Cuando la muerte no es una pena
Por: Martín Caparrós/ The New York Times Jueves, Febrero 22, 2018-Hrs.
Página 12
Todo empezó con una escena de película mala, pesadilla peor. Frank Wolek, de 54 años, turista estadounidense, caminaba una mañana por una calle de la Boca, barrio de Buenos Aires, cuando dos adolescentes lo asaltaron, trataron de robarle, se enfurecieron con su resistencia, lo acuchillaron muchas
Para ver el Arículo Completo debe Suscrivirce