La Paz pierde la 煤ltima chullpa preincaica de hace 800 a帽os
Por: Erbol Mi茅rcoles, Marzo 07, 2018-Hrs.
Erbol

La ciudad de La Paz ha perdido la 煤ltima chullpa preincaica que resisti贸 800 a帽os. Se derrumb贸 el pasado s谩bado ante el abandono de las autoridades municipales, el castigo de la intemperie, la mano delincuente de loteadores le asestaron duros golpes hasta debilitarla. Su valor es incalculable como su reparaci贸n casi imposible. Ninguna instituci贸n asume responsabilidad.

Emplazada en la meseta de Chijipata, arriba de Kelllumani, pasando el 煤ltimo puente de Achumani en la zona sur de la Sede de Gobierno y con barranco hacia el r铆o Umapalca, la torre funeraria, o lo que queda hoy de ella, fue declarada en 2016 patrimonio arqueol贸gico, hist贸rico y cultural del municipio pace帽o, despu茅s de alertarse en 2015 sobre su abandono a poco m谩s de 15 a帽os de su descubrimiento por parte de la arqueolog铆a local.

En 2008 tres de sus hermanas fueron arrasadas por las topadoras de los loteadores y comerciantes de tierras comunales, junto a otras cuatro cistas, o entierros subterr谩neos. La subsistente y que pervivi贸 hasta hace un par de semanas, ten铆a una planta cuadrangular de 4.27 por 3.35 metros y altura de 2.17, con puerta de forma ojival y dintel de piedra laja聽 (0.90 por 1.09), report贸 en 2008 el arque贸logo Carlos Lemuz.

Data del a帽o 1200 y se remonta al periodo de los se帽or铆os aymaras, y en este caso al de Pacajes que por entonces controlaba Chuquiabo (Nuestra Se帽ora de La Paz, a partir de la conquista hispana) y sus alrededores. Es posterior a Tiwanaku y anterior al imperio inca, apunta el periodista Rolando Carvajal en el portal Bolpress.

La erosi贸n hab铆a deteriorado la parte norte de la estructura, cuya planta original pudo haber tenido cerca de 5 metros en sus caras este y oeste y 4 en sus caras norte y sur; su altura probablemente superaba los 4 metros. Sin embargo, tres 煤ltimos sucesos quebraron para siempre la sobrevivencia de esta ancestral torre funeraria.

A煤n despu茅s del informe sobre la destrucci贸n de la chullpa al municipio pasadas las 21.00 del s谩bado 3, merodea聽 ahora el temor de que, en tanto las cuadrillas municipales lleguen tarde o no lo hagan, la ignorancia humana transformada en maldad termine acaso su obra de derruir por completo el monumento m谩s antiguo de la ciudad, que las autoridades locales, regionales y nacionales no supieron conservar.

Hace tres meses, m谩s o menos, un veh铆culo que ingreso al sitio destroz贸 su portal, al comenzar febrero le cay贸 un rayo y hace dos semanas se derrumb贸 la mitad, relata el joven Cornelio (22), un testigo-'cuidador' del lugar, que, dice, inform贸 del da帽o al due帽o del predio, Reynaldo Coloma, y a la Polic铆a de Achumani.

Lo m谩s penoso es que le dieron donde m谩s duele: en la entrada casi milenaria orientada al nacimiento del sol, quiz谩 el punto m谩s vulnerable, aunque los 煤ltimos a帽os presentaba un boquete de medio metro en la c煤pula, de tantas d茅cadas de sufrir granizadas, lluvias y ventoleras.

Junto con la promulgaci贸n de la ley declaratoria de 2016, se anunci贸 que la Secretar铆a Municipal de Culturas elabor贸 un "proyecto de restauraci贸n, recuperaci贸n y puesta en valor del聽 patrimonio hist贸rico cultural, 谩rea arqueol贸gica Chijipata y ten铆a planificado realizar medidas de mitigaci贸n inmediatas ya que la torre funeraria se encuentra a la intemperie y expuesta a factores de deterioro".

La monumental tumba aymara que se mantuvo en pie y casi intacta ocho siglos y era la reliquia mayor de la ciudad de La Paz afront贸 sola la adversidad hasta donde pudo aguardando el salvataje de los funcionarios ediles que nunca llegaron.

Algunos meses antes de la temporada de lluvias 2017 que comenz贸 en noviembre pasado, en el Concejo Municipal se supo que la聽 falta de dinero imped铆a el cumplimiento del proyecto de recuperaci贸n, pese a que la ejecuci贸n presupuestaria no alcanz贸 el cien por ciento y sobraron recursos que no fueron gastados del todo聽 tanto en 2016 como en 2017.

Ahora ser谩 oportuno que se lleven todo lo que queda de la chullpa, afirm贸 el s谩bado Reynaldo Coloma, el due帽o del predio donde est谩 la mayor parte del imaginario per铆metro arqueol贸gico, quien lleg贸 minutos despu茅s de que un historiador y un cineasta boliviano residente en Suecia, Jaime Villanueva, registraran en c谩maras la desgracia, cuando su objetivo era fotografiar de pie la torre funeraria.

"Ahora podr茅 construir en mi terreno. O darle un espacio a mi hijo para que tambi茅n pueda construir", dijo Coloma, patr贸n del cuidador Cornelio y vecino de Justo Casillo, que, afirm贸, era su antiguo jardinero, de quien compr贸 el聽 predio hace 20 a帽os en 16 mil d贸lares.

Entre 2008 los esposos Coloma-Varela, junto a Juana Huanta y Santusa de Choque enfrentaron un proceso t茅cnico administrativo interpuesto por la Unidad de Fiscalizaci贸n de la Subalcald铆a Zona Sur (casos 106/2008 y 417/2008) a consecuencia de movimientos de tierras y construcciones que afectaron al patrimonio arqueol贸gico.

En 2010 el caso signado con el n煤mero 1147/08 de acci贸n penal fue cerrado con un acuerdo transaccional entre los denunciados y el municipio. De hecho, el Gobierno Municipal de La Paz se resign贸 a cobrar 16.800 bolivianos, en 59 y 132 cuotas mensuales, a cinco y 11 once a帽os plazo, seg煤n consta en las 煤ltimas p谩ginas del legajo que contiene los antecedentes para la ley de declaratoria de la 煤ltima chullpa como patrimonio a recuperar y valorar; y que al final, no parece haber servido para nada.

Al menos de esta torre funeraria ya no queda mucho por preservar o difundir.