"Quiz谩 tenemos a la oposici贸n m谩s d茅bil de Latinoam茅rica", dijo Jorge Lazarte, columnista en diversos diarios bolivianos y polit贸logo. Afirm贸 que pocos candidatos tienen las condiciones para enfrentarse al poder y al carisma de Morales.

Julio Eguino, un psic贸logo de 42 a帽os, lo expres贸 as铆: "La pregunta es: si no es Evo, 驴qui茅n?".

Aunque Eguino no ha decidido por qui茅n votar谩 el pr贸ximo a帽o, dijo que no est谩 interesado en la oposici贸n y hasta ahora siempre le ha otorgado su voto al actual presidente. Agreg贸 que los cambios que Morales inici贸 a煤n tienen un largo camino por recorrer.

"Ni siquiera es una cuesti贸n de cinco mandatos para Evo", dijo Eguino hace poco en su casa de Calacoto, un vecindario de clase media en la capital. "Podr铆a tomar un siglo ver el cambio que necesitamos".