"El problema de los expresidentes en AL es que les cuesta mucho retirarse de la política"
Por: BBC Mundo Miércoles, Febrero 07, 2018-Hrs.
AFP

El referéndum que bloqueó el regreso de Rafael Correa a la presidencia de Ecuador el domingo refleja un cambio en América Latina ante los expresidentes y la reelección, advierte Javier Corrales, profesor de ciencia política en el Amherst College de Estados Unidos.

"Los latinoamericanos se han dado cuenta de que los presidentes en el poder y fuera del poder son figuras prepotentes y difíciles de contener", sostiene Corrales en una entrevista telefónica con BBC Mundo a propósito de un artículo en la prestigiosa revista Americas Quarterly sobre el dilema que representan los expresidentes en la región.

Experto en temas de poder presidencial en América Latina, Corrales cree que esta situación actual contrasta con la moda de las reelecciones presidenciales que la región vivió en medio del boom económico de la década pasada.

Pero también evoca viejas ideas que el liberalismo democrático latinoamericano tuvo desde el siglo XIX, incluso antes que Estados Unidos, recuerda.

Lo que sigue es una síntesis del diálogo con Corrales, coautor de un libro sobre el legado del expresidente Hugo Chávez en Venezuela.

¬ŅCu√°l es el problema que usted ve con los expresidentes en Am√©rica Latina?

El problema de los expresidentes en América Latina es que les cuesta mucho trabajo retirarse de la política. Y en sus intentos por seguir vigentes, aun cuando su momento tal vez haya pasado, hacen todo tipo de actos políticos que impiden la renovación de liderazgos.

Generalmente son polarizantes: sus seguidores los adoran, pero suelen generar alergias muy profundas. Generalmente la opción es muy visceral. Cuesta mucho trabajo en sus respectivos partidos que surjan liderazgos nuevos, porque es como un sol muy brillante. Entonces opacan a grupos nuevos dentro de sus partidos.

¬ŅPuede dar algunos ejemplos de los casos m√°s emblem√°ticos que observa actualmente en la regi√≥n?

Estamos en un a√Īo en que los casos m√°s emblem√°ticos est√°n recibiendo ciertos parones de alg√ļn tipo. En el caso de Colombia, la batalla eterna del gobierno de Santos fue desde su inicio detener al uribismo. Esto se logr√≥ con un cambio en la Constituci√≥n para impedir la reelecci√≥n.

En Per√ļ, el fujimorismo es el tema central de la elecci√≥n de Kuczynski. Vemos el caso de Lula en Brasil: hasta cierto punto, uno puede decir que Lula es el √ļnico modo de parar a Bolsonaro, pero (tambi√©n) puede decir que Bolsonaro surge por Lula, porque produce alergias el regreso del lulismo.

En Chile, es Bachelet-Pi√Īera-Bachelet-Pi√Īera. Esto est√° trayendo un descontento muy grande en todo Chile. En Argentina, la elecci√≥n del a√Īo pasaba giraba en (torno a) parar a Cristina Fern√°ndez de Kirchner. En Honduras, parte del problema es que detr√°s de la candidatura de Nasralla, que oficialmente no gana, se encuentra la presi√≥n del expresidente Zelaya.

Es decir, muchas veces los expresidentes logran comprometer a políticos en la oposición o en el gobierno. Y es muy malo porque son muy polarizantes.

En Ecuador la ciudadan√≠a decidi√≥ limitar a dos t√©rminos el mandato presidencial, lo que en la pr√°ctica impide al expresidente Correa buscar un nuevo per√≠odo de gobierno. Este cambio impulsado por el presidente Len√≠n Moreno, ¬Ņpuede servir como ejemplo para la regi√≥n?

Sí, puede que este caso le haga recordar a los latinoamericanos el concepto de límites a la reelección: es una medida democrática necesaria en países donde hay tanto caudillismo.

Es una lecci√≥n que los latinoamericanos derivaron del siglo XIX, pero que con el boom econ√≥mico de los a√Īos 90, cuando se sale de la √©poca de los ajustes econ√≥micos y hab√≠a tantas bonanzas, la gente le concedi√≥ a muchos presidentes el permiso a reelegirse. Y se olvidaron que esto tra√≠a m√°s caudillismo en vez de menos. El ejemplo de Ecuador es como volvernos a acordar los latinoamericanos que por algo existe esta restricci√≥n a la reelecci√≥n.

La lección es que los latinoamericanos se han dado cuenta de que los presidentes en el poder y fuera del poder son figuras prepotentes y difíciles de contener. Por lo tanto, si de verdad Latinoamérica quiere evitar el continuismo, lo cual es importante para que haya alternancia y democracia, no les queda más remedio que ponerle límites a los expresidentes repitentes.

Un expresidente latinoamericano me dijo una vez que prohibirle volver a la presidencia, incluso con un per√≠odo de gobierno de por medio, ser√≠a impedirle hacer lo que √©l hace mejor: gobernar. ¬ŅNo debe decidirse esto en cada elecci√≥n, seg√ļn los candidatos?

En todas las democracias existe el concepto de límites al poder. O sea que no es impensable que a un expresidente se le puedan poner límites. Es falaz pensar que un expresidente es como un candidato normal y corriente. Un expresidente tiene muchísimas ventajas a la hora de competir. No es que se le esté haciendo un castigo.

Pensémoslo como un favor para grupos nuevos. Como las cuotas para mujeres en el Congreso: sabemos que las mujeres no pueden competir al mismo nivel y por lo tanto hay que poner ciertas restricciones al espacio que van a ocupar los hombres. Bueno, tenemos que crear un espacio para que los no expresidentes puedan competir.

 

En Ecuador hay quienes advierten que Correa mantiene una base electoral importante y podr√≠a incluso fortalecerse si Moreno toma medidas impopulares para revitalizar una econom√≠a en dificultades. Entonces, ¬Ņponerle l√≠mite a la reelecci√≥n soluciona realmente el problema?

No. Me remito al caso colombiano. Uribe tiene prohibida la reelección, pero sigue siendo el que determina el conservadurismo. Sin embargo, con este problema Uribe tiene que pensar en otras opciones, en lo que sus seguidores van a querer. Eso es muy bueno y permite la competencia.

Obviamente prohibir la reelecci√≥n no elimina el movimiento ideol√≥gico detr√°s de un expresidente, ni hace que sus seguidores dejen de seguirlo. Lo que s√≠ impide es que regrese al poder una persona tan polarizarte que en su intento por regresar al poder le hace mucho da√Īo al pa√≠s. No es la soluci√≥n total al continuismo, pero evita que el continuismo se convierta en un problema mucho m√°s grave.

¬ŅVe otros casos a nivel regional que puedan servir como referencia a otros pa√≠ses para lidiar con esta cuesti√≥n de los expresidentes?

Para mí lo más exitoso es esta reforma constitucional. Es sencilla, suele ser acatada y cumple su propósito de obligar a los expresidentes a buscar personalidades nuevas y debatir.

Estamos viendo como una especie de volver a esa idea de que la democracia liberal la sacrificamos demasiado en el período del boom económico. Después de ver lo que pasó en Venezuela, con Correa, en Bolivia, con estos presidentes que se quieren perpetuar y se sienten indispensables, los latinoamericanos se dan cuenta de que un presidente malo en el poder es fatal, pero un expresidente que quiera volver es peligroso.

Esta idea de prohibir la reelección es latinoamericana, no existía en la Constitución estadounidense original. No fue que ellos hayan copiado a América Latina. Pero cuando se dieron cuenta después de Franklin Delano Roosevelt que es muy fácil que un presidente se convierta en imbatible y no haya renovación, entonces Estados Unidos incorpora la enmienda (vigésimosegunda a la Constitución, que establece un límite de mandatos para un presidente). Pero esto ya era parte del liberalismo democrático latinoamericano desde el siglo XIX.