Nicaragua entierra a los muertos de la peor matanza en tiempos de paz
Por: El País Jueves, Julio 12, 2018-Hrs.
B Velasco /EFE

Los lamentos cubr√≠an el cementerio de Jinotepe la ma√Īana del martes, cuando comenzaron a sepultarse las v√≠ctimas de la brutal represi√≥n del fin de semana. Los familiares de Jos√© Mar√≠a Narv√°ez lloraban sobre el ata√ļd del hombre, mientras a su alrededor la gente gritaba "¬°presente!" "¬°presente!", una consigna de resistencia. √Čl es una de las 21 v√≠ctimas mortales de la peor matanza desatada en Nicaragua en tiempos de paz, cuando la madrugada del domingo grupos irregulares armados y a √≥rdenes del presidente Daniel Ortega atacaron este poblado y la vecina Diriamba. Los lamentos se un√≠an al dolor que desde hace 85 d√≠as enluta a este hermoso pa√≠s de volcanes, que llora ya 351 muertos seg√ļn el m√°s reciente informe de la Asociaci√≥n Nicarag√ľense Pro Derechos Humanos (ANDPH).

Jinotepe est√° localizada a 38 kil√≥metros de Managua. Es una ciudad apacible, de clima fresco y productora de un excelente caf√©. Fue fundada hace 135 a√Īos y en ella conviven unas 30.000 personas. El fin de semana su paz de caficultores se vio violentada por el ataque de las huestes de Ortega, que pretend√≠an derribar las barricadas que los vecinos de esta cuidad levantaron como forma de protesta contra el r√©gimen. En esta ciudad habita el comandante retirado Roberto Samcam, una de las voces m√°s cr√≠ticas contra la desproporcionada violencia desatada por el Estado desde abril, cuando comenzaron las protestas contra el presidente Daniel Ortega.

Samcam se√Īala que en la represi√≥n del fin de semana participaron militares en activo y llam√≥ la atenci√≥n sobre la utilizaci√≥n de armas de guerra por parte de los grupos irregulares, por lo que acusa de complicidad al Ej√©rcito de Nicaragua. La noche del martes, el Ej√©rcito emiti√≥ un comunicado en el que rechazaba lo que denomin√≥ como una "campa√Īa calumniosa" y un "montaje" contra la instituci√≥n, en referencia a las im√°genes que recorren las redes sociales y que muestran a hombres encapuchados y con armamento militar. "El Ej√©rcito de Nicaragua tiene control absoluto de su personal, armamento y medios de todo tipo", afirm√≥ la instituci√≥n que, sin embargo, no se pronunci√≥ sobre los grupos irregulares fuertemente armados que siembran el terror en las ciudades de Nicaragua, as√≠ como los centenares de asesinados en casi tres meses de violencia.

Mientras los muertos eran enterrados en su ciudad, Samcam criticaba con dureza el comunicado del Ej√©rcito. "Pretenden lavarse la cara. La gente reconoci√≥ en Jinotepe la participaci√≥n de militares en activo. Si no hay involucramiento directo del Ej√©rcito, s√≠ complicidad, un silencio c√≥mplice", advirti√≥ el comandante en retiro. El comunicado de los militares, que no se pronunciaban en Nicaragua desde el 12 de mayo, para Samcam es "un acto de cobard√≠a y complacencia", porque "el Ej√©rcito ha preferido estar del lado de un asesino de su pueblo que del lado de la Constituci√≥n". Seg√ļn este analista, la instituci√≥n militar es uno de los pilares de Ortega para mantenerse en el poder, al no desarmar a los grupos irregulares o paramilitares. "Si el Ej√©rcito cumpliera su mandado constitucional y desarmara a estos paramilitares, Ortega tendr√≠a que sentarse a negociar su salida pac√≠fica", afirma Samcam.

Jinotepe y su vecina Diriamba viv√≠an una calma tensa el mi√©rcoles, con sus calles resguardadas por hombres encapuchados. Las barricadas fueron levantadas y unos 400 camioneros que se manten√≠an varados en esta regi√≥n pudieron seguir su camino, una de las promesas del presidente Daniel Ortega, dado que estos "tranques" significan un golpe econ√≥mico para el r√©gimen. Ortega ha desatado en las √ļltimas semanas una ofensiva bautizada como "operaci√≥n limpieza" por las organizaciones de derechos humanos y cuyo objetivo es levantar todas las barricadas levantadas en el pa√≠s, sin importar la cantidad de muertos o heridos. En el pa√≠s se hab√≠an levantado m√°s de 200 barricadas y bloqueos de carreteras, pero las huestes de Ortega han logrado derribar ya la mayor√≠a.

El Gobierno, dijo el canciller Denis Moncada el miércoles en Washington, tiene la responsabilidad de restaurar la "seguridad, estabilidad y paz" en el país. Moncada acusó a los manifestantes de ser "grupos terroristas delincuenciales", que pretenden derrocar con un golpe de Estado el Gobierno de Ortega.

Mientras en Jinotepe y Diriamba se sepultaban a las v√≠ctimas de la matanza al grito rebelde de "¬°presente!" "¬°presente!", en Managua la opositora Alianza C√≠vica -que re√ļne a estudiantes, empresarios, productores y acad√©micos- manten√≠a los preparativos de una gran marcha nacional contra Ortega, bautizada "Juntos somos un volc√°n" -en referencia a los colosos que se levantan en la verde geograf√≠a de este pa√≠s- que se realizar√° este jueves. La manifestaci√≥n es apoyada por el sector empresarial, al igual que el paro nacional convocado para el viernes y una caravana de coches que se realizar√≠a el s√°bado. Todas iniciativas para presionar la salida pac√≠fica de Ortega. "La respuesta es elevar la parada. Como no tenemos las armas, se tiene que golpear de manera c√≠vica para demostrarle que la poblaci√≥n, a pesar de la represi√≥n, tiene suficiente m√ļsculo social y c√≠vico para seguir adelante y obligue a Ortega a renunciar", dijo el analista √ďscar Ren√© Vargas. El exguerrillero sandinista, sin embargo, parece empe√Īado en seguir gobernando Nicaragua sobre una monta√Īa de cad√°veres.