Despido masivo en las aulas rebeldes de Nicaragua
Por: El Pa铆s Domingo, Septiembre 02, 2018-Hrs.
AP

Por los pasillos del campus de la Universidad Nacional Aut贸noma de Nicaragua (UNAN) no se escuchan por estos d铆as las voces de los j贸venes en el ajetreo de las clases o el estr茅s de los ex谩menes. Desde el pasado abril este centro de estudios superiores sufri贸 un cambio radical: decenas de estudiantes tomaron la universidad y se atrincheraron en ella como respuesta a la represi贸n que el presidente Daniel Ortega desat贸 contra las manifestaciones pac铆ficas que exigen el fin de su mandato. Durante dos meses la UNAN fue el basti贸n de la resistencia estudiantil, hasta que Ortega lanz贸 el 14 de julio un feroz ataque que dej贸 dos estudiantes muertos y decenas de heridos. Ahora, el Gobierno toma represalias contra quienes apoyaron a los j贸venes atrincherados: m谩s de cuarenta acad茅micos, trabajadores administrativos y m谩s de 80 universitarios han sido expulsados.

Josvell Saintclair recibi贸 su carta de despido el 2 de agosto, tras ocho a帽os trabajando en la UNAN como docente de F铆sica y coordinador de la maestr铆a en Ense帽anza de la Ciencia. Cuenta con una maestr铆a en Investigaci贸n Did谩ctica por la Universidad Aut贸noma de Barcelona y un m谩ster en Educaci贸n e Intervenci贸n Social por la misma UNAN y asegura que con su expulsi贸n "quien m谩s pierde es el pueblo de Nicaragua". Saintclair afirma apesadumbrado: "Me gustaba la UNAN y ten铆a el fin social de trabajar en la universidad, porque trabajas para el pueblo, para la educaci贸n de aquellos que no tienen para pagar una educaci贸n de calidad".

Este hombre alto, de pecho amplio y de hablar decidido asegura que su despido se debe al apoyo que dio a los estudiantes mientras manten铆an su atrincheramiento en el campus. Como decenas de nicarag眉enses que se solidarizaron con la protesta estudiantil, Saintclair entreg贸 ropa, alimentos, medicinas a unos 200 j贸venes que manten铆an cerrada la universidad. "Varios de mis estudiantes estaban atrincherados y nos dec铆an lo que necesitaban. Uno no puede mirar a otro lado con toda esa necesitad. Ese tipo de situaciones creo que me hacen ser un candidato id贸neo para el despido. Por eso creo que estoy en la primera ola de despidos", asegura el f铆sico.

Anielka Montoya trabajaba en la Facultad de Medicina de la UNAN. Como enfermera tuvo que atender a los heridos en las protestas, un "delito" en un pa铆s donde el Estado es se帽alado de ordenar al personal sanitario cerrar las puertas de los hospitales a los manifestantes heridos en las protestas, seg煤n recoge un informe de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que despleg贸 una misi贸n en Nicaragua para constatar las violaciones de derechos humanos registradas en el marco de la crisis que ya deja m谩s de 320 muertos. A Montoya la despidieron sin darle explicaciones, pero asegura que es una represalia por su apoyo a los estudiantes. "Uno no puede mantenerse callado o insensible frente a la represi贸n contra los estudiantes. Todos los despedidos participamos de alguna manera en las protestas y nos pronunciamos contra los atropellos contra la autonom铆a en las universidades", explic贸 la enfermera. "Cada uno de nosotros, ahora m谩s que nunca, sabemos lo que es la autonom铆a. Una compa帽era de trabajo solo p煤blico en su biograf铆a de Facebook una bandera azul y blanco (la bandera de Nicaragua) y por eso la despidieron", agreg贸 Montoya.

Los despidos incluyen a destacados acad茅micos como el doctor Allan Pernudy, a cargo de un laboratorio de Biotecnolog铆a M茅dica -con equipo valorado en 100.000 euros-, en el que adem谩s se practicaban ex谩menes a personas con leucemia. O Freddy Quezada, maestro del curso de Comunicaci贸n para el Desarrollo quien fue despedido el 30 de julio. Quezada public贸 en su perfil de Facebook que el despido es una "flagrante violaci贸n a mis derechos de trabajador y docente y clara represalia por ejercer mi libertad de expresi贸n y pensamiento, desde las redes sociales, y que debiera garantizar toda autonom铆a real y efectiva de una universidad p煤blica como la UNAN, cuyas autoridades superiores han comprometido su imagen ante los cruentos sucesos acaecidos en nuestra casa de estudio".

Las autoridades universitarias no se han pronunciado sobre estos despidos. EL PA脥S intent贸 entrevistar a la rectora Ramona Rodr铆guez, pero no atendi贸 a las solicitudes de este peri贸dico. A los acad茅micos despedidos se unen 82 estudiantes que fueron expulsados de la UNAN por haberse atrincherado en el recinto universitario. Las autoridades universitarias conformaron una comisi贸n especial "para averiguar y determinar responsabilidades en lo referido a la destrucci贸n de la UNAN". Esa comisi贸n catalog贸 como "faltas muy graves" las acciones de los estudiantes y decidi贸 su expulsi贸n definitiva, aprobada el 20 de agosto, pero hecha p煤blica el viernes. En una carta firmada por Luis Alfredo Lobato, secretario general de la universidad, se adjuntan los nombres de los estudiantes expulsados, las carreras que cursaban y las facultades a las que pertenec铆an.

Entre los expulsados est谩 Jonathan L贸pez, de 20 a帽os y estudiante de Ciencias Econ贸micas. L贸pez particip贸 en la toma de la UNAN y estuvo atrincherado en la universidad, adem谩s de ser una de los voceros del movimiento estudiantil que planta cara a Ortega. L贸pez lamenta el despido de sus maestros y la decisi贸n de las autoridades de expulsar a decenas de estudiantes. "Nos duele y nos llena de rencor, porque no es posible que personas que deber铆an defender nuestros derechos, nos est谩n atacando. Seg煤n la ley de autonom铆a y sus estatutos, el protestar no solo es un derecho sino un deber del estudiante, porque como futuro del pa铆s tenemos el deber c铆vico de salir y exigir que se respete la autonom铆a o los derechos humanos en general", dijo L贸pez. Las autoridades de la UNAN planean reanudar las clases en septiembre, pero los estudiantes se han declarado en desobediencia estudiantil. "No nos podemos presentar a clases porque nos pueden apresar", dijo L贸pez. "Intentar reanudar las clases es una falta de respeto a nuestros compa帽eros muertos", agreg贸 el joven, que el viernes participaba en una manifestaci贸n en Managua.