El esc√°ndalo de Lava Jato llega a Netflix
Por: The New York Times Martes, Marzo 20, 2018-Hrs.
Selton Mello, uno de los protagonistas de la nueva serie dirigida por José Padilha
Pedro Saad/Netflix

Miles de millones de d√≥lares robados de las arcas p√ļblicas. Una gran cantidad de pol√≠ticos poderosos y hombres de negocios enriquecidos que se delatan unos a otros con la esperanza de evitar largas sentencias en la c√°rcel. Un peque√Īo pero valiente equipo de fiscales e investigadores que tratan de llevar a los ladrones de cuello blanco ante la justicia.

El esc√°ndalo brasile√Īo conocido como Opera√ß√£o Lava Jato (o autolavado), es tan perverso y espectacular como la novela policiaca m√°s extravagante o como un episodio maquiav√©lico de House of Cards. As√≠ que quiz√° era inevitable que se convirtiera en una serie de Netflix, realizada justamente por el mismo director que hizo Narcos para esta plataforma.

El resultado es El mecanismo, cuyos ocho episodios estar√°n disponibles a partir del 23 de marzo. Como la mayor√≠a de sus 200 millones de compatriotas, el director y guionista brasile√Īo Jos√© Padilha se ha quedado anonadado ante el esc√°ndalo, que creci√≥ de una simple investigaci√≥n de lavado de dinero en una gasolinera de la capital, Brasilia, a una crisis nacional y hasta regional que amenaza los cimientos de la cuarta democracia m√°s grande del mundo.

Mecanismo es el t√©rmino usado por Padilha para referirse a la corrupci√≥n generalizada y el esquema de sobornos que √©l asegura tomaron las riendas de la democracia en Brasil pr√°cticamente desde 1985, cuando el pa√≠s sali√≥ de una dictadura militar que se extendi√≥ durante veinti√ļn a√Īos. √Čl y millones de brasile√Īos creen que los pol√≠ticos, banqueros, hombres de negocios y jueces han conspirado para robar grandes sumas de dinero del Estado, independientemente de qui√©n est√© en el poder.

"El hecho de que el mecanismo no tenga una ideología es fundamental", dijo Padilha. "Mi tesis es que el mecanismo opera en todas las elecciones de todos los niveles de gobierno en Brasil, en todas partes. Las empresas que son clientes importantes del gobierno, por lo general constructoras, pero también grandes bancos comerciales, los financian a todos, ya sea de manera legal o a través de fondos ilegales secretos".

A cambio, cualquiera que esté en el poder "contrata a esas empresas para prestar servicios y las empresas inflan estratosféricamente los contratos, con sobornos ya sea para políticos individuales o sus partidos".

Pr√°cticamente la totalidad de los veintitantos partidos con esca√Īos en el Congreso de Brasil han sido manchados por el esc√°ndalo, que pronto cumplir√° su quinto a√Īo. Una presidenta fue destituida, su predecesor est√°¬†sentenciado por corrupci√≥n y lavado de dinero, y su sucesor est√° siendo investigado por las versiones de carne y hueso¬†de los fiscales y oficiales que Padilha presenta en la serie.

"Brasil es muy interesante como caso de estudio, en el sentido de que la corrupción no se da en la política", dijo. "La corrupción es la política".

Los creadores y el elenco de El mecanismo se lanzaron a hacer la serie a sabiendas de que aborda un tema pol√©mico y de mucho peso. Los brasile√Īos que apoyan al Partido de los Trabajadores, que estuvo en el poder de 2003 a 2016 y fue el principal foco de las primeras fases de la investigaci√≥n, sostienen a todo pulm√≥n que su l√≠der fundador, el expresidente Luiz In√°cio Lula da Silva, es v√≠ctima de una cacer√≠a de brujas. Algunos arguyen incluso que el juez encargado de las investigaciones de Lava Jato fue puesto ah√≠ por la CIA.

"Soy de la generación nacida durante la dictadura, cuando toda la sociedad civil estaba unida en su oposición al Ejército, así que nunca había experimentado nada como esto", dijo Elena Soarez, quien escribió la historia de El mecanismo junto con Padilha. "El país ha quedado dividido, con familias separadas y amistades de toda la vida peleadas; eso hace que escribir esto sea un reto especial".

En lugar de contarlo a partir de los pol√≠ticos y empresarios, la serie gira en torno a tres personajes ficticios: un hombre bien conectado, pero con una moral retorcida que lava dinero y dos tenaces investigadores de la polic√≠a, un hombre y una mujer. Aunque no todos los vericuetos del sistema legal y pol√≠tico brasile√Īo sean conocidos para los espectadores extranjeros, el formato de intriga pol√≠tica de la serie -tanto el elenco como los creadores nombraron como referencia trabajos como Todos los hombres del presidente o Los tres d√≠as del c√≥ndor- va m√°s all√° del lenguaje, al igual que las idiosincrasias de los protagonistas.

"Siempre disfruté ver a detectives de obras policiacas del cine negro, y ahora por fin podré interpretar a uno, un tipo que lucha contra sus demonios internos y externos", dijo Selton Mello, quien interpreta al investigador Marco Ruffo.

"Ruffo est√° obsesionado con la b√ļsqueda de la justicia, es casi una figura solitaria en medio de la maquinaria de la corrupci√≥n, una especie de Quijote con una gran cantidad de dramas personales".

A lo largo de una carrera que comenz√≥ en 2002 con Bus 174 -un documental basado en el secuestro de un autob√ļs para analizar la forma en que el sistema judicial de Brasil trata a los pobres-, Padilha se ha enfocado en temas relacionados con el crimen, la justicia y la violencia, con una perspectiva que examina tanto a los infractores y a quienes las imparten como a los que se ven afectados por sus acciones. Sin importar d√≥nde, en qu√© idioma o medio haya trabajado, ya sea en un par de pel√≠culas de Tropa de √©lite sobre las fuerzas especiales de pacificaci√≥n en R√≠o, su nueva versi√≥n de Robocop (2014) o Narcos, la polic√≠a siempre ha estado al centro de las historias que cuenta.

"Para que el Estado se sostenga a sí mismo, debe haber una fuerza represiva que pueda manejar y controlar", explica. "Así que la policía no es un detalle, sino un rasgo esencial de cualquier sociedad compleja. Ofrece un vistazo a todo tipo de sistemas sociales, porque está muy al margen de la sociedad, ahí donde confluyen las instituciones".

En 7 Days in Entebbe, que se estren√≥ en Estados Unidos el 16 de marzo, Padilha ofrece una reinterpretaci√≥n de algunos temas que plante√≥ por primera vez en Bus 174, esta vez con un avi√≥n en lugar de un autob√ļs secuestrado. En el nuevo filme no solo retrata los trabajos del ej√©rcito israel√≠ y de las instituciones pol√≠ticas, sino tambi√©n las motivaciones de los terroristas que en 1976 tomaron el control de un vuelo de Air France que iba de Tel Aviv a Par√≠s con 248 pasajeros a bordo -casi la mitad de ellos eran israel√≠es o jud√≠os de otras nacionalidades- y lo forzaron a volar hacia el r√©gimen ugand√©s de Idi Amin.

La crisis de Entebbe terminó de manera violenta: soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel irrumpieron en la terminal de un aeropuerto y rescataron a más de cien rehenes; todos los terroristas -palestinos y alemanes- fueron asesinados; como también lo fueron el líder del comando israelí (el hermano mayor del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu), cuatro de los rehenes y 45 soldados ugandeses. Aunque la Operación Entebbe ha sido descrita como una de las misiones militares más espectaculares de los tiempos modernos, Padilha ve en la situación una victoria que no pasa de ser pírrica.

"En cuanto la operaci√≥n tuvo √©xito", dijo, "le dio fundamentos a la gente que pensaba que todo se pod√≠a solucionar mediante la violencia", lo que a su vez contribuy√≥ a la persistencia de los conflictos en el Medio Oriente, a√Īadi√≥.

Con respecto a El mecanismo, Padilha y sus colaboradores están convencidos de que la serie tendrá éxito más allá de Brasil. De hecho, durante una entrevista realizada en febrero en el vestíbulo de un hotel de Nueva York, una huésped estadounidense que había estado escuchando discretamente la conversación quedó tan fascinada por lo que oía que interrumpió para preguntarle a Padilha el nombre de la serie y cuándo podría verla. "La esperaré con ansias", le dijo.

"La corrupción es un tema universal y eso generará empatía en todas partes", dijo Caroline Abras, quien interpreta a la investigadora Verena Cardoni. "La gente de todo el mundo, en todos los países donde se vea, entenderá lo que sucede".

Desde que Padilha termin√≥ los primeros ocho episodios de la serie, el esc√°ndalo de Lava Jato ha dado m√°s giros inesperados, lo que reconoce ser√≠a material id√≥neo para futuras temporadas. El disgusto generalizado con la clase pol√≠tica, por ejemplo, ya ha tenido efecto en las elecciones presidenciales programadas para octubre. Los posibles candidatos incluyen a un exparacaidista del ej√©rcito famoso por sus opiniones de ultraderecha, Jair Bolsonaro, y posiblemente a un presentador de un programa de variedades que se transmite por televisi√≥n los fines de semana, Luciano Huck, quien nunca ha desempe√Īado un cargo p√ļblico pero tiene 13 millones de seguidores en Twitter.

"Nadie sabe cómo terminará esto", dijo Padilha. "Brasil está en una encrucijada y todo está en juego. Es una situación muy loca, pero mi papel como cineasta político es abordar estas cuestiones".