Alerta roja en el sistema de salud
Por: Redacción Dat0s Miércoles, Agosto 15, 2018-Hrs.

Los servicios de salud de la red p√ļblica y privada un drama que suma a una crisis estructural de la Salud en Bolivia. Tres casos que hablan por s√≠ solos.

 

Más allá del proceso de investigación abierto para determinar si se aplica la figura de negligencia por negar la atención de la embajadora de El Salvador, Maddelin Brizuela, en al menos cuatro clínicas privadas de la sede de Gobierno, se abren varias interrogantes sobre las condiciones a veces lamentables de los centros que funcionan bajo competencias del Ministerio de Salud y del Servicio Departamental de Salud. En la embajada de El Salvador hay fragantes contradicciones sobre las causas de un derrame cerebral que horas después al negarse atención especializada acabó costando la vida a Brizuela.

Se ha dicho que la embajadora fue asistida por un m√©dico particular que habr√≠a dicho que la paciente requer√≠a atenci√≥n especializada. Cualquier profesional no solo tiene el deber de asistir en la internaci√≥n, sino determinar el tipo de tratamiento a seguir en manos de un especialista. Seg√ļn la versi√≥n de una funcionaria de la embajada de El Salvador, el m√©dico particular que habr√≠a atendido a la embajadora desaparece de escena. Otras versiones aseguran que Brizuela fue atendida y "estabilizada" en el Hospital Los Pinos que no cuenta con condiciones de atenci√≥n especializada. La misma versi√≥n -sigue- oblig√≥ a los amigos de la diplom√°tica y a funcionarios de la legaci√≥n a una infructuosa peregrinaron a ciegas buscando atenci√≥n hospitalaria.

Tampoco se ha establecido con precisión si la delegación visitó como se dijo al menos cuatro clínicas privadas que negaron atender la emergencia. Luego también se supo que funcionarios del Hospital Los Pinos se comunicaron vía telefónica con algunas clínicas privadas que habrían negado atención aduciendo falta de espacio. Esa versión fue ofrecida por el director del HLP dos días después del suceso. A su turno las administradoras de los cuatro centros citados en el informe negaron que entre el viernes en la noche y el lunes en la madrugada haya habido llamadas para asistir a la diplomática y menos que hubieran solicitado internación. En todos los casos las contradicciones son fragantes.

Sea como fuere el caso destapa la crisis estructural de los servicios de salud tanto p√ļblicos como privados en la sede de Gobierno, que se puede aplicar a todo el pa√≠s. Los centros de salud en determinados niveles no tienen las condiciones de atenci√≥n adecuados y no existe un ente regulador que determine estructuras de funcionamiento con equipamiento apropiado para casos de emergencia.

Si bien este caso se ha zanjado de forma diplom√°tica. La embajada desestim√≥ que hayan fallado los protocolos de internaci√≥n, pero s√ļbitamente fue cancelada hasta nuevo aviso la visita a Bolivia de uno de los poderosos hombres de negocios de El Salvador, Sisfrido Reyes, que deb√≠a llegar a Bolivia el 6 de agosto. Se inform√≥ que Reyes cancel√≥ su visita de trabajo al pa√≠s por el fallecimiento de la embajadora. El empresario iba a cumplir una amplia agenda de trabajo con federaciones y c√°maras de comercio en Bolivia.

Otro caso de horror

El jueves 19 sucedi√≥ un caso que deber√≠a generar alarma trat√°ndose de un caso ver√≠dico narrado por un actor presencial de lo sucedido. "El jueves me dirig√≠ a ProSalud para requerir un chequeo de rutina buscando un certificado de atenci√≥n ambulatoria; mientras esperaba ser atendido, ingres√≥ una pareja de avanzada edad -calculo entre los 70 a 75 a√Īos- solicitando asistencia de emergencia. El se√Īor se quejaba de un fuerte dolor en el pecho".

"Inmediatamente la enfermera ingreso al paciente a la sala de emergencias, pocos minutos despu√©s escuch√© ruidos extra√Īos en el consultorio de manera que ingrese al recinto para preguntar si necesitaban alg√ļn tipo de ayuda; me sorprend√≠ al ver al paciente en el piso. La enfermera hac√≠a esfuerzos para sostener la cabeza del paciente entre sus manos intentando salvarle la vida. Hab√≠a sobrevenido un paro cardiaco. La enfermera acept√≥ mi ayuda, es as√≠ que me puse de rodillas sujetando la cabeza del paciente, mientras ella intentaba masajes en el pecho tratando de evitar su fallecimiento. El ox√≠geno se hab√≠a acabado. Le ped√≠ a la enfermera que me permitiera hacer yo mismo los masajes intentando reaccionar al paciente. Nuevamente la enfermera accedi√≥ a mi solicitud".

"Solicit√© un desfibrilador para reaccionar al paciente que se estaba muriendo en mis manos. La enfermera me indic√≥ que no ten√≠an ese aparato en el centro. Sal√≠ desesperado buscando ayuda a la Cl√≠nica Achumani que est√° a una cuadra aproximadamente de ProSalud solicitando a gritos ayuda para salvar la vida de un paciente al borde de la muerte. En la cl√≠nica me negaron ayuda; primero me dijeron que no ten√≠an desfibrilador en su instrumental y luego, cuando ped√≠ a la ayudante que me acompa√Īara a ProSalud, se neg√≥ indicando que no pod√≠a abandonar la cl√≠nica".

"Poco después el paciente murió en mis manos ante la impotencia mía, de la enfermera y de la esposa del paciente. Salí impactado por el cuadro y desesperado un poco después ya en mi casa comencé a llorar de impotencia y del drama que vive el sistema de salud en el país".

Los servicios de salud

Dat0s intentó hablar con los administradores de los centros de salud mencionados en esta nota, que se negaron a hacer declaraciones, convencidos que no quieren problemas ante casos delicados que comprometan la vida de las personas y su responsabilidad. No quisieron contestar tampoco respecto a las condiciones de equipamiento y su responsabilidad en este caso particular. El país en su conjunto está sufriendo las deplorables condiciones de sus hospitales, crisis agravada por los parámetros de atención que se miden en dinero en las clínicas privadas que existen en la sede de Gobierno.

Este drama no es reciente. Este a√Īo se produjeron disturbios de magnitud cuando el Gobierno quiso imponer disposiciones para sancionar la mala praxis con penas de c√°rcel y hasta sanciones pecuniarias millonarias. M√©dicos y estudiantes salieron a las calles para protestar exigiendo la derogatoria de la norma.¬† En junio otra manifestaci√≥n gan√≥ las arterias de La Paz. Cientos de internos del Oncol√≥gico salieron en manifestaci√≥n reclamando la falta de equipos de di√°lisis para los pacientes que sufren alg√ļn tipo de c√°ncer. Desde junio a la fecha se han contabilizado cuatro decesos por falta de equipos de Radioterapias en el Hospital de Cl√≠nicas para atender a los enfermos de c√°ncer.

"Queremos vivir", fue el lema desesperado de los pacientes con c√°ncer del Hospital de Cl√≠nicas de La Paz que marcharon, bloquearon algunas calles de la zona de Miraflores e instalaron un ayuno en las instalaciones de ese centro de salud en demanda de atenci√≥n m√©dica. Los servicios y tratamientos para ese mal est√°n paralizados en algunos casos desde noviembre del a√Īo pasado. Entre tanto las autoridades anunciaron el cierre de la Unidad de Radioterapia por seis meses m√°s debido a la obsolescencia de los equipos.

Se ha conformado una Asociaci√≥n de Personas con C√°ncer, Familiares y Voluntarios que han emitido reiterados comunicados y expresaron p√ļblicamente en reiteradas ocasiones que "los pacientes se est√°n muriendo por falta de atenci√≥n". Las protestas tambi√©n alcanz√≥ al personal de la enfermer√≠a de ese nosocomio. Acompa√Īando a los sufridos pacientes, se crucificaron para llamar la atenci√≥n de las autoridades en salud.